Clamor de bocinas en Chamartín: el emotivo homenaje a Pablo, el maquinista del Alvia fallecido en Adamuz
La tragedia ferroviaria de Adamuz sigue muy presente entre los profesionales del sector. Los maquinistas de Renfe rindieron en Chamartín un homenaje sobrecogedor a Pablo, fallecido en el accidente
Imagen de la estación de Chamartín (@pido_hablar) y Pablo, el maquinista fallecido en Adamuz (@FonsiLoaiza).
La tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) sigue dejando imágenes de dolor y compañerismo dos días después del choque entre dos trenes en el que han muerto, por ahora, 42 personas. Entre las víctimas se encuentra Pablo B., maquinista del Alvia de Renfe, cuyo recuerdo ha unido al sector ferroviario en un gesto cargado de simbolismo vivido en Madrid.
El siniestro se produjo cuando un tren Alvia que circulaba hacia Huelva desde Madrid e impactó contra un convoy de Iryo que había descarrilado previamente. La cercanía temporal entre ambos incidentes hizo imposible cualquier maniobra de evasión. El choque provocó el descarrilamiento del Alvia y su caída por un terraplén, con un balance devastador que mantiene a 39 heridos hospitalizados.
Uno de los 40 fallecidos en la tragedia ferroviaria en Adamuz (Córdoba) es Pablo, maquinista de Renfe del Alvia. Murió trabajando, tenía tan solo 28 años recién cumplidos y toda la vida por delante. Mi pésame a sus familiares, allegados y a sus compañeros ferroviarios. DEP. pic.twitter.com/eMD9f3kiZF
Pablo, de 28 años, conducía el Alvia 2384 y falleció en el acto. Tras el accidente, Renfe trató de localizarle por teléfono durante cerca de media hora, sin éxito. Los equipos de emergencia hallaron su cuerpo sin vida en las inmediaciones del convoy, confirmando una de las noticias más duras para sus compañeros de profesión.
Las bocinas que rompieron el silencio en Chamartín
A primera hora de la mañana de este martes, la estación de Chamartín se convirtió en escenario de un homenaje silencioso y profundamente sentido. Varios maquinistas detuvieron sus trenes durantecinco minutos y, tras ese parón, hicieron sonar las bocinas al unísono como señal de despedida. Un gesto sencillo, reconocible para quienes trabajan en las vías, que rompió la rutina ferroviaria para rendir tributo a un compañero caído.
El momento fue compartido en redes sociales por otros conductores, como Miguel, de Tomelloso, cuyo usuario de X es @pido_hablar, que subrayaron el carácter colectivo del acto. Sin discursos ni pancartas, el sonido prolongado de las bocinas sirvió como salva ferroviaria, una forma tradicional dentro del sector de expresar duelo y respeto cuando muere un maquinista en acto de servicio.
Un adiós entre vías para un maquinista querido
La figura de Pablo ha cobrado un significado especial entre los profesionales del ferrocarril. Vecino de Alcorcón, el joven maquinista había estudiado Ingeniería Informática en la Universidad Carlos III de Madrid, pero decidió cambiar de rumbo y formarse como maquinista en Cetren, centro homologado por la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria. Obtuvo la licencia en 2020 y acumulaba más de cinco años de experiencia en cabina.
Tras pasar por servicios regionales, llevaba pocos meses asignado a lasrutas de larga distancia desde Madrid hacia el sur, cubriendo el trayectoAtocha-Chamartín-Córdoba antes de ser relevado por otro conductor hasta Huelva. Fuera del trabajo, mantenía una intensa afición por la fotografía, con proyectos personales ligados a la naturaleza y los paisajes urbanos.
Pablo, de 28 años, era ingeniero informático y se formó posteriormente como maquinista, donde acumulaba cinco años de experiencia
El impacto del accidente también se ha dejado sentir en su ciudad natal. Alcorcón decretó días de luto oficial y guardó minutos de silencio en memoria de Pablo y del resto de víctimas. Mientras la investigación avanza para esclarecer las causas exactas del choque, el homenaje en Chamartín queda como una imagen poderosa de unidad: maquinistas despidiendo a uno de los suyos, con el lenguaje que mejor conocen, el del ferrocarril.
La tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba) sigue dejando imágenes de dolor y compañerismo dos días después del choque entre dos trenes en el que han muerto, por ahora, 42 personas. Entre las víctimas se encuentra Pablo B., maquinista del Alvia de Renfe, cuyo recuerdo ha unido al sector ferroviario en un gesto cargado de simbolismo vivido en Madrid.