Óscar Puente, puerta grande o dimisión tras delegar Sánchez en él todo el peso de la crisis ferroviaria
Asumió personalmente la crisis desde el primer momento, lo que ha facilitado que el presidente no esté en el foco. La Moncloa blinda su continuidad. En el PSOE son más cautos y creen que se debe esperar a que culmine la investigación
El ministro de Transportes, Óscar Puente, el pasado lunes en Adamuz (Córdoba). (Pedro Pascual)
En los preliminares de la campaña de las generales electorales de 2023, el Departamento de Innovación, Análisis y Nuevas Audiencias (DIANA) de Ferraz elevó a Moncloa una propuesta para reconstruir la imagen de Pedro Sánchez y neutralizar la visión negativa que una parte de la sociedad tenía de él. El presidente, muy alérgico a los medios durante todo su mandato, acudió en procesión a todos los programas de radio y televisión de gran audiencia, pese a la queja latente de que decían "barbaridades" de él. Fue una gestión comunicativa de crisis y le funcionó.
En estos dos años, nunca ha optado de nuevo por esta estrategia. Pero su Gobierno la aplica puntualmente, cuando necesita dirigirse al conjunto de la opinión pública y no a los cogollos del voto progresista. Se ensayó durante el gran apagón. El ministro de Transportes, Óscar Puente, la ha desplegado de forma autónoma desde que el domingo pasado sucedió la tragedia de Adamuz. Para lo bueno y para lo malo, Puente vuela solo. Rápidamente detectó junto a su equipo que era primordial "dar la cara".
"Él es como es, se pone a liderar la emergencia porque va con su carácter y no entiende otra manera de actuar", apuntan fuentes del Gobierno. "Lo que pase, será mérito suyo". La noche del suceso, a las 20.30 horas salió de su casa hacia el centro de gestón del tráfico de Atocha y a la 1 de la madrugada daba la primera rueda de prensa.
En las semanas posteriores a la dana de Valencia ya destacó por su política comunicativa, que suplió un atronador silencio institucional. Pero fue fundamentalmente a través de las redes sociales, no de forma presencial. Hasta ese momento, los usuarios le conocían más por su lengua viperina contra la oposición y quienes osan cuestionarlo. Él mismo reconocía esta semana que es "excesivo en las expresiones" en su faceta tuitera y que su temperamento a veces le juega malas pasadas. "Los seres humanos somos poliédricos", admitía.
Ahora se encuentra ante su prueba más difícil y decidió que nadie iba a contar lo que había sucedido por él, pese a la dificultad de simultanear la imagen de gestor con la de azote de adversarios o críticos. Acumula más de 15 de entrevistas en medios y dos larguísimas ruedas de prensa en el Ministerio, sin límite de preguntas. Pedro Sánchez viajó al día siguiente a la zona y, en cumplimiento de los tres días de luto decretados, se retiró del foco. Compareció ese lunes y volvió a hacerlo en Bruselas a última hora del jueves.
Ex alcalde de Valladolid, licenciado en Derecho, se ha bregado desde el comienzo en el conocimiento de los datos técnicos. Su círculo en el Ministerio le alecciona con su propio método. Sesiones preparatorias para que se empape de toda la información. Primero, le elaboran el documento y, luego, todas las personas que han participado acuden a una reunión para que él escuche y pregunte por los detalles.
La Moncloa ha limitado la exposición pública de Sánchez pero, aseguran, "no se pone a Puente para proteger al presidente". El fundamento para dejarle a un lado, sostienen, obedece más a la naturaleza del hecho, a que se trata de un accidente fortuito y ponerlo en primera fila sería como decir "que tenemos la culpa".
Y en el Gobierno la tesis es que no son responsables. Aunque la investigación apunta a que el origen es una vía rota, sostienen que la documentación aportada sobre el mantenimiento y las revisiones de la infraestructura demuestran que había pasado todos los controles de seguridad. "A todas las preguntas que se lanzan podemos ofrecer una respuesta", defienden en el Ejecutivo. La omnipresencia de Puente, remarcan, no ejerce de "cortafuegos" del presidente. "No se trata de delegar, es que la competencia es suya" y "la política también es gestionar lo malo", señalan.
La reacción a una tragedia con 45 fallecidos o te empodera políticamente o te hunde, admiten en Moncloa sobre Puente. Pero niegan haberle dejado solo. Cuenta con "la complicidad" de Sánchez y es una persona "de su máxima confianza". "El ministro ha vuelto a demostrar lo buen político que es", añaden. El presidente, además, da vía libre a los Ministerios. Habitualmente, él se concentra en lo global, en lo estratégico y en la táctica. En la gestión de los miembros del Gabinete no entra.
Todo el peso ha recaído en Puente, casi de manera natural. De él mismo fue la idea de comparecer junto a los técnicos y de no poner coto a las preguntas. "Transparencia absoluta, vamos a comparecer y dar las explicaciones las veces que haga falta. Yo, desde luego, no me voy a esconder, nunca ha sido mi estilo. La transparencia y el esclarecimiento de los hechos es por respeto a las víctimas y a los familiares", avanzó ya las primeras horas. Acudirá en los próximos días en el Congreso y sólo después, posiblemente en la segunda semana de febrero, lo hará Sánchez.
En Moncloa alejan totalmente la posibilidad de su dimisión, aunque son conscientes de que "el PP lo va a pedir". "Podemos adelantar que Óscar Puente no dimitirá, no existen motivos. A los buenos gestores, a los buenos políticos no se les obliga a dimitir", subrayan.
En el seno del PSOE no se muestran tan convencidos. En el partido esa opción todavía no se descarta. El hecho de que el informe de la comisión de investigación de accidentes ferroviarios señale a la vía provoca muchas dudas. La situación, según apuntan distintas fuentes, es "complicada", pero Puente, destacan, siempre puede contar con el parapeto del presidente de Adif para asumir responsabilidades. "Ha habido un problemas, que ha causado muertes" y aunque se hayan cumplido con todos los protocolos", afirman en el PSOE, puede verse "obligado" a dimitir.
Otras fuentes consultadas de la organizacion, no contemplan esta tesitura. Ven al ministro "sólido" aunque están seguros de que la oposición "explotará" el suceso. "Esto no es una negligencia ni un abandono, bajará el suflé y se tirará para adelante". El ministro ya ha adelantado que no ve su puesto en peligro. "Desde mi punto de vista, los parámetros de responsabilidad en un asunto de este calado se basan fundamentalmente en que quien resulte afectado por la responsabilidad haya contribuido por acción o por omisión a la causación del daño o a su agravamiento. Si yo estuviera en esas circunstancias, asumiría mis responsabilidades. Pero, sinceramente creo que no lo estoy", afirmó este viernes.
En los preliminares de la campaña de las generales electorales de 2023, el Departamento de Innovación, Análisis y Nuevas Audiencias (DIANA) de Ferraz elevó a Moncloa una propuesta para reconstruir la imagen de Pedro Sánchez y neutralizar la visión negativa que una parte de la sociedad tenía de él. El presidente, muy alérgico a los medios durante todo su mandato, acudió en procesión a todos los programas de radio y televisión de gran audiencia, pese a la queja latente de que decían "barbaridades" de él. Fue una gestión comunicativa de crisis y le funcionó.