La mujer que ha denunciado al DAO dice tener un audio de la violación y que le obligó a masturbarle
La querella relata con detalle la agresión sexual, que ubica en abril en casa del máximo mando del Cuerpo tras forzarla a abandonar su puesto de trabajo. El comisario ha dimitido
La subordinada que ha denunciado al director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, afirma en su querella, a la que ha tenido acceso El Confidencial, que tiene un audio que acredita la agresión sexual que sufrió por parte del máximo mando del cuerpo. "Los hechos que se denuncian y resultan sustentados por la grabación de audio que se aporta, consisten en que en el interior de la vivienda el querellado manifiesta a la víctima que no puede irse de la misma con exabruptos, así como la insistencia en la práctica de actos sexuales que la víctima rechaza".
El comisario principal, de la máxima confianza del ministro del Interior Fernando Grande-Marlaska, presentó su dimisión apenas unas horas después de que trascendiera que el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 8 de Madrid ha aceptado a trámite la querella. El Gobierno coló a finales de 2024 una reforma para perpetuar en el cargo a DAO, tal y como informó este periódico. Aprovechó el redactado del Real Decreto Ley de medidas urgentes por la DANA para incluir esta medida, que evitó la jubilación obligatoria del director adjunto operativo del Cuerpo, el comisario principal José Ángel González.
La mujer que le ha denunciado estaba destinada en una comisaría de Madrid y el día de los hechos, que ubica en abril, el mando la obligó a dejar su puesto de trabajo para acudir al lugar donde estaba él tomando una copa con otro comisario. Desde ese lugar, se desplazaron hasta la casa del policía en la calle de Alberto Alcocer de Madrid.
La subordinada relata en la denuncia —que firma el abogado Jorge Piedrafita— que no quería ir, ni subir a la casa, pero el DAO la obligó. Ya arriba, en la cocina, él la obligó presuntamente a masturbarle mientras introducía sus dedos en su vagina. Ella se resistió y mostró su oposición, pero él evitó que se fuera usando la fuerza. Le indicó que harían el amor y se irían.
"Oye, que soy el DAO"
"Durante la comisión de la agresión sexual, el querellado invocó expresamente su cargo mediante expresiones como 'Oye, que soy el DAO', generando una intimidación ambiental añadida a la violencia física desplegada, recordando a la víctima su posición de subordinación institucional incluso en el momento de la agresión", narra la querella.
La resolución del juzgado, a la que también ha tenido acceso este periódico, cita a declarar al mando ya dimitido el 17 de marzo a las 10.30 horas. A ella también, pero en calidad de perjudicada. La querella, de 20 folios de extensión, imputa también a Ángel González los delitos de coacciones, daños psicológicos y malversación de fondos públicos.
"Durante la comisión de la agresión sexual, invocó expresamente su cargo con expresiones como 'Oye, que soy el DAO'"
El magistrado apunta que los hechos que resultan de la denuncia "hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales cuya instrucción corresponde a este órgano judicial, y practicar aquellas esenciales encaminadas a efectuar tal determinación y, en su caso, el procedimiento aplicable".
Según el relato de hechos de la querella, ambos mantuvieron en su día una relación afectiva, pero que "estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetría de poder institucional manifiesta". Esto llevó al comisario a "mantener una dinámica relacional de control, dominación y sumisión psicológica sobre la víctima, quien en múltiples ocasiones manifestó su voluntad inequívoca de finalizar la relación, viéndose impedida".
En ese acoso, el mando usó recursos materiales y humanos del Cuerpo para mantener contacto y control sobre la víctima, dice la querella. La relación finalizó definitivamente por decisión unilateral de ella, pero él no lo aceptó y empezó una "conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culminó con los gravísimos hechos objeto de la presente querella".
Coche y casa oficial
La presunta agresión sexual tuvo lugar el 23 de abril. El DAO la llamó y le obligó a que dejase su puesto en la comisaría. Le instó a que usara un coche policial para reunirse con él con carácter urgente. Se empeñó en que se presentara en el restaurante donde estaba. El investigado le pidió al mando con el que estaba que se marchase y él se quedó solo con la mujer. Con el coche del cuerpo con el que ella se había desplazado fueron a la vivienda del jefe de la Policía.
Tras insistir mucho el comisario, subieron a la vivienda, de titularidad pública y adscrita a la Policía: "El querellado desplegó durante este tiempo una intensa presión psicológica, insistiendo de forma obsesiva y manipulativa hasta lograr doblegar la voluntad de la víctima, diciendo que solo iban a hablar, que no podían hacerlo en el vehículo porque les podía ver alguien, el portero o su vecino".
Una vez arriba, Ángel González sirvió dos copas de cerveza e inició de forma inmediata "un acercamiento físico de naturaleza sexual hacia la víctima, acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la víctima en todo momento". Lo que sigue es un relato de hechos con numerosos detalles.
La denunciante consiguió escapar y, una vez en su domicilio, sufrió una crisis de ansiedad severa caracterizada por llanto incontrolado, temblores, hiperventilación, sensación de irrealidad y bloqueo emocional, sintomatología reactiva inmediata compatible con la vivencia de una agresión sexual traumática. Ello sumado a que el querellado le realizó distintas llamadas de recriminación, así como el envío continuo de mensajes, tanto ese día como los siguientes. En esas comunicaciones la insultaba con apelativos como "gilipollas" y "borrica".
La actuación del otro comisario
La subordinada identifica al comisario que estaba con el DAO en el restaurante el día de los hechos como Óscar San Juan González. Este mando intervino también en los meses posteriores. Llamó a la mujer en julio para ofrecerle un destino a su elección, pero la denunciante no aceptó. Según fuentes policiales, San Juan González es un mando de la máxima confianza del DAO, ascendido a comisario a finales de 2019.
En lugar de eso, la denunciante terminó destinada en la Subdirección de Recursos Humanos y Formación en la calle Miguel Ángel. Es la misma sede donde se encuentra el despacho del DAO. Al llegar, en julio, la mujer pidió una baja médica en la que permanece hasta ahora.
La subordinada que ha denunciado al director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, José Ángel González, afirma en su querella, a la que ha tenido acceso El Confidencial, que tiene un audio que acredita la agresión sexual que sufrió por parte del máximo mando del cuerpo. "Los hechos que se denuncian y resultan sustentados por la grabación de audio que se aporta, consisten en que en el interior de la vivienda el querellado manifiesta a la víctima que no puede irse de la misma con exabruptos, así como la insistencia en la práctica de actos sexuales que la víctima rechaza".