Seguirá lloviendo en estas zonas de España, pero la Aemet avisa: llega un anticiclón y dejará temperaturas de 26 ºC
La inestabilidad irá perdiendo fuerza a lo largo de la semana, aunque todavía se mantendrán avisos por viento y lluvias en varios puntos del norte y del este peninsular
La borrasca Oriana encara sus últimas horas en España con avisos todavía activos por viento y lluvia en varias comunidades. Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha anticipado ya un giro en el tiempo: un anticiclón comenzará a ganar terreno y traerá temperaturas más suaves, con máximas que podrán rondar los 23 grados en distintos puntos del Mediterráneo y el sur peninsular.
El inicio de la semana seguirá marcado por la inestabilidad en buena parte del norte y del este peninsular. Andalucía, Cataluña, Comunidad Valenciana y Murcia mantienen avisos amarillos por fuertes rachas de viento, a los que se suma Melilla. Tarragona, por su parte, ha llegado a activar el aviso naranja ante la previsión de rachas que podrían alcanzar los 90 kilómetros por hora. Además, el fuerte oleaje continúa afectando al litoral noroeste peninsular.
?️ Un anticiclón próximo a la Península hará que la semana sea menos lluviosa, aunque con matices.
➡️ Lluvias abundantes en el extremo norte el lunes.
➡️ Un frente dejará precipitaciones en el norte y oeste el miércoles y jueves, mucho menos intensas que en semanas anteriores. pic.twitter.com/ZFRmTGHbml
Las precipitaciones tampoco desaparecen de golpe. La llegada de un frente asociado a la borrasca dejará lluvias persistentes en el Cantábrico oriental, Galicia y en la cara norte del Pirineo. En estas zonas, la lluvia podrá ser continua durante buena parte de la jornada, con cielos cubiertos y ambiente más fresco que en el resto del país. También podrían registrarse chubascos débiles y dispersos en puntos de la meseta Norte y en áreas montañosas del centro y del sur.
Mientras tanto, el sur peninsular y el área mediterránea irán notando una mejoría progresiva. Predominarán los cielos poco nubosos o con intervalos de nubes altas, especialmente en Baleares y en amplias zonas de Andalucía oriental y la Comunidad Valenciana. En Canarias, el panorama será más estable, aunque con presencia de calima, sobre todo en el sur del archipiélago, donde podrían registrarse concentraciones significativas de polvo en suspensión.
La nieve seguirá haciendo acto de presencia en el Pirineo, aunque restringida a cotas altas. Se esperan nevadas por encima de los 1.800 o 2.000 metros, con una cota que tenderá a bajar hacia los 1.500 metros al final del día. En Galicia y en áreas montañosas de la vertiente atlántica tampoco se descartan brumas y bancos de niebla, un fenómeno que también podría repetirse en algunos puntos de la meseta Sur.
Suben las temperaturas
El cambio más llamativo llegará de la mano de las temperaturas. A pesar del viento y la lluvia en algunas zonas, las máximas subirán en buena parte del país. En el litoral mediterráneo se podrán alcanzar valores propios de la primavera avanzada: hasta 26 grados en Castellón, alrededor de 23 en Valencia y 22 en Alicante. Esta tendencia al alza será más evidente conforme avance la semana y el anticiclón se consolide.
No obstante, el ascenso térmico no será igual en todas las zonas. En el Cantábrico oriental se prevé un ligero descenso de las máximas, mientras que en el valle del Guadalquivir los termómetros se mantendrán sin grandes cambios. Aun así, el ambiente general será más cálido que en jornadas anteriores. De cara a los próximos días, la Aemet apunta a que las lluvias seguirán afectando principalmente al noroeste, con especial incidencia en Galicia durante los primeros compases de la semana. A partir del miércoles y el jueves, las precipitaciones tenderán a extenderse por el norte y el oeste, aunque con menor intensidad que en episodios anteriores. El viento también irá perdiendo fuerza de forma progresiva.
La borrasca Oriana encara sus últimas horas en España con avisos todavía activos por viento y lluvia en varias comunidades. Sin embargo, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha anticipado ya un giro en el tiempo: un anticiclón comenzará a ganar terreno y traerá temperaturas más suaves, con máximas que podrán rondar los 23 grados en distintos puntos del Mediterráneo y el sur peninsular.