China aplaude el 'No a la Guerra' del Gobierno y dice que su población ve a Sánchez como un "héroe"
El embajador de Pekín en España, Yao Jing, afirmó en una charla organizada por el think tank prochino de José Luis Rodríguez Zapatero que su país alaba la negativa de Moncloa a colaborar con Estados Unidos
Pedro Sánchez y Xi Jinping, el 11 de abril de 2025, en una visita oficial a China del presidente del Gobierno español. (EFE)
China ha expresado formalmente su apoyo a la campaña de “No a la Guerra” del Gobierno y ha asegurado que Pedro Sánchez es visto dentro de sus fronteras como un “héroe”. El respaldo de Pekín a la política exterior de Moncloa apuntala el alejamiento de España del eje transatlántico (Estados Unidos-Europa) y su progresivo acercamiento al nuevo orden mundial que propugna el gigante asiático.
El encargado de verbalizar el respaldo de China al Gobierno de Sánchez fue el embajador de Pekín en Madrid, Yao Jing, que el pasado 5 de marzo participó en una charla organizada en la capital por Gate Center, el think tank prochino que montó José Luis Rodríguez Zapatero en 2022 con la ayuda del empresario Fangyong Du, alias Miguel Duch, investigado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por sus vínculos con el servicio de espionaje del Partido Comunista de China (PCCh).
El nombre del evento fue una declaración de intenciones. La charla se tituló “China y el Sur Global”, un concepto elaborado por Pekín que describe un escenario internacional en el que un bloque de países en desarrollo, capitaneado por China, planta cara a la hegemonía de Occidente. Que el acto se celebrara además en la oficina del lobby de Zapatero evidencia el liderazgo que este ejerce en la agenda exterior del Gobierno de Sánchez y su obsesión por arrastrar a España hacia la esfera de la potencia asiática.
Chalar del embajador chino en España, Yao Jing, en el Gate Center de Zapatero el pasado 5 de marzo.
Por un lado, Yao Jing reconoció que Pekín ve España como una plataforma clave para extender su influencia en Latinoamérica, pero consideró que es necesario respetar la soberanía de todas las naciones. Por ello, criticó las intervenciones militares de Estados Unidos en Venezuela e Irán. “Es muy desafortunado (…) La posición de China es clara: estamos en contra de la guerra. Cualquier tipo de problema no debería abordarse por medios militares. (…) Este tipo de acciones militares, por ejemplo, para nosotros son muy preocupantes”, enfatizó el embajador chino.
En ese sentido, el diplomático aplaudió la posición del Gobierno de Sánchez y dijo que España habla de “manera similar” a China. “Creemos que España es un país amante de la paz y un miembro internacional responsable (...) Este tipo de movilización por la paz, por el ‘No a la Guerra’, es útil. Para China, apreciamos su postura y esperamos que España, junto con toda la UE, también pueda desempeñar un papel responsable y útil para la paz global, en particular ahora en Oriente Medio”, aseguró Yao Jing.
El embajador centró sus alabanzas en la figura de Sánchez. “Nos gustaría ver a la UE desempeñar un papel mayor en la movilización por la paz global, el multilateralismo y la cooperación internacional, algo parecido a lo que hace España. Ahora mismo, en China, los medios, especialmente las redes sociales, presentan a Pedro Sánchez como un héroe. Se piensa mucho así”, afirmó el representante de Pekín, aunque a continuación admitió que, “en el ámbito doméstico [España] la percepción es distinta”.
José Luis Rodríguez Zapatero y la exmininistra de Fomento Magdalena Alvárez (cuarta a la izq.), posando en una foto con líderes chinos, el 23 de septiembre de 2025, en un foro China-Europa celebrado en el gigante asiático.
Moncloa tiene razones para aferrarse al apoyo del régimen comunista de Pekín, aunque suponga una perturbación en la trayectoria exterior de España. El embajador del PCCh obvió que China es una de las dictaduras más férreas del mundo y aplica una política de hechos consumados en el Mar de China Meridional, por ejemplo, utilizando a sus guardacostas y flotas pesqueras para apropiarse de aguas territoriales de Filipinas, Vietnam, Malasia y Brunéi.
Con todo, el discurso de Yao Jing en el acto organizado por Gate Center supone un espaldarazo a Moncloa. La pasión que despierta el ‘No a la Guerra’ de Sánchez en China contrasta con el odio que el presidente del Gobierno genera en la administración de Donald Trump, por su negativa a permitir que Estados Unidos utilice las bases de Morón y Rota y el espacio aéreo de España; y con la indiferencia que provoca entre sus antiguos socios de Europa.
El 19 de marzo, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón expresaron públicamente su disposición a “contribuir a los esfuerzos para asegurar el tránsito seguro por el estrecho de Ormuz”. España no fue invitada. El pasado viernes, esa alianza improvisada sumó nuevos socios para alcanzar hasta 40 países. Su objetivo es promover una solución negociada para rescatar a los 2.000 buques que permanecen varados en la ratonera del Golfo Pérsico. Pero España se quedó nuevamente fuera.
El embajador de China en España, Yao Jing, en un evento en Madrid en octubre de 2025. (Carlos Luján/Europa Press)
En paralelo, el Gobierno de Sánchez sigue coqueteando con China y la alianza de los países Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica), uno de los principales instrumentos de Pekín para forjar el nuevo Sur Global. Moncloa se ha inventado una convención de líderes progresistas en Barcelona, los próximos 17 y 18 de abril, que Sánchez quiere aprovechar para fortalecer su perfil internacional y erigirse en la némesis definitiva de Trump.
Al evento, bautizado con el nombre de Global Progressive Mobilisation, asistirán varios dirigentes de los Brics, como el presidente de Brasil, Lula da Silva, y el de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, así como los líderes de Colombia y Uruguay, Gustavo Petro y Yamandú Orsi, respectivamente. También se ha anunciado la presencia de casi todos los ministros del PSOE y de Zapatero, que ha usado sus contactos para ampliar la lista de asistentes.
China ha expresado formalmente su apoyo a la campaña de “No a la Guerra” del Gobierno y ha asegurado que Pedro Sánchez es visto dentro de sus fronteras como un “héroe”. El respaldo de Pekín a la política exterior de Moncloa apuntala el alejamiento de España del eje transatlántico (Estados Unidos-Europa) y su progresivo acercamiento al nuevo orden mundial que propugna el gigante asiático.