Acuerdo en Gibraltar: 50 días para su entrada en vigor y Albares sigue ocultando los detalles
Mientras Bruselas dice estar lista para la firma y la colonia británica ya ha analizado el articulado en sesiones secretas, Exteriores no desvela los detalles ni si lo llevará al Parlamento. Tampoco hay fecha para el debate en la Eurocámara
El comisario Maros Sefcovic reúne en Bruselas a David Lammy, José Manuel Albares y Fabian Picardo para cerrar el acuerdo sobre Gibraltar. (Ministerio de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación)
Seis años después del Brexit, el próximo 10 de abril entrará en vigor el último fleco pendiente: Gibraltar. Sin embargo, el acuerdo sellado en junio de 2025 por la Comisión Europea, Reino Unido, España y las autoridades del Peñón sigue siendo el secreto mejor guardado. A cincuenta días de su puesta en marcha, aunque sea de forma provisional, no se conoce el articulado más allá de las líneas generales. Además, no hay certezas sobre cuándo se debatirá en el Parlamento Europeo y existen serias dudas sobre si se debatirá en el Congreso de los Diputados.
Las prisas llegan porque el pasado martes la Comisión Europea anunció que había adoptado sus "propuestas para la firma y la aplicación provisional, así como para la celebración de un acuerdo con respecto a Gibraltar entre la Unión Europea y el Reino Unido". Según el Gobierno comunitario, el principal objetivo es garantizar la prosperidad futura de toda la región y que eso se alcanzará "eliminando todas las barreras físicas a las personas y las mercancías que circulan entre España y Gibraltar, salvaguardando plenamente Schengen, el mercado único de la UE y su unión aduanera".
El pasado 17 de diciembre, Bruselas y Londres anunciaron que se había conseguido cerrar el texto legal, a falta de la revisión jurídica del mismo de cara a su ratificación por ambas partes. En los ámbitos diplomáticos consultados por El Confidencial, la clave estará en cómo se resuelva el asunto de la soberanía del Peñón, asunto sobre el que el ministro Albares sigue sin pronunciarse, a pesar de que ha comparecido ante el pleno del Congreso para hablar sobre este asunto. En tiempos de Mariano Rajoy, el Gobierno de España se reservó la prerrogativa de vetar cualquier acuerdo entre la Comisión y Londres en lo relativo a Gibraltar.
En la comparecencia del pasado 8 de octubre, el ministro español reclamó al PP que respaldara en la Eurocámara un acuerdo que calificó de "histórico". "Espero, animo y solicito a todos ustedes", les dijo a los parlamentarios, "que voten a favor en el Parlamento Europeo y lo hagan avanzar lo más rápidamente posible".
Consultado por este periódico, el Ministerio de Asuntos Exteriores no aclara cuándo se dará a conocer y tampoco desvela si lo someterá a debate y votación en el Congreso de los Diputados. El pasado 3 de febrero, el ministro explicó públicamente que "el acuerdo ya ha llegado al Consejo y es inminente que llegue al Parlamento", en referencia a la Eurocámara.
Preguntado al respecto,el PP pone el grito en el cielo y se agarra al artículo 94.1 de la Constitución, según el cual las Cortes Generales deberán "autorizar" tratados o convenios de carácter político o militar, que afecten a la integridad territorial del Estado o que impliquen obligaciones financieras para la Hacienda Pública, entre otras cosas. "No es que cumpla un requisito, es que los cumple todos", subrayan.
En el Parlamento Europeo aseguran oficialmente que a estas alturas del mes de febrero aún no está claro si se someterá a discusión y votación en el pleno de marzo, aunque aún hay margen para incorporarlo al orden del día. Desde la Comisión Europea se precisa que el texto aún no está finalizado.
Picardo, estrategia opuesta
Se da la curiosidad de que, mientras en Bruselas, Londres y Madrid el acuerdo sobre Gibraltar es el secreto mejor guardado, las autoridades del Peñón están utilizando la estrategia contraria. El pasado 19 de enero, el Gobierno de Gibraltar dio el primer paso para la ratificación del Reino Unido al validar el acuerdo en el Parlamento gibraltareño y luego en el británico.
Según informó el diario 'Gibraltar Chronicle', el ministro principal de la colonia británica en territorio español, Fabián Picardo, le entregó una copia del texto al líder de la oposición, Keith Azopardi, y puso en marcha una intensa campaña informativa sobre el acuerdo y ha informado sobre el contenido a las instituciones afectadas y a los empresarios de la zona. El Ejecutivo gibraltareño ha justificado esta campaña informativa esgrimiendo que, aunque el texto "aún no ha sido formalmente aprobado antes de su publicación", "existe un riesgo muy real de que se filtre en cualquier momento", informa EP.
Para el comisario de Comercio, Seguridad Económica, Relaciones Interinstitucionales y Transparencia, Maroš Šefčovič, "con 15.000 personas que cruzan a diario entre Gibraltar y España, se trata de seguridad jurídica, confianza para las empresas y las personas, así como de un futuro cooperativo que refuerza nuestra relación mutua".
La única división terrestre —junto con la de Irlanda del Norte— que existe ahora entre Reino Unido y la UE, la cruzan cada día 30.000 personas, entre ellos, 15.000 trabajadores, de los cuales 10.000 son españoles.
Seis años después del Brexit, el próximo 10 de abril entrará en vigor el último fleco pendiente: Gibraltar. Sin embargo, el acuerdo sellado en junio de 2025 por la Comisión Europea, Reino Unido, España y las autoridades del Peñón sigue siendo el secreto mejor guardado. A cincuenta días de su puesta en marcha, aunque sea de forma provisional, no se conoce el articulado más allá de las líneas generales. Además, no hay certezas sobre cuándo se debatirá en el Parlamento Europeo y existen serias dudas sobre si se debatirá en el Congreso de los Diputados.