IU presiona para elegir al sucesor de Yolanda Díaz antes de mayo para evitar "un vacío"
Antonio Maíllo urge al resto de partidos del ala minoritaria del Gobierno a acelerar la elección, aunque él se ha descartado. Niega cualquier debate sobre una ruptura con el PSOE para marcar perfil antes de las andaluzas
Izquierda Unida cree que hay que pisar el acelerador de la izquierda alternativa. Antonio Maíllo ha defendido este martes la necesidad de elegir cuanto antes al candidato de la nueva marca bajo la que se presentarán su partido, Sumar, los comunes y Más Madrid. "Los espacios vacíos no son beneficiosos", ha planteado el coordinador federal de IU en el acto de presentación del programa de Por Andalucía, la coalición que liderará en las elecciones andaluzas previstas en, como mucho, tres meses. El objetivo de este posicionamiento es evitar un síndrome del pato cojo tras el paso al lado de Yolanda Díaz el pasado 25 de febrero.
La ministra de Trabajo anunció que no se presentará a las elecciones generales y generó una oleada de respaldo a su papel en el Gobierno. Su labor en Trabajo no se ha puesto nunca en duda entre sus compañeros y el resto de partidos del espacio. Incluso no se descarta que en el hipotético escenario de repetición de la alianza con el PSOE pudiera volver a ejercer el cargo. Pero su renuncia ha provocado que la izquierda radical haya perdido un referente de primer nivel para posicionarse en un momento tan complejo como el actual, tanto a nivel nacional como internacional.
Esa sensación es la que ha llevado a IU a dar el primer paso y elevar la presión en un espacio que está un tanto huérfano después de una década de rupturas e hiperliderazgos. La coordinadora federal aprobó el lunes una resolución en este sentido y ahora será trasladada al resto de fuerzas que irán de la mano a los próximos comicios y que refundaron su alianza el pasado 21 de febrero en un acto en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. La intención es que ese paso se produzca antes del mes de mayo.
En un primer momento todos los focos se pusieron sobre Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales, que mantiene buena relación con todos los partidos implicados en las conversaciones. En el entorno de estas fuerzas creen que la presión se elevará sobre el exdirigente de Podemos, a pesar de que él ha sido muy tajante al descartarse, igual que el propio Antonio Maíllo. El nombre de Gabriel Rufián planea sobre este debate, pero hay que tener en cuenta que para asumir ese liderazgo debería dejar ERC y convivir con las estructuras de cuatro partidos que le son ajenos.
Lo que no está sobre la mesa, según Maíllo, es el debate sobre la continuidad en el Gobierno de coalición con el PSOE. A pesar de las revelación de conversaciones internas que apuntan en este sentido, el líder de IU ha dejado claro que esa conversación "no se ha planteado". "No contemplamos la ruptura", ha zanjado el dirigente andaluz, que ni siquiera considera necesario un "distanciamiento" para evitar que su relación con los socialistas sea perjudicial para sus intereses electorales tanto en Andalucía como en el próximo ciclo electoral.
"Somos realidades diferentes", ha abundado el coordinador federal de IU, que aboga por dar "grandes debates" en el seno del Ejecutivo. Maíllo ha recordado que fue él mismo quien coqueteó con una ruptura en la crisis provocada por la compra de material militar a Israel por parte del Ministerio del Interior de Fernando Grande Marlaska. La tesis de los izquierdistas es que su presencia en el gabinete también ha sido relevante en el veto por parte de Pedro Sánchez en el uso de las bases de Morón y Rota en la ofensiva de EEUU e Israel en Irán.
Esas conversaciones ahora están encaminadas a hacer virar hacia la izquierda el contenido del paquete de medidas que aprobará el Gobierno para contener los efectos del conflicto en Oriente Medio. "El PSOE tiende a aprobar medidas fiscales", ha afeado Maíllo, que se ha mostrado convencido sobre su papel en el Ejecutivo: "Somos útiles si estamos en el Gobierno".
Sobre la publicación de las conversaciones en las que se plasma esa voluntad de salida del Gobierno, Maíllo ha dicho no saber "que los chats internos tuvieran categoría política". El político cordobés ha comparado los mensajes desvelados por esta redacción con "los grupos de WhatsApp de los padres del colegio" y ha dejado claro que no ha habido ninguna resolución en el seno de IU sobre este asunto.
Otras fuentes de la federación de izquierdas apuntan a que en la reunión orgánica del lunes sí que hubo alguien que aludió a esta posibilidad, pero sin ningún éxito. Un dirigente de IU, por su parte, admite que "siempre ha habido una minoría que no ha estado de acuerdo con entrar en el Gobierno", pero al mismo tiempo nunca han sido capaces de que este debate salga adelante.
Izquierda Unida cree que hay que pisar el acelerador de la izquierda alternativa. Antonio Maíllo ha defendido este martes la necesidad de elegir cuanto antes al candidato de la nueva marca bajo la que se presentarán su partido, Sumar, los comunes y Más Madrid. "Los espacios vacíos no son beneficiosos", ha planteado el coordinador federal de IU en el acto de presentación del programa de Por Andalucía, la coalición que liderará en las elecciones andaluzas previstas en, como mucho, tres meses. El objetivo de este posicionamiento es evitar un síndrome del pato cojo tras el paso al lado de Yolanda Díaz el pasado 25 de febrero.