La trama de testaferros destapa los vínculos ocultos de Cabezón con hasta 10 negocios de energías renovables
Documentos del despacho Nummaria revelan que el dirigente del PSOE ha simultaneado durante casi dos décadas diferentes cargos y sueldos públicos con una intensa actividad en el lucrativo sector de las placas solares
Borja Cabezón, en una imagen de marzo de 2024, cuando era consejero delegado de Enisa. (EFE/María Alonso)
Borja Cabezón utilizó su estructura mercantil con testaferros para controlar hasta una decena de empresas de energías renovables al mismo tiempo que ocupaba cargos en el PSOE y cobraba sueldos de administraciones públicas. Los documentos intervenidos por la Agencia Tributaria y la UDEF en el despacho Nummaria, condenado por un fraude fiscal masivo, reflejan una intensa actividad del dirigente del PSOE en el lucrativo negocio de las placas solares.
La clave de bóveda de su trama era la sociedad Vatnet Proyectos 2010, una Agrupación Europea de Interés Económico o AEIE que estaba participada por una sociedad británica que ejercía como tapadera y estaba administrada por fiduciarios costarricenses, Glengrove Limited; y por una compañía española, Divinal SL, que gestionaba un amigo de Cabezón, el empresario Alejandro Molina Allende, que acompañó al socialista en su candidatura a la alcaldía de Majadahonda en 2015.
Según los documentos y testimonios a los que ha tenido acceso El Confidencial, el objetivo principal de Cabezón era desviar al extranjero los beneficios que obtenía con una planta solar. La fecha en la que empezó a funcionar la red mercantil coincide con el 'boom' que experimentaron las renovables después de que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero primara esta fuente de energía garantizando rentabilidades anuales de hasta el 7%.
En esa época, Cabezón ya estaba en política. En 2008 se convirtió en secretario general del PSOE de Majadahonda; en 2011 se presentó por primera vez a las elecciones municipales y en 2014 fue incluido en la lista del PSOE en los comicios al Parlamento Europeo, además de asumir un asiento en la Ejecutiva del partido en Madrid.
En los años siguientes siguió escalando posiciones, especialmente, tras la llegada de Pedro Sánchez a Moncloa. Cabezón fue nombrado director general de Asuntos Nacionales de Presidencia del Gobierno, diputado en la Asamblea Regional de Madrid, embajador en Misión especial para el Covid-19, consejero delegado del ente público Empresa Nacional de Innovación (Enisa) y, finalmente, con la imputación de Santos Cerdán en el caso Koldo, adjunto a la secretaría de Organización del PSOE.
El contacto de Mojave Capital SL
En paralelo, Cabezón siguió montando negocios de energías renovables, como acredita la investigación de este diario. Los archivos internos de Nummaria revelan que el dirigente socialista era la persona de contacto para todas las cuestiones que afectaban a Mojave Capital SL, una sociedad administrada oficialmente por el empresario Luis Martín de Bustamante, otro de los clientes del despacho.
Asimismo, para los empleados de Nummaria, Cabezón era el verdadero representante de una segunda mercantil, Gaebo Capital SL, en la que tampoco aparecía su nombre, sino un gestor llamado Gabriel Herrero de Beaumont.
Se da la circunstancia de que tanto Martín de Bustamante como Herrero de Beaumont coincidieron en otra compañía vinculada a Cabezón y al bufete fiscal de los famosos. Se trata de Siberia Solar SL, dedicada también a la electricidad solar. El grupo del dirigente de Ferraz usó la misma marca para montar simultáneamente Siberia Solar II SL y Siberia Solar III SL, aunque estas dos últimas las controlaba otra persona, Manuel de Castro Zurita.
Para cerrar el círculo, el domicilio social de Siberia Solar II SL y Siberia Solar III SL quedó fijado en el número 30 del Paseo Pintor Rosales de Madrid, exactamente la misma dirección de Divinal SL, la empresa que dirigía Alejandro Molina Allende y que desempeñaba un papel clave en la estructura de Cabezón para evadir impuestos.
El miembro de la Ejecutiva Federal de Ferraz, que además de adjunto a la Secretaría de Organización es responsable de Acción Democrática y Transparencia, siguió haciendo negocios con Molina Allende. El 8 de octubre de 2021 ambos se convirtieron en consejeros de Renerstorex SL, dedicada también a las renovables, y salieron de esta mercantil a la vez el 10 de enero de 2025. Para entonces, el dirigente socialista ya llevaba un año al frente de la empresa pública Enisa, dependiente del Ministerio de Industria.
Una subvención de 519.776 euros
Entre enero de 2021 y marzo de 2022, el alto cargo de Sánchez estuvo con Molina Allende en otro negocio de renovables, Esasolar Energy System SL, realizando funciones de director Institucional y de Desarrollo de Negocio. Casualmente, esta sociedad recibió en esos meses una subvención a fondo perdido de 519.776,50 euros del Centro para el Desarrollo Tecnológico y la Innovación (CDTI) del Ministerio de Ciencia para financiar un proyecto termosolar.
Los negocios del dirigente del PSOE tienen más ramificaciones, aunque habían permanecido en secreto hasta ahora, igual que el uso de testaferros españoles y costarricenses para pagar un 80% menos en impuesto de sociedades por los beneficios que generaba en territorio nacional.
El domingo, Cabezón negó toda conexión con esa estructura. “No tiene acción, ni participación alguna directa o indirecta en sociedad mercantil extranjera. Su ámbito siempre ha sido España. Sus activos son públicos, notorios, reconocidos y declarados”, aseguró a través de una portavoz de Ferraz.
Sin embargo, el responsable del PSOE distribuyó a última hora del lunes un comunicado en el que reconoció que fue cliente de Nummaria, aunque circunscribió esas operaciones a un pasado remoto y se aferró a que nunca había recibido una notificación de la Agencia Tributaria por este escándalo.
La vicepresidenta primera del Gobierno y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, evitó defender este martes a Cabezón y remitió a su comunicado. El PP ha preguntado a la candidata del PSOE a la Junta de Andalucía por su compañero de partido, pero esta ha acusado al primer partido de la oposición de difundir “bulos”.
Borja Cabezón utilizó su estructura mercantil con testaferros para controlar hasta una decena de empresas de energías renovables al mismo tiempo que ocupaba cargos en el PSOE y cobraba sueldos de administraciones públicas. Los documentos intervenidos por la Agencia Tributaria y la UDEF en el despacho Nummaria, condenado por un fraude fiscal masivo, reflejan una intensa actividad del dirigente del PSOE en el lucrativo negocio de las placas solares.