El PNV tiende una emboscada a Feijóo y al PP en Bilbao
¿Por qué entonces el desembarco de los dirigentes del PNV en un acto de Feijóo? No fue un "gesto amistoso", ni una forma de acercamiento. "Fue una emboscada, una trampa", aseguran desde el PP vasco y no lo niegan en el PNV vizcaíno
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, (i) y el presidente del PNV, Aitor Esteban, durante el desayuno del pasado miércoles. (EFE/Luis Tejido)
Desayuno en el Hotel Ercilla de Bilbao del pasado miércoles organizado por el PP vasco, presidido por Javier de Andrés, su portavoz en el Parlamento de Vitoria, y Forum Europa para el lucimiento de Alberto Núñez Feijóo con motivo de la 33.ª edición de la feria bienal de la Máquina Herramienta en la capital vizcaína. Nadie, en principio, esperaba que el acto se convirtiese en un punto de encuentro entre el presidente popular y los dirigentes del PNV.
Primero confirmó su asistencia Aitor Esteban, presidente del EBB del PNV; se presentó también Andoni Ortuzar, su predecesor. Ambos no se dirigen la palabra. Poco antes de iniciarse el acto, se apuntó la vicelehendakari y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, con el consejero de Industria Mikel Jáuregi. No quiso faltar el exburikide Joseba Aurrekotexea, quien con Esteban como portavoz en el Congreso de los Diputados y con Ortuzar en la presidencia del PNV urdió la ‘traición’ a Mariano Rajoy.
A los pocos días de acordar con el presidente popular los Presupuestos Generales del Estado, el grupo nacionalista votó favorablemente la moción de censura que presentó en mayo de 2018 Pedro Sánchez y que expulsó de la Moncloa al político gallego. Fue ese un episodio que en el PNV resulta molesto, embarazoso, difícil de explicar. Luego, los diputados nacionalistas se han venido comportando como socios fieles de Sánchez, que firmó con Ortuzar el pacto de su investidura en noviembre de 2023.
Desde entonces, los nacionalistas y los populares no tenían nada que decirse, salvo lanzarse discursos hostiles. Antes del acto del pasado miércoles en Bilbao, en el mes de febrero, Alberto Núñez Feijóo y Aitor Esteban mantuvieron una reunión privadasolicitada por el dirigente nacionalista. Fuentes conocedoras de su contenido aseguran que del encuentro no salió acuerdo alguno, ni "siquiera una aproximación". ¿Por qué entonces el desembarco de los dirigentes del PNV en un acto de Feijóo? Desde luego, no fue un "gesto amistoso", ni una forma de acercamiento. "Fue una emboscada, una trampa", aseguran desde el PP vasco y no lo niegan en el PNV vizcaíno.
La presencia en el acto de los dirigentes del nacionalismo buscaba dos propósitos. El primero, "centrarse" a efectos mediáticos porque en el EBB del PNV hay conciencia de que el alineamiento con las políticas de Pedro Sánchez, especialmente con las que inciden en el modelo socioeconómico, resultan "ingratas" a las bases electorales del partido, especialmente en Vizcaya y Álava. La única forma de demostrar que el PNV sigue manteniendo una sostenida capacidad de interlocución "era sentarse a la mesa con Feijóo", quien martillea sobre la falta de coherencia entre los dirigentes del nacionalismo y los criterios de sus bases, un discurso que se supone en Sabin Etxea estaría calando en algunos sectores electorales tradicionalmente cercanos al PNV.
Las mismas fuentes corroboran que en el País Vasco a la "gente de orden le gusta ver a sus dirigentes políticos con el empresariado". Y el miércoles, en el hotel Ercilla, se juntaron el presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán; el de Petronor, Emiliano Gómez Atxurra; el de Sidenor y Talgo, José Antonio Jainaga y el también presidente de la Fundación BBK, Unai Rementeria. La coreografía resultaba para el PNV "perfecta", un lavado de imagen con todas las ventajas y sin apenas inconvenientes porque, como derivada, remitía un mensaje a la Moncloa: "estamos con Sánchez, de momento, pero podemos no estarlo". Igualmente, "Bildu habrá tomado nota", sostienen en Bilbao las fuentes consultadas.
Aislar al PP
El segundo propósito del PNV al acudir a tan alto nivel al encuentro con Feijóo consistía en dificultar tanto cuanto pueda las negociaciones de los populares con Vox. Como confiesa una fuente nacionalista, se trata de "que surjan contradicciones, más de las que ya existen, entre Feijóo y Abascal" porque la instalación de Vox en una futura coalición de Gobierno, o en una entente de legislatura con el PP, suscita "seria inquietud" en el PNV, especialmente por la conflictividad que se ha desatado a propósito de la financiación concertada que se impugna desde Cataluña y Galicia como "una anomalía". A tenor de la reacción de Abascal, el PNV habría conseguido su objetivo.
Que la operación ha sido puramente mediática lo acredita el hecho de que el PNV no cuenta en absoluto con el PP vasco para ninguna iniciativa. Ni siquiera le ha incorporado a la negociación de un posible nuevo Estatuto de autonomía, en el que intervienen los nacionalistas, Bildu y, limitadamente, el PSE, que es la muleta en la coalición que preside Immanol Pradales. Ante esta situación, que provocó "cabreo" en los dirigentes del PP, pese a que "Feijóo mantuvo muy bien las formas y aunque su discurso quedó tapado por su imagen con Esteban y la vice lendakari", la consigna de Génova es eludir a los dirigentes nacionalistas y seguir percutiendo en sus electores manejando la incoherencia entre sus aspiraciones y la gestión de sus cinco diputados en el Congreso. En todo caso, el PP y el PNV, pese a las apariencias, no han recuperado su relación. Incluso la habrían envenenado todavía más de lo que ya está. Y no parece fácil que la mejoren en el futuro inmediato.
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Desayuno en el Hotel Ercilla de Bilbao del pasado miércoles organizado por el PP vasco, presidido por Javier de Andrés, su portavoz en el Parlamento de Vitoria, y Forum Europa para el lucimiento de Alberto Núñez Feijóo con motivo de la 33.ª edición de la feria bienal de la Máquina Herramienta en la capital vizcaína. Nadie, en principio, esperaba que el acto se convirtiese en un punto de encuentro entre el presidente popular y los dirigentes del PNV.