El Confidencial accede al bogie descubierto por un fotógrafo de The New York Times a unos 300 metros del accidente. Se encuentra camino a Córdoba, es decir, superado ya el supuesto lugar de colisión.
Se accede al mismo a través de un ojo de agua bajo las vías. Por los restos se puede ver el recorrido del bogie desde la plataforma del tren hasta quedar sumergido en la pequeña balsa de agua.
Los restos parecen recientes y no hay nada acordonado. Sin embargo, las autoridades aseguran que están al tanto de lo sucedido y que ya lo han revisado. Mientras El Confidencial está en el lugar solo se divisa algún operario en la plataforma.
Restos del bogie junto a las vías de Adamuz. (Pedro Pascual)
Los bogies son estructuras que se encuentran debajo de la carrocería de un tren y que sostienen los ejes y las ruedas. Una pieza fundamental para la estabilidad del convoy, y que permite que pueda moverse suavemente por las vías, tomar curvas y soportar toneladas de peso.
Chasis inferior del tren de Iryo. (Finbarr O'Reilly / New York Times / ContactoPhoto)
Según Andrew Maloney, abogado especializado en demandas civiles relacionadas con accidentes de transporte en Nueva York consultado por The New York Times, "si una pieza se encuentra lejos del lugar del siniestro, podría significar que fue la causa del descarrilamiento. Si se encuentra junto con los otros restos o cerca, puede significar que se desprendió tras el descarrilamiento y la colisión".
El Confidencial accede al bogie descubierto por un fotógrafo de The New York Times a unos 300 metros del accidente. Se encuentra camino a Córdoba, es decir, superado ya el supuesto lugar de colisión.