Castilla y León llega al recuento con buena parte de las claves ya despejadas. El bloque de la derecha se impondrá con claridad sobre la izquierda y superará el 50% del voto. Por tercera vez en el año, será Santiago Abascal quien tenga la última palabra. Una situación que termina beneficiando indirectamente a Pedro Sánchez, porque mantiene a la derecha atrapada en sus propias tensiones.
En esta última edición del “Comité de Estrategia”, Ignacio Varela y Pablo Pombo explican dónde mirar durante el escrutinio. El PP será previsiblemente el primer partido y medirá su éxito comparándose con 2022; el PSOE afronta una noche llena de posibles carambolas en el reparto provincial; y VOX buscará superar la barrera simbólica del 20% mientras conserva la llave de la gobernabilidad. Con la izquierda alternativa al borde de la desaparición y varios regionalistas con opciones de puntuar, el resultado podría dejar un parlamento fragmentado y a Abascal decidiendo, una vez más, si hay gobierno o repetición electoral.
Castilla y León llega al recuento con buena parte de las claves ya despejadas. El bloque de la derecha se impondrá con claridad sobre la izquierda y superará el 50% del voto. Por tercera vez en el año, será Santiago Abascal quien tenga la última palabra. Una situación que termina beneficiando indirectamente a Pedro Sánchez, porque mantiene a la derecha atrapada en sus propias tensiones.