Jésica saca de quicio a Ábalos y Koldo al reforzar con su declaración los indicios en su contra
La exnovia de Ábalos ha mostrado este martes ante el Supremo una nueva cara. Sin lágrimas y decidida, ha lanzado varias acusaciones contra el exministro socialista
El Tribunal Supremo ha acaparado este martes todos los focos. La Sala Segunda se ha convertido en el escenario del primer juicio al sanchismo con la icónica imagen del hombre de confianza de Pedro Sánchez sentado en el banquillo de los acusados por corrupción.
Tras una intensa mañana marcada por las declaraciones del hijo de José Luis Ábalos y el hermano de Koldo García, además de los informes remitidos por la presidenta del Congreso de los Diputados, Francina Armengol, y el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, la protagonista por excelencia de la sesión de la tarde ha sido Jésica Rodríguez. Cubierta por una peluca negra, gafas de sol y una mascarilla, la expareja de Ábalos ha atravesado a primera hora de la mañana el arco del alto tribunal para liderar una de las declaraciones más esperadas de la jornada.
Al término de un breve receso para la comida, Jésica se ha sentado frente al tribunal, eso sí, de espaldas a la cámara encargada de retransmitir el juicio. La actitud de la joven ha sido considerablemente distinta a la que mantuvo durante su declaración en instrucción. Mientras en su primera cita ante el juez tuvo que interrumpir varias veces su discurso, acongojada por las lágrimas, este martes ha mostrado una nueva cara. Entera, despreocupada y sin tapujos.
En esta ocasión, ha conseguido sacar de quicio a los dos acusados, que desde el banquillo negaban con la cabeza. Se ha podido ver a Ábalos y Koldo nerviosos en algunos momentos, comentando entre sí algunas de las acusaciones que la joven ha lanzado contra ellos.
Al inicio del interrogatorio, la testigo se ha limitado a contestar a las preguntas del fiscal jefe Anticorrupción, Alejandro Luzón, quien se ha interesado por algunos detalles de su relación sentimental con José Luis Ábalos y los beneficios que esta le reportó.
Un 'iPhone', el abono de la matrícula de la Universidad, dinero en efectivo y hasta la operación de su gato por valor de 1.300 euros, estos son algunos de los gastos que, según la versión de la joven, fueron asumidos por Ábalos o "su sombra", Koldo García. Una fructífera relación que terminó por la decisión del ministro de seguir manteniendo "de cara a la galería" su vida familiar.
Vivienda gratis durante casi 3 años
Jésica también se benefició del alquiler gratuito de un piso de lujo ubicado en la Plaza de España de Madrid. La ubicación perfecta para estar cerca de Ferraz, donde el entonces ministro pasaba muchas horas, y bien conectado por la Universidad. Según ha recordado ante el Supremo, fue el propio Ábalos quien le sugirió la posibilidad de buscar un piso. Él se encargaría de todo.
Dicho y hecho. Pocos días después, Jésica eligió el piso donde quería establecerse. Eso sí, no seleccionó una vivienda cualquiera, su favorito era un departamento valorado en 2.900 euros al mes y ubicado en uno de los edificios más lujosos del centro de la capital. El fiscal jefe Anticorrupción le ha recordado que antes de la casa que eligió vio -según las conversaciones intervenidas- otro piso "enano" que no le gustó. Jésica no recuerda esa segunda casa. "Si era enano lo borraría de mi cabeza... Yo no quise mirar más, me gustaba ese piso", ha confesado sin tapujos.
Esta descripción ha provocado la risa irónica de Ábalos y Koldo, que a su izquierda se retorcían en sus asientos. En ocasiones, los investigados se han mostrado notablemente molestos con las afirmaciones que la joven ha hecho ante el tribunal, quien ha clavado un nuevo clavo en el ataúd del exdiputado con sus acusaciones.
Esa fue la única operación de la que la joven se hizo cargo, el resto corría a cargo del ministro, quien ella creía que pagaba todos los gastos de la vivienda. No obstante, ha reconocido que nunca vio pagar al exsecretario de Organización del PSOE. "Si quería un paquete de tabaco, lo pagaba Koldo", ha comentado.
Tras su ruptura con el exdiputado valenciano, una vez que entendió que el hombre fuerte de Ferraz "nunca se divorciaría mientras fuese ministro", su "única preocupación" era no quedarse en la calle. Tras varias amenazas de desahucio, su miedo a verse con las maletas en la calle le llevó a recurrir a Koldo García, quien le comunicó que se haría cargo del pago del alquiler. "Pagara quien pagara, yo no me metía. Yo lo que no quería era que me echaran del piso”, ha descrito.
Jésica también ha explicado que el exministro o su exasesor siguieron gestionando el pago del alquiler, incluso cuando rompió su relación con Ábalos, porque este se sentía "culpable" y "en deuda" con ella. "Él me hizo cambiar mi forma de vida cuando yo era feliz... Si no, yo no me hubiera mudado", le ha reprochado.
Enchufe en dos empresas públicas
Otro de los puntos clave que han marcado el interrogatorio ha sido su presunto 'enchufe' en Ineco y Tragsa. La testigo ha reconocido que ella no tenía intención de trabajar, y que fue el entonces responsable de Transportes quien le sugirió que sería buena idea tener un empleo mientras terminaba sus estudios. Ella le envió su currículum, el cual llegó a la mesa de la responsable de reclutamiento de Ineco sin que la candidata moviese un dedo. El único esfuerzo que la joven hizo para conseguir el puesto en la empresa pública fue acudir a una entrevista, "con un señor", acompañada del "alter ego" de José Luis Ábalos.
Sin cambiar lo ya relatado en instrucción, la testigo ha lanzado un nuevo dardo al que fuera su pareja: Ábalos sabía que ella no trabajaba. "Tenía un contrato de trabajo en Ineco pero no trabajaba. El señor Ábalos y yo hablábamos todos los días. Yo le comentaba todas las cosas que me pasaban", ha añadido.
A preguntas de la Fiscalía y la acusación popular, la licenciada en odontología ha reconocido que sólo acudió a la sede de Ineco para recoger el ordenador de empresa. Un lugar extraño para ella al que nunca se acercó mientras recibía un sueldo de 1.060 euros al mes.
El acusatorio testimonio de la joven ha provocado que las defensas mantengan una estrategia de choque con la que han intentado desmontar algunas de sus afirmaciones. El interrogatorio más llamativo ha sido el del abogado de su expareja, quien le ha llegado a preguntar si en algún momento ha llegado a realizar "trabajos sexuales". "¿Es cierto que es usted una captación del señor Aldama para el señor Ábalos? ¿Se dedica usted a la prostitución?", ha llegado a plantear el letrado, "No, soy dentista y estoy colegiada", ha respondido Jésica.
Por su parte, la defensa de Koldo ha insinuado que la joven sí conocía a Alberto Escolano, el socio de Aldama que se hizo cargo de pagar el alquiler del piso en Torre Madrid. La abogada Leticia de la Hoz le ha preguntado por varios viajes que esta habría realizado en compañía de una amiga, el exministro, Koldo García y empresario. La testigo ha negado la mayor y ha aclarado, además, que tampoco conoce a Víctor de Aldama, con quien la defensa de Ábalos ha intentado relacionarla previamente.
El Tribunal Supremo ha acaparado este martes todos los focos. La Sala Segunda se ha convertido en el escenario del primer juicio al sanchismo con la icónica imagen del hombre de confianza de Pedro Sánchez sentado en el banquillo de los acusados por corrupción.