Julio Iglesias publica en Instagram mensajes de las denunciantes y desvela su identidad
"Las comunicaciones de 'WhatsApp' enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad", dice
Julio Iglesias ha dado un paso en el que ya no habrá vuelta atrás. El cantante ha utilizado su Instagram para difundir mensajes de las dos antiguas trabajadoras que le han denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresiones sexuales. En los pantallazos que ha publicado pueden apreciarse sus nombres a pesar de la decisión del Ministerio Público de concederles el estatus de testigos protegidos.
La publicación coincide con la ofensiva desplegada por su defensa en distintos escritos en los últimos días. En el primero de ellos dejaba claro que cree que cuenta con pruebas suficientes para desmontar las acusaciones de agresiones sexuales de las trabajadoras. Cree poder "acreditar su falsedad" si se le permite hacerlo. La tesis es que las comunicaciones de las dos empleadas ponen en duda la fiabilidad de su testimonio y no cuadran con el supuesto trato vejatorio que -según aseguran ellas- les dispensaba.
Algunos de los wasaps son posteriores a los hechos que describen y otros coinciden con su actividad en las mansiones del artista. En ellos le muestran su cariño y respeto. "Espero puedas dormir sin malestar, sueñes con los angelitos y puedas descansar, te quiero mucho", dice uno de ellos en los que la fisioterapeuta que le atribuye agresiones como tocamientos en el pecho le indica: "todos los días a tu lado son valiosos". En otros le felicitan por su cumpleaños o por Navidad. "Siempre te recuerdo con cariño", dice alguno de ellos.
La decisión de hacerlos públicos coincide con la negativa de la Fiscalía a aceptar su personación en su investigación. Iglesias asegura que ejerce, tras esta decisión, su derecho a la defensa. En un comunicado que acompaña a los pantallazos agrega que este es el "único medio" que ha encontrado para "dejar constancia de los hechos denunciados".
"La evidencia es clara: las comunicaciones de 'WhatsApp' enviadas por las denunciantes durante el tiempo que trabajaron en mi casa y las comunicaciones después de irse demuestran que la información difundida carece de veracidad", indica el cantante mientras critica que "es muy grave" que "la mentira y la desinformación se utilicen como armas para atacar a personas"
Las intenciones
Su abogado, José Antonio Choclán, ha reflejado sus sospechas sobre las intenciones tanto de las dos presuntas víctimas como de la organización que las está asesorando y que ha tomado las riendas del caso, a las que acusa de buscar la máxima notoriedad y difusión de un relato inventado que le ha provocado ya a estas alturas un tremendo daño reputacional. Discute la jurisdicción de España para investigar y este mismo miércoles amenazó con acudir al Tribunal Constitucional si la Fiscalía continúa negándole el acceso a las diligencias preprocesales abiertas.
La publicación de estos mensajes choca con la reclamación de las denunciantes de mantener el anonimato para evitar presiones del cantante para acallarlas. Uno de los componentes principales en sus denuncias es la intimidación y la superioridad. Describen una atmósfera de miedo que alejaba -dicen- cualquier opción de negarse y la que contribuían las condiciones personales y sociales de las mujeres. Para respaldarla, las denunciantes incluyen un análisis del contexto de los países de los que proceden para acreditar su "vulnerabilidad". Las contratadas procedían de entornos económicos precarios y accedían a las demandas sexuales del artista por temor a perder el empleo, siempre según la denuncia.
Julio Iglesias ha dado un paso en el que ya no habrá vuelta atrás. El cantante ha utilizado su Instagram para difundir mensajes de las dos antiguas trabajadoras que le han denunciado ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por agresiones sexuales. En los pantallazos que ha publicado pueden apreciarse sus nombres a pesar de la decisión del Ministerio Público de concederles el estatus de testigos protegidos.