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Sánchez dispara la expectación ante un 'superdomingo' electoral: generales, andaluzas y catalanas
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Sánchez dispara la expectación ante un 'superdomingo' electoral: generales, andaluzas y catalanas

La comparecencia sin preguntas para informar sobre el posicionamiento de España en la guerra de Irán ha vuelto a desatar las especulaciones y ha puesto en guardia a los partidos, pero en Moncloa lo niegan: "No tiene sentido"

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realiza una declaración institucional. (EFE/Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realiza una declaración institucional. (EFE/Pool Moncloa/Borja Puig de la Bellacasa)
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La comparecencia sin preguntas de Pedro Sánchez para informar sobre el posicionamiento de España en la guerra de Irán, y la recuperación del lema del "No a la guerra" como arma de movilización masiva, han vuelto a desatar las especulaciones sobre la posibilidad de que el presidente del Gobierno esté pensando en adelantar las elecciones generales y hacerlas coincidir con las andaluzas. Es más, en la ecuación también ha entrado la hipótesis de que además se adelanten elecciones en Cataluña, lo que convertiría la cita electoral en un superdomingo, dado que catalanes y andaluces suman 1/3 de la población española (16 millones de habitantes).

En este momento, la única convocatoria obligada es la de Andalucía, y aunque no está fijada la fecha, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, deslizó hace unas semanas que serían entre el 31 de mayo y el 21 de junio. Cuatro opciones de domingo para un planteamiento que lanzó hace unos días el presidente de Castilla-La Mancha al argumentar que el escenario "más favorable" para Sánchez es convocar junto a Andalucía, sobre todo si el president Salvador Illa no consigue sacar adelante los Presupuestos.

La mera posibilidad de que Sánchez pudiera adelantar las generales, alimentada a primera hora del miércoles con su órdago a Donald Trump, ha puesto en guardia a los partidos políticos, pues no todos tienen sus maquinarias electorales engrasadas, ni en el conjunto de España ni, sobre todo, en Cataluña. No obstante, la hipótesis electoral sigue siendo eso, una hipótesis negada por quienes pueden tomar esta decisión: Sánchez e Illa. "No estamos ahí, ni pensando en eso", aseguran desde la Moncloa, donde piden "tranquilidad" y afirman que, "además, no tiene sentido". Desde la Generalitat aseguran con rotundidad que no lo contemplan.

Aun así, los argumentos a favor y en contra son tema de debate en los cuarteles generales de los partidos, que, conociendo ya a Pedro Sánchez, no dejan ninguna posibilidad sin analizar. El motivo principal en contra sigue siendo el mismo: para Sánchez, es mejor afrontar el avance de las distintas causas judiciales que afectan a su entorno familiar y político desde la Moncloa. De hecho, este miércoles trascendió que el Supremo celebrará en abril el primer juicio contra el exministro José Luis Ábalos y tendrá como testigos a la presidenta del Congreso, Francina Armengol, o al ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, entre otros.

La media de las últimas encuestas de intención de voto para elecciones generales publicadas ofrece al PP una media de 130 escaños, por 110 del PSOE, 70 de Vox, 10 Sumar y 2-3 para Podemos. Este escenario dibuja una suma del PP y Vox en el entorno de los 200 escaños, en lo que sería la plasmación al ámbito nacional del fenómeno de derechización del voto que ya se ha registrado en las últimas elecciones autonómicas: 60% del voto para la suma de María Guardiola (43%) y Óscar Fernández Calle (17%) en Extremadura y 52% para Jorge Azcón (34%) y Alejandro Nolasco (18%).

En el PP insisten en que el presidente es "impredecible", pero no les preocupa porque "sea lo que sea —aseguran—, estamos preparados"

Sin embargo, quienes entienden que a Sánchez se le ha abierto una "ventana de oportunidad", afirman que sólo hay una forma de revertir esta tendencia demoscópica, si bien, no para conseguir una nueva suma que le mantenga en la Moncloa, sí para lograr ganar las elecciones, puesto que sólo está a diez escaños del PP. Se trata de apoyar la estrategia del PSOE en un doble discurso: los pactos del PP y Vox, con sus permanentes disputas y el consiguiente fantasma de "que viene la derecha"; y la conversión del presidente del Gobierno de España en la némesis de Donald Trump, bandera que en Moncloa llevan meses trabajando y que la guerra de Irán ha llevado a primera página de la prensa internacional. Sánchez es ya y sin lugar a dudas la principal oposición al presidente de Estados Unidos en Occidente. Como tercer elemento, la tesis triunfalista sobre la buena marcha de la economía que tanto el presidente como los ministros despliegan un día sí y otro también, al menos en lo relativo a los datos macro.

Ante la posibilidad de que Sánchez hiciera coincidir las elecciones generales con las andaluzas, en el PP insisten en que el presidente del Gobierno es "impredecible", pero que en cualquier caso no les preocupa porque "sea lo que sea —aseguran—, estamos preparados". No obstante, fuentes del partido en Cataluña no ven "nada claro" que Sánchez quiera celebrar elecciones en esa autonomía. Sobre el adelanto de las generales, sí matizan que puede darse, sobre todo si "el asunto Trump disparara a Sánchez en encuestas". "Pero, catalanas, ¿para qué?", se preguntan.

Movilizar a los suyos

En Vox, consideran que un superdomingo se trata de "una auténtica locura" para el Gobierno, pero entienden que es "la única manera de Sánchez de movilizar a los suyos (especialmente Cataluña) y tapar el desastre previsible de Andalucía". "Es un inmejorable escenario para nosotros", afirman desde el partido de Santiago Abascal a preguntas de este periódico.

Otro argumento a favor de que Sánchez adelante las elecciones es que, a la izquierda del PSOE no sólo no hay un partido sustituto de Sumar, es que tampoco hay candidato que suceda a la vicepresidenta Yolanda Díaz. Aun así, desde Más Madrid se apunta que "las bases están sentadas y que llegaríamos sin problema" a tener una lista unitaria con un nombre propio en cabeza. Eso sí, aunque admiten que "hay especulaciones" sobre la posibilidad de la coincidencia electoral con Andalucía, lo circunscriben "fundamentalmente" a las declaraciones de Page, "pero a nosotros no nos llega eso para nada".

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En el caso catalán, fuentes de la Generalitat aseguran que están trabajando para que haya Presupuestos, por lo que es "el único escenario que contemplamos" ahora mismo. Aun así, en caso contrario, sería motivo suficiente para adelantar las elecciones, lo que permitiría al PSC coger con el pie cambiado a Junts y sobre todo a ERC, pues Oriol Junqueras no podría presentarse al seguir inhabilitado por la sentencia del procés.

Nadie duda de que en Cataluña el PSC sería la fuerza más votada en autonómicas, un argumento para hacer frente a unos más que previsibles malos resultados para el PSOE en Andalucía, donde las encuestas ya la sitúan como tercera fuerza en provincias como Almería y en numerosas localidades de toda la región. Aun así, desde ERC, que no quiere elecciones bajo ningún concepto, se insiste en la idea de que "la convocatoria conjunta en Cataluña perjudica más a Sánchez que le favorece", porque "le quitas el voto dual: aquellos que en unas catalanas votan ERC o Junts y en generales, PSOE. Para este electorado las elecciones que mandan y cuentan son las catalanas, por lo que se favorecería a Junts y ERC".

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En Junts no son tan claros y creen que el adelanto electoral es una hipótesis previsible, siempre y cuando prenda la mecha del "no a la guerra" que Sánchez acaba de lanzar. En lo relativo a Cataluña, para el partido de Carles Puigdemont tal vez sea hasta deseable, dado que las encuestas están ofreciendo una tendencia en la que Aliança Catalana está cada vez más fuerte. Según el último CEO, conseguiría los mismos escaños que Junts y se posicionaría como tercera fuerza.

En este sentido, fuentes del PSC apuntan que someter las elecciones en Cataluña a los intereses de Sánchez comporta mucho riesgo, puesto que, a pesar de que el PSC es claramente la fuerza mejor situada, nada hace presagiar que la situación sería mejor para gobernar: "Con la irrupción de Aliança Catalana, las sumas han estallado. No hay mayoría de investidura posible para Illa. Y ahora le quedan dos años y medio de mandato", insisten en ERC, que no tienen ningún interés en que haya elecciones. Sin embargo, adelantar en Cataluña también cogería con el pie cambiado a AC, que aún no tiene infraestructura suficiente.

En el caso andaluz, la fecha definitiva de las elecciones depende de varios factores, desde los juicios por asuntos de corrupción que afectan sobre todo al PSOE y al Gobierno de Sánchez, hasta la estrategia del PP nacional. También son relevantes las festividades primaverales, que en Andalucía comienzan con la Semana Santa y se prolongan hasta casi el verano, con la Romería del Rocío o la feria del Corpus de Granada como celebraciones que tienen lugar más tarde.

La comparecencia sin preguntas de Pedro Sánchez para informar sobre el posicionamiento de España en la guerra de Irán, y la recuperación del lema del "No a la guerra" como arma de movilización masiva, han vuelto a desatar las especulaciones sobre la posibilidad de que el presidente del Gobierno esté pensando en adelantar las elecciones generales y hacerlas coincidir con las andaluzas. Es más, en la ecuación también ha entrado la hipótesis de que además se adelanten elecciones en Cataluña, lo que convertiría la cita electoral en un superdomingo, dado que catalanes y andaluces suman 1/3 de la población española (16 millones de habitantes).

Pedro Sánchez
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