Muescas en las ruedas de tres trenes y el misterio del bogie: qué se sabe de la investigación
Los investigadores sospechan que el Alvia impactó con la pieza del Iryo desplazada casi 300 metros hasta un arroyo y detectan marcas en varios trenes que pasaron antes por Adamuz
Los restos del tren de Iryo en el lugar del accidente. (P. P.)
Muescas en las ruedas de los trenes, una pieza de uno de los vagones del Iryo accidentado y las llamadas de emergencia entre Adamuz y el control central en Madrid marcan las últimas horas de una compleja investigación que se antoja larga. Las pesquisas siguen a esta hora sin poder resolver si el descarrilamiento lo provocó el propio tren o el estado de las vías. No resolverá la duda lo que pudiesen grabar las cámaras de vigilancia, ya que, según Adif, no enfocaban a la vía. La cifra de víctimas mortales ascendió este jueves a 45, después de que se hayan recuperado los dos cuerpos que quedaban atrapados.
La investigación analiza las muescas de al menos tres trenes que pasaron por el mismo punto del suceso antes del descarrilamiento del Iryo. Al menos en los cinco primeros vagones del Iryo que no descarrilaron, esas muescas son de un milímetro de espesor y una anchura de varios centímetros. Concretamente, aparecen de manera repetida en todos los bogies delanteros, la estructura que une los ejes con las ruedas.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha confirmado estas muescas durante una entrevista a TVE: “Eso nos puede llevar a pensar que hay algo, que todavía no podemos determinar, que ha ido causando eso en los bogies delanteros y que puede haber sido el origen de la causa del descarrilamiento”. Puente precisó en una rueda de prensa por la tarde que estos “mordiscos” aparecen solo en los vagones que no descarrilaron.
Agentes de la Guardia Civil revisan las ruedas del Iryo. (EFE/Guardia Civil)
Además, Renfe ha analizado otros trenes que pasaron justo antes por Adamuz. Son dos de Renfe y otro Iryo. En al menos los dos que pasaron justo antes también hay muescas, aunque más leves. Pero esas marcas, en cambio, no aparecen en los trenes analizados que pasaron con más de una hora de diferencia respecto al Iryo.
Esta prueba no sería concluyente a juicio de los investigadores para determinar si lo que provocaba esas muescas en la vía fue el motivo del descarrilamiento. Puente admite que los problemas en la vía es una de las hipótesis, pero no la única. Añadió en la rueda de prensa por la tarde que en los trenes anteriores analizados las muescas aparecen en el lado izquierdo y no en el lado derecho, como en el Iryo. La tesis del Gobierno es que el tramo de Adamuz se renovó en mayo del año pasado y había pasado todos los controles pertinentes.
Bogie
The New York Times, el periódico norteamericano, protagonizó las primeras horas de la cobertura de la tragedia de este miércoles. Informaba del hallazgo de un ‘bogie’ en un arroyo a unos 300 metros de donde se produjo el impacto. Aportaba una foto en la que se aprecia el trozo de tren sin custodia policial de ningún tipo. Este periódico consultó directamente a la Guardia Civil y al Ministerio del Interior sobre esa pieza y su respuesta fue que la tenían localizada previamente al reportaje del medio americano.
“La Guardia Civil tenía localizada esa pieza a través de un sistema de infografía forense 3D a través de drones. La pieza está en poder de la Guardia Civil y la investigación determinará de qué pieza se trata”, dijo una fuente oficial del Instituto Armado. Sin embargo, dos periodistas de El Confidencial acudieron minutos después al arroyo y pudieron acreditar fotográficamente que la pieza seguía ahí sin custodia.
Horas después, el canal oficial de prensa de la Guardia Civil remitió a todos los medios de comunicación una información, según la cual, esa pieza estaba localizada por los drones “desde el pasado lunes”. Añadía que el “Equipo Central de Inspecciones Oculares ha realizado la identificación y reseña, pero debido a su volumen y peso, se ha dejado en el lugar del hallazgo”. La información iba acompañada de varias fotos de los agentes en el arroyo. A consultas de este periódico, la Guardia Civil aclaró que la foto de los agentes es de este mismo miércoles.
Puente ofreció su versión al respecto. “Estaba yo en el momento que se localizó. Se localiza el lunes por la mañana. No recuerdo exactamente la hora, llegué a la zona pasadas las 8. Lo que se sabe es que los bogies delanteros del coche ocho han desaparecido y Adif le pide a la Guardia Civil que deje usar un dron a ver si localizamos el bogie”, afirmó. Una de las hipótesis de la investigación es que el bogie llegase hasta el arroyo tras ser propulsado por el Alvia una vez que los vagones que habían descarrilado habían invadido la vía contigua.
Los restos del bogie que se han descubierto junto a las vías de Adamuz. (P. P.)
Según el ministro, no fue necesaria la intervención del dron porque un capitán de la Guardia Civil les dijo que había visto lo que describió como “unas ruedas” en un arroyo cercano. Hasta el lugar se desplazó personal de Adif y, tras sacarle fotos, concluyeron que eran los bogies. Puente dice que, a continuación, tanto la Guardia Civil como la CIAF acudieron a ese lugar a analizar las piezas. “Todo eso está documentado”, sostiene.
La CIAF es la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios. Es un organismo independiente aunque adscrito al Ministerio de Transportes. También investiga lo sucedido y sus conclusiones se plasmarán en un informe que remitirá al juzgado al frente de la investigación, si bien no es vinculante. La Guardia Civil también hace su propia investigación en concepto de policía judicial, como con cualquier suceso.
Fuentes de la Guardia Civil restan relevancia a la pieza hallada en el arroyo. Aseguran que no es fundamental para la investigación: “Es una de las cientos de evidencias que se están recopilando en el lugar. En cualquier caso, el análisis técnico lo realiza la CIAF”. Indican que no tiene custodia policial porque los agentes ya sacaron la reseña y “no es necesario”. “Nosotros sabemos cómo actuar en los escenarios”, sentencian las fuentes consultadas por El Confidencial.
Las llamadas
En las últimas horas, han trascendido hasta tres llamadas entre el control central en Madrid y los trenes en Adamuz. Dos de ellas –difundidas por elDiario.es– corresponden a comunicaciones entre el maquinista del tren descarrilado y Atocha. En el primero se escucha al conductor del Iryo parado en Adamuz informar de que ha sufrido “un enganchón”.
Desde Madrid le recomendaron cortar el contacto con la electricidad y el maquinista afirmó que ya lo había hecho. En la segunda llamada, el maquinista dijo que no era un enganchón, sino que había descarrilado y que estaba invadiendo la vía contigua, por lo que pidió que parasen el tráfico. Desde el control central le aseguraron que no iba ningún tren en sentido contrario. Esa respuesta provocó dudas. Sorprendió que ninguno de los dos hiciera alusión al tren Alviaque acabó impactando con los vagones descarrilados.
Un operario baja una maleta de uno de los vagones del Iryo. (P. P.)
El ministro explicó en sus intervenciones de este miércoles que la razón es que, en ese momento, el maquinista no se había enterado del impacto. Se debe a que los cinco primeros vagones de su tren se desprendieron de los tres vagones de cola que descarrilaron y el choque con el Alvia fue a una distancia de unos 800 metros.
“El punto del impacto -–dijo Puente en otra entrevista para Telecinco-- está mucho más atrás del punto de detención del tren. Cuando el Iryo se detiene, el impacto ya se ha producido. Sabemos el gap (tiempo) que hay entre el descarrilamiento y el impacto. Se ha hablado de 20 segundos, se meten muchos datos en la opinión pública que no están contrastados. Ahora parece que es casi simultáneo, que es menos de nueve segundos. El maquinista no fue consciente de que había chocado”, insistió.
La cifra de los 9 segundos es una de las novedades de las últimas horas. Hasta este miércoles, se había dado por bueno el dato de que entre el descarrilamiento y el impacto habían transcurrido 20 segundos. El presidente de la CIAF, Ignacio Barrón, manifestó en declaraciones a Antena 3 que es "relativamente normal" que en el tren de Iryo no notase el impacto del tren Alvia de Renfe, aunque aseguró que todavía hay que comprobar el tiempo que separó el descarrilamiento y el impacto.
El País desveló la tercera llamada, en este caso entre Madrid y la interventora del tren Alvia. Se pusieron en contacto con ella porque no lograron localizar al maquinista, presumiblemente muerto ya en ese momento. La conversación dura apenas unos segundos y la mujer solo acierta a informar de que está herida en la cabeza. Es llamativo que, en paralelo a ese sonido, se escucha de fondo a otro operador de la sala de control hablando con el maquinista del Iryo, tal y como reconoció en la rueda de prensa de la tarde el director de tráfico ferroviario de Adif, que compareció junto al ministro Puente.
El director de tráfico ferroviario de Adif, Ángel García de la Bandera, dijo este miércoles que en Adamuz había cámaras de vigilancia en la instalación de tren pero, según dijo, no enfocan a las vías. Durante la rueda de prensa que ofreció Transportes, este directivo desveló que la Guardia Civil les pidió las grabaciones, pero afirmó que son para proteger una vivienda y no sabe si lo que graban quedaba registrado.
Muescas en las ruedas de los trenes, una pieza de uno de los vagones del Iryo accidentado y las llamadas de emergencia entre Adamuz y el control central en Madrid marcan las últimas horas de una compleja investigación que se antoja larga. Las pesquisas siguen a esta hora sin poder resolver si el descarrilamiento lo provocó el propio tren o el estado de las vías. No resolverá la duda lo que pudiesen grabar las cámaras de vigilancia, ya que, según Adif, no enfocaban a la vía. La cifra de víctimas mortales ascendió este jueves a 45, después de que se hayan recuperado los dos cuerpos que quedaban atrapados.