Adif tardó casi 6 minutos en contactar con el Alvia y descubrir que había descarrilado
El Ministerio de Transportes y Adif reconocen que no interrumpieron la circulación por la línea Madrid-Sevilla hasta las 20.15 horas, más de 30 minutos después del impacto entre el Iryo y el Alvia
Vista del Alvia accidentado en el lugar de descarrilamiento de los trenes en el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba). (EFE/Jorge Zapata)
La cronología del accidente de Adamuz que ha ofrecido el Ministerio de Transportes este miércoles para tratar de aclarar las circunstancias de la tragedia desvela que Adif tardó casi 6 minutos en enterarse de que había descarrilado el Alvia y evidencia el caos que se vivió este domingo en la sala de control de Adif en instantes decisivos para la supervivencia de las víctimas.
Óscar Puente pretendía que la comparecencia sirviera para transmitir confianza a los usuarios de la alta velocidad, pero dejó más interrogantes. El director de Tráfico del administrador ferroviario, Ángel García de la Bandera, aclaró que el impacto entre los trenes se produjo en torno a las 19h43m40s y 19h43m45s. El dato todavía no es exacto, aunque en ese lapso se registró la pérdida de tensión eléctrica provocada por el doble descarrilamiento.
Sin embargo, el dato más revelador es que transcurrieron casi seis minutos desde el momento del accidente hasta que la sala de control de ADIF en Madrid detectó una anomalía en la circulación y contactó con el Alvia. Según admitió el propio García de la Bandera, el primer intento de comunicación con el maquinista del tren que viajaba hacia Huelva no se produjo hasta las 19h48m39s. En ese momento, el conductor ya había fallecido, pero la sala de control volvió a llamarlo a las 19h48m51s.
Según el relato del Ministerio, la sala de control no habló con el Alvia hasta las 19h49m33s, cuando un técnico de la sala de control consiguió establecer contacto con la interventora del convoy. La comunicación se produjo a través de un teléfono móvil. La interventora, como acredita un audio adelantado por El País, avisó a Madrid de que tenía "sangre en la cabeza". Esas palabras detonaron la primera alarma. Hasta ese momento, la sala de control creía que se había producido un simple enganchón con la catenaria.
Pero de esa conversación se desprende que, ni siquiera en ese momento, la sala de control tomó conciencia de que el Alvia había descarrilado y, menos aún, que los dos trenes habían impactado. De hecho, el director de Tráfico de ADIF desveló también que el maquinista del tren que circulaba por detrás del Iryo, y que se encontraba detenido en mitad del recorrido al quedarse sin tensión eléctrica, avisó a la sala de control a las 20.15 horas de que iba a salir a inspeccionar, junto a otras dos personas, la vía número 2, es decir, la vía por la que circulaba el Alvia.
De la versión oficial se desprende que hasta ese momento, las 20.15 horas, más de 30 minutos después del impacto entre los trenes, ADIF no ordenó la interrupción de la circulación por la línea Madrid-Sevilla y tampoco activó los comités de crisis. En ese instante, media hora después, "hay unas primeras informaciones de que puede haber víctimas", dijo este miércoles García de la Bandera. La cifra de fallecidos asciende ya a 43 personas.
¿Rotura de la vía?
En otro momento de la comparecencia, el ministro Puente pidió tiempo para conocer las causas concretas del accidente. Una de las hipótesis es que la rotura del carril derecho de la vía provocó el descarrilamiento de los últimos tres vagones del Iryo y que estos invadieron la vía por la que tenía que pasar el Alvia. El responsable de Transportes reconoció que se han encontrado marcas en los boggies de vagones del Iryo y de otros trenes que pasaron por ese punto previamente que serían compatibles con una rotura de la vía. Sin embargo, según puente, las marcas no están en las ruedas del lado derecho, sino en las del izquierdo.
Con todo, insistió en que "no estamos ante un problema de falta de mantenimiento, ni de falta de obsolescencia, ni de falta de inversión". "Estamos ante otro problema que tendremos que determinar", dijo. Según Puente, no es necesario realizar una auditoría porque la red está "revisada en profundidad". "Cuando lo hayamos esclarecido tendremos que pensar cómo evitar que en el futuro se pueda producir algo tan singular como lo que ha acontecido en este caso".
Las dudas rodean incluso al máximo nivel de la gestión ferroviaria. El presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, había afirmado al comienzo de la semana que entre el descarrilamiento del Iryo y el impacto con el Alvia habían transcurrido 20 segundos. Puente le corrigió este miércoles asegurando que, en realidad, sólo pasaron 9 segundos.
La cronología del accidente de Adamuz que ha ofrecido el Ministerio de Transportes este miércoles para tratar de aclarar las circunstancias de la tragedia desvela que Adif tardó casi 6 minutos en enterarse de que había descarrilado el Alvia y evidencia el caos que se vivió este domingo en la sala de control de Adif en instantes decisivos para la supervivencia de las víctimas.