El PP señala al ministro Cuerpo como nuevo objetivo en la sesión de control: "Tendrá que hablar de todo"
Ester Muñoz y Juan Bravo medirán "la talla política" del vicepresidente, que responderá por la "acción" de todo el Gobierno. Desde el pasado septiembre, Montero recibió 54 preguntas y el titular de Economía, dos
Al nuevo vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, se le acabó la placidez en las sesiones de control. El PP entiende que su nueva responsabilidad lo sitúa como el número dos del Gobierno en todos los ámbitos, no solo en el económico. Y a partir de la próxima sesión, cuyo calendario se retomará el próximo 15 de abril, será el objetivo de las preguntas que hasta ahora iban dirigidas a María Jesús Montero: "Tendrá que hablar de todo", aseguran en el partido de Alberto Núñez Feijóo, donde consideran que el hombre fuerte del Ejecutivo debe asumir que ya no solamente se ocupa de la cartera de Economía.
La nueva realidad parlamentaria que Cuerpo vivirá a partir de ahora se puede resumir en cifras. En los dieciséis plenos celebrados desde septiembre de 2025, Montero tuvo que responder a un total de 54 preguntas. En dos ocasiones recibió cinco en una sola sesión. Son números que contrastan con los del ministro de Economía, al que sólo se le han formulado dos cuestiones en el mismo período de tiempo, ninguna registrada por el PP. Es decir, su predecesora en el cargo multiplicó por 27 sus respuestas orales en el Pleno, lo que permite visualizar el escenario que tendrá que afrontar alguien poco acostumbrado a los rifirrafes parlamentarios.
Fuentes del Grupo Popular confirman que, a partir de ahora, la actual portavoz, Ester Muñoz, y el vicesecretario de Hacienda, Juan Bravo, le formularán sus preguntas prácticamente todas las semanas, por lo que el nuevo vicepresidente deberá enfrentar como mínimo dos cara a cara con la bancada popular en cada Pleno. "Al ser vicepresidente cabe preguntarle por la acción política del Gobierno, no sólo por economía", inciden en Génova, donde buscan poner entre la espada y la pared a uno de los ministros más valorados del Ejecutivo y desmontar el "espejismo" de la apuesta por la moderación de Sánchez en la recta final de su mandato.
A las preguntas fijas de Muñoz y Bravo habrá que sumar las que formulen coyunturalmente otros diputados del PP y las que presenten el resto de grupos parlamentarios. Es decir, es previsible que próximamente se tenga que enfrentar a sesiones con hasta cinco preguntas, como ya le ha sucedido a Montero y al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños. Ellos son los favoritos de la oposición, más allá del presidente del Gobierno, al que desde los populares pregunta exclusivamente Alberto Núñez Feijóo.
De las 54 cuestiones formuladas a María Jesús Montero, 38 las realizó el primer partido de la oposición: 14 de Ester Muñoz, diez de Elías Bendodo y seis de Juan Bravo. El resto se las repartieron entre el secretario general, Miguel Tellado, y los diputados José Vicente Marí y Maribel Sánchez. En el caso de Bendodo, el marcaje a Montero tiene más que ver con la cuestión territorial andaluza y la batalla electoral, por lo que es previsible que ahora dirija sus cuestiones a otros ministros. Se da la circunstancia de que el primer responsable económico del PP —el exsecretario de Estado, Alberto Nadal— no cuenta con escaño.
"Es el momento de medir su talla política", reivindican en el PP. Así las cosas, el ministro de Economía tendrá que hablar a partir de ahora de corrupción, de inmigración, de Estado de derecho, de vivienda o de política exterior. "O de cualquier asunto que afecte al Gobierno, incluida la cesta de la compra", explican en el partido de Alberto Núñez Feijóo, donde aclaran que la economía no son solo las cifras macro, sino también "el bolsillo de los españoles". Destacan además que el aterrizaje de Cuerpo en su nuevo rango no será precisamente apacible. "Debuta con la inflación y los combustibles al alza", recuerdan.
Como explicó este periódico, y pese a ser el asunto que Feijóo había situado como absoluta prioridad de su estrategia política cuando aterrizó en Génova, el Partido Popular había renunciado a fiscalizar al titular de Economía del Gobierno de Sánchez en el Congreso. Para encontrar la última pregunta parlamentaria del PP a Carlos Cuerpo había que remontarse al 25 de junio de 2025. Desde principios de ese año, de hecho, el nuevo vicepresidente primero solo ha sido interpelado en seis ocasiones: dos el PP, otras dos el PNV y una ERC y Bildu.
Esta visibilidad tan reducida contrasta con el constante protagonismo de otros ministros, con especial atención a Montero y Bolaños, los dos únicos que han tenido que rendir cuentas con más asiduidad que el presidente del Gobierno. Si nos ceñimos solo al presente curso político, la exministra de Hacienda y candidata del PSOE en Andalucía suma ya 54 preguntas; el ministro de Presidencia y Justicia, 44; y Pedro Sánchez, 39.
A Cuerpo también le ha beneficiado hasta ahora el orden de los ministros, pues las preguntas dirigidas a él tocan por turno al final de la sesión, cuando la expectación ha bajado. Pero no deja de ser llamativo que el representante de una de las carteras más importantes del Ejecutivo empate en protagonismo en los plenos con ministros menos mediáticos, como el titular de Industria, Jordi Hereu; el de Agricultura, Luis Planas; o de los responsables de Cultura o Derechos Sociales, que ocupan Ernest Urtasun y Pablo Bustinduy, respectivamente.
El escaso interés del PP en dar foco a Carlos Cuerpo responde al hecho de que Feijóo se haya visto forzado a sustituir la apuesta por la moderación que guio sus primeros pasos en Madrid por la del choque frontal, una estrategia alimentada por el clima de crispación permanente y el reguero de escándalos que han acompañado al Gobierno desde el arranque de la legislatura. La confrontación se hacía difícil con un dirigente que ni siquiera tiene carné del PSOE y que cuenta, además, con el respeto de los empresarios. Pero en Génova están decididos a llevar ahora al sustituto de María Jesús Montero al campo de batalla.
Al nuevo vicepresidente del Gobierno, Carlos Cuerpo, se le acabó la placidez en las sesiones de control. El PP entiende que su nueva responsabilidad lo sitúa como el número dos del Gobierno en todos los ámbitos, no solo en el económico. Y a partir de la próxima sesión, cuyo calendario se retomará el próximo 15 de abril, será el objetivo de las preguntas que hasta ahora iban dirigidas a María Jesús Montero: "Tendrá que hablar de todo", aseguran en el partido de Alberto Núñez Feijóo, donde consideran que el hombre fuerte del Ejecutivo debe asumir que ya no solamente se ocupa de la cartera de Economía.