El Congreso cita a Vito Quiles por cinco faltas graves y se arriesga a perder su acreditación
Le acusan de perseguir y grabar por los pasillos a Pedro Sánchez y a Zapatero. Las sanciones son hasta tres meses sin entrar en la Cámara o incluso la retirada definitiva de la credencial si acumula varias
Vito Quiles, en un acto de la Universidad de Tenerife que acabó con protestas. (EFE/Alberto Valdés)
El Congreso de los Diputados ha citado este martes a Vito Quiles. Según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, tiene que responder por cinco infracciones graves en las que incurrió presuntamente al perseguir y grabar por el pasillo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El Reglamento del Congreso contempla que una infracción grave pueden ser hasta tres meses sin acreditación. Pero más de dos infracciones graves en menos de un año se castigan como una muy grave. Eso permite la retirada del pase durante un plazo de hasta tres años “o, en su caso, con la revocación definitiva de la credencial”.
Quiles tenía 20 días de plazo desde que le notificaron los dos expedientes en su contra para presentar alegaciones, pero no lo hizo. Aun así, el instructor le ofrece la oportunidad de ser escuchado verbalmente en su despacho: “Considero relevante para la instrucción ofrecerle la posibilidad de exponer oralmente las consideraciones, aclaraciones y puntualizaciones que estime conveniente”. En caso de que no pudiera acudir, le permite pactar una fecha alternativa.
El aludido no acudirá. Entre otras cosas, dice que el expediente va dirigido contra “Vito Quiles” y él se llama “Vito Zoppellari Quiles”. Alega este defecto de forma para que empiece el plazo de nuevo.
El primer hecho por el que se le acusa tuvo lugar el 20 de noviembre. La Asociación de Periodistas Parlamentarios informó a la Secretaría General del Congreso que grabó con su móvil a Sánchez en el pasillo anexo a la Sala Constitucional. El escrito de los periodistas advertía de que no tenía autorización ni acreditación para ello, reservada para los cámaras. El líder del Ejecutivo había acudido a la proyección de la serie sobre el golpe de Estado del 23-F, ‘Anatomía de un instante’.
“En el momento en el que el presidente del Gobierno se dirigía a la sala, Vito Quiles comenzó a grabarle mientras le formulaba preguntas. Fue advertido por personal de la Dirección de Comunicación, que estaba presente en la zona, de que no podía realizar la grabación. Él ignoró esa advertencia y continuó grabando. Todo ello lo publicó posteriormente en su cuenta de X”, detalla el escrito de la Asociación de Periodistas Parlamentarios con fecha del 1 de diciembre.
Quince días después de este escrito, la Mesa del Congreso acordó abrir un expediente sancionador. A raíz de esto, el Consejo Consultivo de Comunicación Parlamentaria emitió un informe el 23 de diciembre tras ver las imágenes difundidas por Vito Quiles. Acredita que fue advertido por personal del Congreso de que no podía grabar en ese momento. Según detalla, Quiles contestó que solo quería captar el sonido porque tenía el dispositivo averiado, pero que no tenía intención de difundir las imágenes. Destaca el informe que Quiles no tiene permiso para grabar imágenes porque su acreditación es de “redactor literario”.
Por estos hechos se le imputan tres infracciones graves recogidas en el artículo 98 del Reglamento del Congreso: grabar sin permiso, desatender las indicaciones del personal y difundir las imágenes. El Congreso de los Diputados endureció las restricciones en septiembre del año pasado y prohibió los “seguimientos” cuando una autoridad haya comunicado su deseo de no contestar preguntas. También se prohíbe la grabación de imágenes “de manera engañosa”. Además, endurecieron los criterios para declarar prescrita una infracción. Ahora el procedimiento se declara nulo si pasan seis meses sin que haya resolución.
El informe no cree que Quiles grabara a Sánchez de manera engañosa porque en ningún momento lo ocultó, pero sí que le persiguió por el pasillo hasta el ascensor cuando el presidente ya había dicho que no le quería responder: “La vulneración de esta regla deberá ser tenida en cuenta si finalmente se opta por la imposición de una sanción”. A favor de Quiles dice que eliminó las imágenes de sus redes sociales a los pocos días.
El informe concluye que estas conductas “causan un grave daño a la institución” y que las faltas de respeto a las que se somete a las personas que participan en los actos institucionales atentan contra el decoro de la Cámara y el normal desenvolvimiento de las actividades organizadas por el Congreso”.
Añade que perjudican al trabajo de los periodistas y que “las persecuciones a las figuras públicas imposibilitan la normal captación de grabaciones en los espacios del recinto, lo que redunda en una pérdida de la calidad de la información que se suministra a la ciudadanía”. También dice que desatender las indicaciones del personal “causa también un daño a la convivencia”.
Vito Quiles es un comunicador, influencer, activista político, agitador y cuenta con acreditación de periodista en el Congreso de los Diputados. Es habitual que sus contenidos se conviertan en virales por el modo invasivo en el que aborda a sus entrevistados en plena calle, muchas veces en contra de su voluntad. Concurrió a las elecciones europeas de 2024 en la lista electoral del partido Se Acabó la Fiesta, liderado por el antisistema Alvise Pérez, investigado por diversos delitos, entre ellos varios de corrupción. Quiles ha sido noticia recientemente porque el PP le invitó al cierre de campaña de su candidato a la Presidencia de Aragón, Jorge Azcón, en el que también participaba Alberto Núñez Feijóo.
El segundo incidente ocurrió el 11 de diciembre con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero a la salida de la presentación de un libro de discursos del exministro Alfredo Pérez Rubalcaba. En este caso fue el Grupo Parlamentario Socialista el que denunció a Quiles por perseguir y grabar al expresidente desatendiendo las indicaciones de varios periodistas y luego difundir las imágenes. El PSOE recordó en su escrito que era la segunda vez en un mes que incurría en estas prácticas. La Mesa del Congreso dio traslado y el Consejo Consultivo redactó un segundo informe en el que apreció otras dos infracciones graves por grabar y difundir.
El 15 de enero, el secretario general del Congreso, Fernando Galindo, notificó a Vito Quiles que la Mesa del Congreso había acordado seguir adelante con ambos procedimientos. Sin embargo, él no acudirá a la declaración para la que ha sido convocado. El letrado de Vito Quiles es el abogado penalista Juan Gonzalo Ospina, que el viernes remitió sendos escritos alegando el defecto de forma con el nombre de su cliente: “Desconocemos si efectivamente se dirige contra su persona o contra tercero”.
“El uso de un nombre incompleto –añade– o un pseudónimo público, por parte de la Mesa de la Cámara, no cumple con la exigencia legal de certeza y seguridad jurídica que debe regir todo acto administrativo y podría constituir una vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y derecho de defensa”. Además, advierte de que no les han remitido todo el material que consta en la instrucción, como las imágenes grabadas a Sánchez. Por ello pide que el proceso se pare y comience a contar desde cero el plazo de 20 días que tenían para presentar alegaciones.
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El Congreso de los Diputados ha citado este martes a Vito Quiles. Según la documentación a la que ha tenido acceso El Confidencial, tiene que responder por cinco infracciones graves en las que incurrió presuntamente al perseguir y grabar por el pasillo al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El Reglamento del Congreso contempla que una infracción grave pueden ser hasta tres meses sin acreditación. Pero más de dos infracciones graves en menos de un año se castigan como una muy grave. Eso permite la retirada del pase durante un plazo de hasta tres años “o, en su caso, con la revocación definitiva de la credencial”.