Es noticia
Sánchez busca llegar a 2027 recosiendo Frankenstein y a lomos de Trump, pero les preocupa Illa
  1. España
LA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO

Sánchez busca llegar a 2027 recosiendo Frankenstein y a lomos de Trump, pero les preocupa Illa

"Empecemos a entendernos ya", dicen en Moncloa a sus socios: "El mejor escenario es el que ya tenemos". Salvados los ultimátum de ERC y PNV y tras el acercamiento a Podemos, confían en aproximarse a Junts "en el corto plazo"

Foto: Pedro Sánchez, tras el Consejo Europeo celebrado en Bruselas con motivo de la amenaza de Trump a Groenlandia. (EFE/Olivier Hoslet)
Pedro Sánchez, tras el Consejo Europeo celebrado en Bruselas con motivo de la amenaza de Trump a Groenlandia. (EFE/Olivier Hoslet)
EC EXCLUSIVO

Desde la vuelta de las vacaciones de Navidad, Pedro Sánchez vuelve a estar en proceso de reconstrucción, y el ensamblaje de la enésima versión del líder del PSOE y presidente del Gobierno se apoya en dos pilares. El primero es la búsqueda de la confrontación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y todo lo que este representa. El segundo es el zurcido de una mayoría de investidura trasquilada tras 24 meses de Gobierno estéril y promesas incumplidas: "Cuando en mayo de 2027 haya elecciones, el mejor escenario para todos los integrantes de esta mayoría sigue siendo el mismo que hay ahora. Por tanto, empecemos a entendernos ya", urgen en Moncloa a sus socios. El presidente del Gobierno transita estas dos vías con paso firme, pero en medio del camino se ha encontrado un obstáculo sobrevenido que preocupa en Moncloa, tal y como admiten a El Confidencial: la crisis de los Rodalies en Cataluña y el efecto que pueda tener en las expectativas del PSC, su principal activo electoral. Aun así, pretenden darle la vuelta.

El pasado viernes, Sánchez publicó en la red social X un vídeo en inglés defendiendo la regularización de inmigrantes: "Algunos dicen que vamos demasiado lejos, que vamos contra la corriente. ¿Cuándo el reconocimiento de derechos se convirtió en algo radical?", afirma en un mensaje en el que no cita a Trump, pero que busca situarse enfrente del presidente de Estados Unidos y sus redadas. Ese mismo día, la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, publicó en su cuenta oficial de X un artículo del diario inglés The New Statesmen, una de las publicaciones políticas e intelectuales más influyentes del Reino Unido y referencia del laborismo, la socialdemocracia y el pensamiento progresista británico. El titular es exactamente el que busca instalar la Moncloa en la opinión pública: "Pedro Sánchez, el icono de la izquierda europea".

Así, en Presidencia del Gobierno se ha visto como una oportunidad la sobreactuación de Trump en el comienzo de 2026 (Venezuela, Groenlandia, Irán, relaciones comerciales con la UE, etc.). Hace diez días, tras el Consejo Europeo celebrado en Bruselas con motivo de Groenlandia, Sánchez anunció que España no participará en la llamada Junta de paz impulsada por Trump para Oriente Medio, a pesar de que en octubre sí había acudido a la firma del Tratado de paz en Egipto e incluso estrechó amistosamente su mano con la del presidente norteamericano.

Foto: congreso-decreto-omnibus-paralisis-junts

Pero eso ya pasó: en la rueda de prensa posterior al Consejo Europeo, Sánchez volvió a tensar el pulso ante los nuevos reproches de Trump a España con motivo de su implicación presupuestaria en la OTAN. Pero la clave no está en la mera oposición, sino en los argumentos que verbaliza Sánchez para elevarse frente a Trump: sanidad pública, educación pública, dependencia, ayuda al desarrollo, cooperación con terceros países. Y de ahí el apelativo de "icono de la izquierda europea" que le cuelga una de las publicaciones de referencia de la izquierda caviar londinense.

Esta estrategia de recuperación de posiciones en el escenario internacional viene de lejos, como demostró con el reconocimiento del Estado palestino en mayo de 2024, pero tiene también un objetivo nacional: ocupar el espacio de Sumar, coalición de partidos desdibujada por los problemas de liderazgo de Yolanda Díaz y el debate interno entre sus miembros sobre cómo comparecer, llegado el día a las elecciones generales. En la Moncloa saben muy bien que su desgaste electoral viene por el centro y una buena forma de camuflarlo es absorber el desencanto de los votantes de izquierda radical.

Foto: la-clave-para-subir-las-pensiones-son-los-pequenos-propietarios-junts-y-pnv-piden-cambios-al-gobierno

"Rearmar la mayoría de investidura"

En Moncloa admiten a este periódico que con el nuevo año hay una estrategia para "rearmar la mayoría de investidura" y señalan como un objetivo "aún lejano" la posibilidad de aprobar unos Presupuestos Generales del Estado (PGE), tras tres años de prórrogas. La orden de Pedro Sánchez antes de finalizar el año fue cumplir con cada socio los compromisos previamente adquiridos, dado que 2025 finalizó con un pleno en el Congreso en el que el Gobierno demostró su enorme debilidad por segunda vez consecutiva (ni cuentas públicas, ni ley Bolaños, principalmente).

Así, el 8 de enero se reconstituyeron las relaciones con ERC al recibir en Moncloa al aún inhabilitado Oriol Junqueras, lo que reabrió el debate de la financiación autonómica, tal y como PSOE y Esquerra pactaron en los pactos de investidura tanto en Madrid como en Barcelona. El 15 de enero fue el turno del PNV: ante el ultimátum de Aitor Esteban, el Gobierno entregó cinco nuevas transferencias que habían sido pactadas el pasado 15 de julio entre Sánchez y el lehendakari, Imanol Pradales. Y el 26 de enero, turno para Podemos: la regularización de al menos 500.000 inmigrantes que viven en España. Como colofón, la renuncia de José Luis Ábalos a su condición de diputado, lo que supone la inmediata recuperación de un escaño para el PSOE y un torrente de especulaciones sobre los verdaderos motivos por los que el ex número dos de Sánchez ha optado por la jubilación.

Foto: gobierno-legalizara-500-000-inmigrantes-iglesia-ceoe

El pacto con Podemos es muy relevante, pero no es un fin en sí mismo: es la puerta para llegar al hueso más duro de roer, Junts. El Gobierno confía en que el partido que dirige Ione Belarra acabe aceptando la delegación de competencias de inmigración a Cataluña, una de las viejas demandas del partido de Carles Puigdemont, de manera que también se logre atraer a Junts a la reconstrucción de una mayoría. "Tenemos esperanzas en que pueda suceder, pero de momento... Es obvio que Junts la desea y Podemos ha hecho un gesto diciendo que se abriría. ¿Se está hablando ahora de eso? No. ¿Esperamos poder hablar de eso en el corto plazo? Sí, claro, porque eso camina hacia lo que siempre hemos dicho: intentar cumplir los compromisos con los socios y nosotros tenemos ese compromiso con Junts", explican en la Moncloa.

"Cuando haya elecciones, el mejor escenario para todos los integrantes de esta mayoría es el que hay ahora", dicen en Moncloa

El pasado martes, el Congreso acogió el pleno extraordinario del decreto ómnibus. El Gobierno salió escaldado, no solo por la derrota en la votación, sino por los argumentos utilizados, precisamente, por Junts, PNV y Podemos. A tenor de la dureza de las declaraciones de Miriam Nogueras, Idoia Sagastizabal y Belarra, la desconfianza de los socios sigue siendo grande: "trilerismo", "engaño", "chantaje", "populismo", etc. Es decir, los socios díscolos están instalados en el victimismo, pero no cerrados al acuerdo con el Ejecutivo si abandona su actitud.

Así, el mensaje del Gobierno para atraerlos de nuevo pasa por el convencimiento de que los partidos que en su día apoyaron a Pedro Sánchez no tienen mejor alternativa. "Si estamos condenados a convivir, cuanto antes convivamos, mejor. Empecemos a entendernos ya. El futuro es el mismo que tenemos ahora, lo que hay que hacer es reforzar y consolidar esa mayoría de investidura y recordar que con acuerdos multilaterales hemos hecho muchas cosas en siete años y podemos seguir haciéndolo", subrayan.

Problemas en Cataluña

En todo este contexto se ha metido la doble crisis ferroviaria de Adamuz y Rodalies. El accidente de Córdoba está siendo gestionado en primera persona por el ministro Óscar Puente, y en Moncloa confían en que él sea el cortafuegos que preserve al presidente de todo desgaste: por eso la implicación de Sánchez en este asunto se ha limitado a responder a dos preguntas en la citada rueda de prensa de Bruselas (donde no puede evitar comparecer ante los periodistas) y en una visita al lugar de los hechos al día siguiente de la tragedia. Nada más, incluida su ausencia en el funeral al que sí fueron los Reyes.

Lo que realmente preocupa en Moncloa es el efecto que el caos ferroviario en Cataluña pueda tener sobre las expectativas electorales del Gobierno del PSC, sobre todo en un momento en el que el president, Salvador Illa, se encuentra de baja médica. Aunque oficialmente Moncloa entiende que esta crisis de infraestructuras se trata incluso de una oportunidad, lo cierto es que Cataluña es el principal fortín electoral de Sánchez y crisis de este tipo desgastan a las administraciones afectadas. "Es un servicio público y nosotros estamos firmemente convencidos de que, si el debate son los servicios públicos, el ciudadano sabe que un Gobierno progresista es el que se preocupa por eso. Los problemas existen, pero la pregunta es quién quiere que te los gestione", dicen en Moncloa tratando de darle la vuelta al desafío.

Foto: Pablo Pombo e Ignacio Varela.
TE PUEDE INTERESAR
Recta final en Aragón: "Máximo peligro" para el PSOE y cambio "contraintuitivo" en la derecha
Ignacio Varela Pablo Pombo Vídeo: Marta Abascal

A dieciocho meses de que se agote la legislatura, el presidente del Gobierno sigue a piñón fijo con la intención de agotar los plazos. En paralelo a sus estrategias políticas y parlamentarias está la derivada judicial, que seguirá arrojando malas noticias: el juicio a David Sánchez , el final de la instrucción del caso Begoña, el primer juicio a la trama Koldo/Ábalos/Cerdán. Mientras, Sánchez sigue a lo suyo, reconstruyéndose por enésima vez, hablando solo de las cosas que él cree que le interesan y obviando lo que no le viene bien. Por ejemplo, cinco semanas después de los desastrosos resultados de su partido en las elecciones en Extremadura, el líder del PSOE no ha dicho nada públicamente. ¿Hará lo mismo después de los comicios en Aragón, Castilla y León y Andalucía, donde los pronósticos son igualmente desfavorables? Probablemente sí, porque el cemento que sostiene los dos pilares de la estrategia del Gobierno es que la única prioridad son las elecciones generales, lleguen cuando lleguen. Lo demás es reconstrucción y relato.

Desde la vuelta de las vacaciones de Navidad, Pedro Sánchez vuelve a estar en proceso de reconstrucción, y el ensamblaje de la enésima versión del líder del PSOE y presidente del Gobierno se apoya en dos pilares. El primero es la búsqueda de la confrontación con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y todo lo que este representa. El segundo es el zurcido de una mayoría de investidura trasquilada tras 24 meses de Gobierno estéril y promesas incumplidas: "Cuando en mayo de 2027 haya elecciones, el mejor escenario para todos los integrantes de esta mayoría sigue siendo el mismo que hay ahora. Por tanto, empecemos a entendernos ya", urgen en Moncloa a sus socios. El presidente del Gobierno transita estas dos vías con paso firme, pero en medio del camino se ha encontrado un obstáculo sobrevenido que preocupa en Moncloa, tal y como admiten a El Confidencial: la crisis de los Rodalies en Cataluña y el efecto que pueda tener en las expectativas del PSC, su principal activo electoral. Aun así, pretenden darle la vuelta.

Pedro Sánchez Donald Trump
El redactor recomienda