El juez pide un informe psiquiátrico del menor que se grabó armado y con la bandera del Daesh en Álava
La Policía le vigilaba desde hace meses por sus contenidos en redes y ahora analiza sus dispositivos para saber si planeaba alguna acción. Trató de huir cuando fueron a arrestarle al instituto
La Ertzaintza se presentó esta semana en un instituto de Salvatierra (Álava) para detener a un menor de 16 años. Acababan de recibir el aviso de que le habían visto grabarse un vídeo en las inmediaciones armado y con un pasamontañas. Se precipitó así una operación que la Policía Nacional ya tenía prevista. El joven tenía cuchillos de grandes magnitudes y una pistola simulada. El juez ha pedido un informe psiquiátrico, aunque su entorno afirma que no padece ningún trastorno. Mientras tanto, los especialistas ya analizan sus dispositivos para aclarar si tenía intenciones de cometer algún atentado.
Los menores yihadistas son un problema creciente en España. Las fuerzas de seguridad alertan de un auge experimentado en los últimos años. Lo acredita la cifra de detenidos y que el Ministerio del Interior cambiase su política y comenzara a informar de estas operaciones para concienciar, aunque restringiendo mucho los datos por tratarse de menores. Suelen ser jóvenes solitarios con problemas para relacionarse que encuentran en los ambientes radicales un sentido de pertenencia. Otras veces simplemente les seduce la erótica de la violencia.
En este caso, el detenido en Salvatierra pertenece a una familia de origen asiático, de religión musulmana, pero no radicales, según informan a El Confidencial fuentes de la investigación. Otras veces son jóvenes conversos educados en familias laicas o católicas, el problema es transversal. Este último arrestado cumplía con el perfil habitual, apenas se le conocían dos o tres amistades en una localidad que no llega a 5.000 habitantes. También visitaba la mezquita, pero sobre todo se radicalizó, como la mayoría, delante del ordenador.
Además, frecuentaba el gimnasio, lo cual activó alertas entre los expertos de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional que le seguían la pista al menos desde noviembre. En los ambientes yihadistas salir de fiesta o el culto al cuerpo por motivos estéticos es pecado, pero la forma física, en cambio, sí se fomenta como parte de la preparación para pasar a la acción y cometer atentados.
Iba a ser detenido en unos días
Este joven iba a ser detenido en los próximos días. La política entre las fuerzas de seguridad es la de actuar en cuanto hay indicios suficientes que presentar a un juez. La estrategia siempre es prevenir, aun teniendo la certeza de que si se retrasará una detención se podría acreditar un grado de implicación mayor entre los investigados.
El menor de Salvatierra se presentaba en las redes como “muyahidin” y se había grabado varios vídeos en casa con pasamontañas y armado con la bandera del Daesh. Así son los videos que se graban los lobos solitarios que juran lealtad al Estado Islámico antes de matar. A ese ritual se le conoce como la bay’ah.
Al menos en el material analizado hasta ahora, el arrestado no verbalizó ese tipo de planes, pero la Policía Nacional va a escrutar todos sus dispositivos. Publicaba en Tik Tok e Instagram, pero los investigadores saben que frecuentaba otro tipo de foros y plataformas más restringidas y difíciles de desencriptar.
Adoctrinaba a otros jóvenes
No descartan que tuviera algún tipo de contacto, una tercera persona aún por identificar que ejerciese sobre él algún tipo de influencia, lo que en el argot policial se llama un dinamizador. Lo que sí se sabe es que él, a pesar de sus 16 años, sí adoctrinó a otros jóvenes.
Tras su detención fue trasladado a Madrid. Cuando se trata de menores yihadistas, la competencia es del Juzgado Central de Menores, que ha decretado su ingreso en un centro (no tiene edad para ir a prisión). Según confirman fuentes de la investigación, el juez ha encargado un informe psiquiátrico sobre él para descartar que padezca algún tipo de trastorno. No lo había reclamado ni el fiscal ni el abogado del menor.
Nadie en su entorno ha apuntado a esa posibilidad, ni su familia ni en el instituto y en sus comunicaciones se expresa con coherencia, pero ya hay precedentes de acusados por yihadismo que son exonerados de responsabilidad penal por arrastrar problemas mentales. Los investigadores se han entrevistado con personal del centro docente, que reportan algún incidente violento en 2023. Cuando la Eztaintza se presentó en el colegio para detenerle, el joven trató de escapar, aunque finalmente fue detenido.
La Ertzaintza se presentó esta semana en un instituto de Salvatierra (Álava) para detener a un menor de 16 años. Acababan de recibir el aviso de que le habían visto grabarse un vídeo en las inmediaciones armado y con un pasamontañas. Se precipitó así una operación que la Policía Nacional ya tenía prevista. El joven tenía cuchillos de grandes magnitudes y una pistola simulada. El juez ha pedido un informe psiquiátrico, aunque su entorno afirma que no padece ningún trastorno. Mientras tanto, los especialistas ya analizan sus dispositivos para aclarar si tenía intenciones de cometer algún atentado.