Vox rompe la negociación en Extremadura, lo anuncia en prensa y deja a Guardiola en vilo
A unas horas de que se constituya la Asamblea regional, desde la sede nacional del partido de Abascal se ha dado orden de lanzar el órdago a la investidura de la líder del PP
Feijóo, con María Guardiola el domingo pasado en Zaragoza. (EFE/Javier Cebollada)
Vox ha decidido romper las negociaciones con el PP para permitir la investidura de María Guardiola y lo ha anunciado en la rueda de prensa antes que comunicárselo a los populares. Así lo han confirmado a El Confidencial fuentes del entorno de la presidenta en funciones de Extremadura. La noticia ha sido una sorpresa que ha pillado a Guardiola y su equipo en plena preparación de los homenajes en memoria por las decenas de víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz.
Guardiola y su equipo negociador han desayunado con la noticia, filtrada a OkDiario, de que en la sede nacional de Vox se había decidido "dar un portazo" al PP extremeño por "negarse a cambiar Extremadura". Según fuentes de Vox al citado medio, la líder popular "no quiere cambiar políticas, ni respeta a los votantes de Vox ni actúa con responsabilidad". "Está dando a entender que busca una repetición electoral". Según fuentes del PP, solo quince minutos después de aparecer la ruptura en la prensa se ha recibido un correo de Vox en el mail de Guardiola confirmando la ruptura.
Fuentes del equipo negociador han informado que dichas negociaciones "iban bien, había ganas de acordar y cordialidad", y se han mostrado totalmente "sorprendidos" por el anuncio. Esas mismas fuentes insisten en que, por todo ello, se mira hacia una "estrategia nacional" marcada desde Madrid por parte de Vox.
La ruptura, como en todas las negociaciones de los Gobiernos autonómicos, ha sido tomada en la sede nacional del partido de ultraderecha, donde Santiago Abascal ha reunido a primera hora de este lunes al Comité de Acción Política (CAP) para poner fin a la negociación capitaneada por el equipo de Montserrat Lluis.
Este martes debe formarse la Mesa de la Asamblea Regional de Extremadura y, desde ese momento, Guardiola tendrá un mes de plazo para tener los apoyos que le garanticen una nueva investidura. Según ha dado a conocer Vox, las negociaciones no se reanudarán hasta que los populares estén dispuestos a acceder a alguna de sus principales exigencias que, en el caso de Extremadura, incluyen sillones por la especial falta de sintonía entre Abascal y la presidenta extremeña.
Como ha publicado El Confidencial, no es ningún secreto que la relación de María Guardiola con Vox es, por decirlo suave, "muy difícil". Se trata de una realidad que desde hace tiempo admiten en uno y otro partido y de la que quedó constancia en la bronca campaña electoral. En otros territorios existen diferencias, pero en Extremadura son especialmente afiladas. Y esa circunstancia, unida a la situación de la región como primer termómetro del nuevo ciclo electoral, ha provocado que la gobernabilidad esté ahora en vilo por los órdagos cruzados que los dos partidos de la derecha se han dedicado a través de los medios de comunicación.
Fue el PP el que movió ficha en primera instancia. Guardiola modificó su negativa a gobernar con Vox y anunció que esta vez sí le ofrecería cargos. Los populares estaban convencidos de que Abascal no quería volver a entrar en sus ejecutivos por temor al desgaste. La maniobra debía servir para intentar "retratarles". Pero la jugada no tuvo el desenlace esperado. Porque el líder de Vox respondió con una apuesta aún mayor. No sólo está dispuesto a aceptar la oferta, sino que elevó el órdago y exigió a Guardiola una vicepresidencia y varias consejerías.
Nota del PP
Finalmente, el PP de Extremadura ha emitido un comunicado en el que confirma "el bloqueo de Vox a un posible acuerdo y que ha tenido conocimiento a través de los medios de comunicación pese al compromiso mutuo de discreción y lealtad entre las dos partes". Sobre la marcha de las conversaciones hasta el momento de la ruptura, el PP asegura que "en la última reunión de trabajo, celebrada el pasado viernes 16 de enero, fue flexible y planteó una propuesta razonable, que permitía la entrada de Vox tanto en el Ejecutivo como en el Legislativo, incluyendo políticas que la formación de Abascal quiere implementar, asegurando las partidas presupuestarias para llevarlas a efecto"
Para el PP de Extremadura, "la decisión de Vox resulta poco responsable e inadecuada con el momento político e institucional, tras el mandato expresado en las urnas el 21 de diciembre. El PP ha apelado a la responsabilidad para que se llegue a un acuerdo, y pide que la prioridad esté en Extremadura y no en el cálculo electoral".
Según Abascal, la exigencia de sillones en Extremadura se debe a que allí "es donde más desconfianza podemos tener, no sólo por las mentiras, sino por el modelo que se ha desarrollado en la campaña". "Lo que importa son las políticas. Y en cada sitio veremos cuál es la mejor manera de garantizarlas", añaden en su entorno.
Con María Guardiola, han comunicado los de Abascal, la única forma de garantizar el cumplimiento de sus medidas es controlando desde dentro el Ejecutivo. No se trata de una estrategia global, sino limitada, por ahora, a esa comunidad después de que el PP les retase con aceptar cargos.
Vox ha decidido romper las negociaciones con el PP para permitir la investidura de María Guardiola y lo ha anunciado en la rueda de prensa antes que comunicárselo a los populares. Así lo han confirmado a El Confidencial fuentes del entorno de la presidenta en funciones de Extremadura. La noticia ha sido una sorpresa que ha pillado a Guardiola y su equipo en plena preparación de los homenajes en memoria por las decenas de víctimas de la tragedia ferroviaria de Adamuz.