Bolaños contactará con los grupos por las medidas contra la guerra e incluye a Vox en la ronda
El PP enfría su asistencia. Génova avisa al Ejecutivo de que no participará en "actos de propaganda para tapar sus escándalos" y niega haber recibido información
El Gobierno iniciará contactos en las próximas horas con los grupos parlamentarios en el Congreso, los agentes sociales y con la patronal para "poner en común" un conjunto de medidas con las que hacer frente a las consecuencias económicas y energéticas de la guerra de Irán y mitigar sus efectos. El conflicto se está dejando notar ya en la economía mundial y amenaza con golpear de nuevo a la inflación en España, y el Ejecutivo tiene diseñado ya un plan de acción, que abrirá ahora a los distintos actores políticos, sociales y empresariales.
El paso adelante de Moncloa se produce semanas después de que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se viesen forzados a aplazar un despacho para abordar la situación de Ucrania, una cita que estaba agendada para el pasado 19 de enero, pero que se canceló por el gravísimo accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). Feijóo accedió entonces a reunirse con el presidente, que quería comprobar a su vez si obtendría la autorización del Congreso sobre el envío a Ucrania de una misión de paz. Esa entrevista ha quedado sepultada. El interlocutor en la ronda política será el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños. Y el PP ni siquiera ofrece garantías de querer retomar el diálogo con el Ejecutivo.
Por primera vez, el Gobierno ha incluido a Vox en su plan de encuentros con los grupos porque, apuntan en Moncloa, "esperamos unanimidad" en el Congreso. Esta decisión es totalmente anómala. Cuando se planificó la respuesta a la invasión rusa de Ucrania no se contó con la ultraderecha. La explicación, aseguran ahora en el Ejecutivo, es que los de Santiago Abascal estaban alineados con Viktor Orbán. En Moncloa justifican su inclusión en la ronda en que sí se habla con Vox en el "día a día" por cuestiones puramente protocolarias. "Con normalidad se les pregunta antes de cada votación", señalan. En cualquier caso, dan por hecho que rechazarán sentarse a debatir sobre las medidas económicas.
La interlocución con sindicatos y patronal recaerá en la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. El Gobierno no pone fecha al momento en que anuncien este nuevo paquete porque las circunstancias económicas, indican, responden a una enorme volatilidad y no hay certezas sobre la duración de la guerra. Pero el presidente tiene previsto comparecer en el Congreso el próximo 25 de marzo, tras el Consejo Europeo de los días 19 y 20. En Moncloa recuerdan que después del estallido del conflicto en Ucrania tardaron un mes en reaccionar.
La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, aseguró en rueda de prensa que Génova no ha recibido aún información por parte de Moncloa y que, por tanto, esperarán a conocer el "marco" en que se plantean estos nuevos contactos. Pero lanzó también un aviso: "No vamos a formar parte de la campaña de propaganda de Sánchez para tapar los escándalos que tiene".
Desde que estalló el conflicto, Feijóo se ha quejado de la falta de información por parte de la Moncloa. Hace tiempo que la interlocución en cuestiones de Estado como la política exterior es inexistente. Pero el líder del PP también se ha negado de forma reiterada a tomar la iniciativa y descolgar el teléfono para hablar con el presidente del Gobierno o el ministro de Exteriores. Ambos líderes han cronificado su hostilidad, y el ininterrumpido ciclo electoral no ayuda precisamente a encontrar posibles espacios de consenso.
La nueva ronda de contactos anunciada por el Ejecutivo ha sido recibida en Génova con muchísimo escepticismo. Primero porque se produce dos semanas después de la nueva ofensiva de Washington sobre Teherán. Y segundo porque se activa cuando quedan menos de cinco días para votar en Castilla y León. No son ajenos tampoco en el PP a la presión que ejerce Vox en su flanco derecho. Abascal sugiere de forma reiterada que una de sus condiciones para desbloquear los gobiernos de Extremadura y Aragón pasa por "romper" los pactos con el PSOE, dentro y fuera de España.
Una nueva 'foto' con el Ejecutivo no ayudaría precisamente a calmar las aguas en la ultraderecha. "Tenemos enfrente a un Gobierno con el que no se puede pactar nada", censuran fuentes de la dirección popular. Se da la circunstancia, además, de que Feijóo quiso adelantarse a Sánchez al impulsar este lunes un conjunto de medidas económicas para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio, y que incluye, entre otras, la eliminación del impuesto de generación eléctrica, la rebaja del IRPF o la aplicación del IVA al 10% de la energía. "Esperemos que el Consejo de Ministros tome nota", aseguró ayer Feijóo.
El Gobierno iniciará contactos en las próximas horas con los grupos parlamentarios en el Congreso, los agentes sociales y con la patronal para "poner en común" un conjunto de medidas con las que hacer frente a las consecuencias económicas y energéticas de la guerra de Irán y mitigar sus efectos. El conflicto se está dejando notar ya en la economía mundial y amenaza con golpear de nuevo a la inflación en España, y el Ejecutivo tiene diseñado ya un plan de acción, que abrirá ahora a los distintos actores políticos, sociales y empresariales.