Moncloa apunta a que presentará los presupuestos de 2026 en las dos próximas semanas
El compromiso del presidente era que el Consejo de Ministros los aprobara el primer trimestre. El Gobierno no tiene votos suficientes para sacarlos adelante en el Congreso
Los primeros presupuestos de la legislatura podrían aprobarse la próxima semana o la siguiente. El Gobierno parece decidido a cumplir este año la promesa de presentarlos, después de dos ejercicios en los que aseguraba que iba a hacerlo, pero finalmente se desdecía. Fuentes de la Moncloa apuntan a que el compromiso de que el Consejo de Ministros les dé luz verde y los remita al Congreso antes que termine el primer trimestre de 2026, sigue vigente. Directamente remiten al martes 24 o al 31, a las puertas de la Semana Santa.
La propia portavoz del Ejecutivo, Elma Saz, lo verbalizó este martes públicamente. "Todavía estamos atravesando la mitad del mes de marzo, con lo cual, en ese sentido, y como hemos dicho, cumpliremos con lo verbalizado y presentaremos el proyecto de Presupuestos Generales del Estado", afirmó.
A lo largo de estos años, ha sido recurrente que desde el Ejecutivo se expresara la voluntad de sacar adelante unas nuevas cuentas -siguen vigentes las de 2023- y, ante la falta de apoyos parlamentarios, se optara por la prórroga. Hasta tres veces el Gobierno se ha visto obligado a prorrogarlas. Pero desde el verano pasado Pedro Sánchez se ha mostrado más insistente en la idea de que ahora va a presentarlos.
No ha podido ser en tiempo y forma, a finales del pasado septiembre, porque la Moncloa sigue intentando recuperar la comunicación con Junts. Desde el verano, el Gobierno ha dado largas aunque siempre con la apostilla de que esta vez sí se van a presentar. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, suele decir que tiene el proyecto embastado, a la espera de que el presidente dé la orden final.
Pero el margen se agota para el Ejecutivo. De no aprobarlos pronto en el Consejo de Ministros y enviarlos a la Cámara para su ratificación, dejaría de tener sentido. Ya con este calendario, el Congreso los avalaría, si finalmente lo hace, en junio o julio, con una vigencia de seis meses justos.
El plan actual haría coincidir la votación de las nuevas cuentas antes del verano con el posible regreso a España de Carles Puigdemont
El presidente siempre repite que su objetivo es tener los votos necesarios para aprobarlos y que para eso se trabajará con los grupos parlamentarios. A la vez lanza el mensaje de que si no los consigue y se los tumban, eso no derivará en un adelanto electoral, como ha sido la norma hasta ahora y como él mismo hizo en 2019.
El plan actual, si la Moncloa lo cumple, haría coincidir la votación de las nuevas cuentas antes del verano con el posible regreso a España de Carles Puigdemont. Un momento que el Gobierno considera crucial para recomponer las relaciones con Junts y para que este partido tome tierra y defina su proyecto político, tras el fracaso de la hoja de ruta separatista.
Pero, si no lo logra y los presupuestos caen, la sensación en el Ejecutivo es que abonarán la campaña de las generales, que Sánchez insiste en situar en el verano de 2027. Sólo presentarlos puede suponer un incentivo para Montero, candidata a la Junta de Andalucía, que posiblemente no podrá ni defenderlos en el Congreso porque deberá dejar el Ministerio en cuanto Juanma Moreno convoque las elecciones autonómicas.
Los primeros presupuestos de la legislatura podrían aprobarse la próxima semana o la siguiente. El Gobierno parece decidido a cumplir este año la promesa de presentarlos, después de dos ejercicios en los que aseguraba que iba a hacerlo, pero finalmente se desdecía. Fuentes de la Moncloa apuntan a que el compromiso de que el Consejo de Ministros les dé luz verde y los remita al Congreso antes que termine el primer trimestre de 2026, sigue vigente. Directamente remiten al martes 24 o al 31, a las puertas de la Semana Santa.