Es noticia
Los territorios presionan a Feijóo para que lidere la negociación con Vox: "Debe arremangarse"
  1. España
y no repetir el error de 2023

Los territorios presionan a Feijóo para que lidere la negociación con Vox: "Debe arremangarse"

Dirigentes del partido reclaman una mayor implicación del presidente para evitar "los errores del 23-J". Creen que ahora hace falta ayudar a Guardiola y que la dirección nacional no debe permitir que Vox "utilice" a sus barones

Foto: Feijóo, rodeado por muchos de sus barones el pasado 6-D en Madrid. (Europa Press/Alberto Ortega)
Feijóo, rodeado por muchos de sus barones el pasado 6-D en Madrid. (Europa Press/Alberto Ortega)
EC EXCLUSIVO

El fantasma de 2023 opera en el PP, donde crece el temor a que los distintos escenarios de negociación con Vox acaben perjudicando al partido ante la falta de una estrategia liderada por la dirección nacional. Por eso, después de las elecciones de Extremadura y Aragón y a la espera de Castilla y León y Andalucía, cada vez son más los dirigentes que reclaman a su presidente, Alberto Núñez Feijóo, que se implique personalmente en la relación con el partido de Santiago Abascal: "Génova no puede ser comentarista de los pactos de los barones con Vox, tiene que arremangarse y ayudar", dicen distintos dirigentes, convencidos de que el líder del PP debe "poner orden", "ayudar a los territorios marcando una misma línea" y "marcar autoridad".

Esta reclamación se extiende por todo el territorio nacional, no exclusivamente donde se acaban de celebrar elecciones o allí donde se van a celebrar próximamente. También en autonomías donde el PP tiene que relacionarse con Vox obligatoriamente, como la Región de Murcia, y en otras donde no los necesitan, como la Comunidad de Madrid. E incluso en otras donde los de Abascal no tienen representación, pero ya se intuye que no será por mucho tiempo, como Galicia. "Mientras no se tome el control de una manera más clara, esto no va a funcionar. Digamos que él no se puede quedar exclusivamente en el comentario del lunes en la Junta Directiva, hay que bajar más al terreno", afirman a El Confidencial.

El lunes 9, después de conocer el resultado en Aragón, el presidente del PP marcó el camino a su partido para llegar a acuerdos con Bambú, y pidió al mismo tiempo "responsabilidad" a los de Abascal con el argumento de que no pueden "convertirse en un muro, porque yo no soy Sánchez". Sin embargo, cuando los periodistas preguntaron ese mismo lunes a los barones a las puertas de la sede de Génova cuál debía ser la hoja de ruta a seguir ante la nueva realidad de la derecha, las respuestas de los barones fueron dispares.

Feijóo dio autonomía a los dos territorios para seguir su propia hoja de ruta, pero ninguna táctica repercutió en el gran objetivo de contener a Vox. Mientras que la campaña de Guardiola se desarrolló casi exclusivamente en clave autonómica, sin apenas presencia de Feijóo —tampoco acudió ningún barón— y con un tono durísimo contra Abascal, la de Aragón siguió un camino completamente contrario, con presencia de dirigentes y temáticas nacionales. Ahora, el próximo en acudir a las urnas, el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, vuelve a hablar de "regionalizar" la campaña y también ha abierto fuego ya contra Vox.

Estas discrepancias, tanto en las estrategias pre como post electorales, preocupan en el partido, donde es muy clara la sensación de que el discurso del PP fue "insuficiente". "Hay que acabar con el complejo este de 'yo he sido presidente autonómico y no doy instrucciones a mis presidentes autonómicos', porque cuando tú eras presidente autonómico en Galicia, tenías mayoría absoluta y no existía Vox. A lo mejor necesitan un poco de ayuda, necesitan que marques unas líneas comunes para todos los territorios", apuntan estas mismas fuentes, desvelando un sentimiento generalizado que mezcla desánimo y desconcierto tras constatar que el auge de Vox no es flor de un día y que nadie en el PP, tampoco su líder, han encontrado la tecla para revertir esa tendencia. Ya hubo nervios con Extremadura, pero tras retroceder dos escaños en Aragón las alarmas se encendieron definitivamente.

"Estamos en un momento en el que la subida de Vox cuenta con ingredientes suficientes como para pensar que no va a ser una anécdota, que tienen un recorrido en los próximos años y que hay que saber gestionarlo con inteligencia, con unidad y con un poquito de control", apuntan quienes creen que Feijóo "no puede permitir" que Vox "utilice a sus barones como piezas en un tablero". Se refieren en este punto a la convicción interna de que Abascal busca promover "pactos desiguales" en función del territorio. Que llevará al límite a María Guardiola hasta el punto incluso de forzar una repetición electoral si es preciso, pero que habrá menos trabas con Jorge Azcón.

Foto: guerra-nervios-pp-vox-extremadura-repeticion-electoral-junio

Feijóo advirtió a Vox el pasado viernes que toda negociación debe tener "límites". Que no aceptarán condiciones de máximos porque el PP, mal que les pese, sigue siendo "el primer partido" de España. Pero en algunos sectores comienza a coger fuerza la idea de que no basta solo con las proclamas públicas. Y que, quizá, debería tomar la iniciativa para clarificar la situación con Abascal ante una tozuda realidad electoral. Feijóo, de hecho, ya levantó el teléfono hace unos meses para solucionar con el líder de Vox el delicado relevo de Carlos Mazón.

Los errores del 23-J

Lo cierto es que sigue generando controversia interna el modo en el que el PP gestionó los resultados del 28 de mayo de 2023, que fueron muy positivos para el partido pero le obligaron a abrir procesos de negociación con Vox en Extremadura, Comunidad Valenciana, Aragón, Islas Baleares y Murcia a las puertas de las elecciones generales. "¿Qué pasó el 23-J?¿Fue culpa de Guardiola? ¿Fue culpa de Mazón? Fue culpa de que no había una directriz clara", apuntan desde Madrid.

Las mismas fuentes recuerdan que tras las autonómicas en las que Feijóo tiñó de azul prácticamente todo el territorio nacional, "hubo una Junta Directiva de la que se salió la idea de que se esperaría [a pactar con Vox] hasta después de las elecciones y fue Mazón el que aceleró porque se necesitaba quitar a Flores, y entonces Mazón hizo una maniobra que aceleró todo y a partir de ahí aquello fue un disparate: cada uno a lo suyo. Guardiola también se equivocó", relatan desde Madrid. La 'baronesa' extremeña fue, con diferencia, la dirigente que más se resistió a gobernar en coalición con los de Abascal, destino que asumió tras intervenir la dirección nacional.

El "disparate" de los pactos con Vox antes del 23-J "fue culpa de que no hubo una directriz clara"

Desde el lunes, la situación en Extremadura no ha hecho más que empeorar, porque Vox está sometiendo a Guardiola a una negociación imposible. Mientras, en Aragón hay señales de que las conversaciones pueden ir bien, porque interesa a ambas partes: "A Azcón le ha ido objetivamente peor que a María, y quiere el pacto rápido", apuntan. Además, desde Vox se reconoce abiertamente su nefasta relación con Guardiola y se afirma medio en broma medio en serio que una buena forma de señalarla y culparla del bloqueo es alcanzar un acuerdo rápido en Aragón, donde además el partido de Abascal tiene problemas en el Ayuntamiento de Zaragoza.

Así, en el PP cunde la sensación de que quien necesita ayuda en este momento es Guardiola. Es el motivo por el que Ayuso no dudó esta semana en intentar echar un capote a su compañera, con la que tiene una "excelente" relación, dar la vuelta al relato de Vox y señalar a Abascal por intentar torpedear los acuerdos. Pero advierten de que, si no se estabiliza la relación entre los dos partidos a nivel nacional y no existe una hoja de ruta clara, pronto le tocará el mismo calvario a otro barón. E incluso llegado el momento al propio Alberto Núñez Feijóo.

En el PP extremeño entienden que su voluntad de llegar a un acuerdo con Vox se mide en el hecho de que están dispuestos a conceder "más" del 90% de sus peticiones programáticas, y además darles tres consejerías importantes. Sin embargo, perciben que Vox quiere seguir estirando el chicle y que Génova les perjudica cuando se alimenta la posibilidad de que Guardiola gobierne en solitario con la abstención del PSOE, un escenario al que la extremeña ya ha dado portazo definitivo. "Ella quiere el acuerdo y está dispuesta a dar bastante. Lo que pasa es que Vox no se mueve por tacticismo", subraya.

El fantasma de 2023 opera en el PP, donde crece el temor a que los distintos escenarios de negociación con Vox acaben perjudicando al partido ante la falta de una estrategia liderada por la dirección nacional. Por eso, después de las elecciones de Extremadura y Aragón y a la espera de Castilla y León y Andalucía, cada vez son más los dirigentes que reclaman a su presidente, Alberto Núñez Feijóo, que se implique personalmente en la relación con el partido de Santiago Abascal: "Génova no puede ser comentarista de los pactos de los barones con Vox, tiene que arremangarse y ayudar", dicen distintos dirigentes, convencidos de que el líder del PP debe "poner orden", "ayudar a los territorios marcando una misma línea" y "marcar autoridad".

Partido Popular (PP) Alberto Núñez Feijóo Santiago Abascal Vox Aragón Extremadura
El redactor recomienda