Begoña Gómez frenó los trabajos de su software al estallar las noticias sobre sus negocios
Una empresa que participó en el desarrollo de la aplicación informática de la mujer de Sánchez, Making Science SL, revela que el proyecto entró en vía muerta cuando estalló el escándalo de sus reuniones con Hidalgo y Aldama
Una de las empresas que trabajó en el software de Begoña Gómez, Making Science SL, ha revelado que la mujer de Pedro Sánchez frenó en seco el desarrollo de la aplicación informática coincidiendo con la publicación de las primeras informaciones sobre sus negocios privados. Documentos aportados por Making Science también demuestran que la asesora personal de Begoña Gómez asistió a al menos tres reuniones relacionadas con el software.
La información figura en las diligencias del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid sobre las actividades de la pareja del secretario general del PSOE. Como desveló El Confidencial en mayo de 2024, Begoña Gómez logró que Google, Indra y Telefónica hicieran una aplicación para la Cátedra de Transformación Social Competitiva de la Universidad Complutense valorada en más de 300.000 euros y posteriormente la registró a su nombre y creó una sociedad limitada para explotarla.
Making Science ha reconocido al instructor del caso, el juez Juan Carlos Peinado, que empleados de esta compañía participaron en varias reuniones con la propia Begoña Gómez y otras firmas involucradas igualmente en el proyecto, como Deloitte, Flat101 y Devoteam. Pero el dato más significativo se produjo tras la última reunión de trabajo sobre el software.
Según la información remitida por Making Science, a la que ha tenido acceso este diario, el último encuentro con Begoña Gómez tuvo lugar el 7 de febrero de 2024. “En esta reunión se plantea a Making Science continuar con el desarrollo del proyecto en una segunda fase”, asegura en el escrito enviado al Juzgado el representante legal de la compañía. “Después de la reunión, Making Science envió un presupuesto para la segunda fase del proyecto”. Sin embargo, según la empresa, “no se obtuvo respuesta”.
El desarrollo del software no siguió adelante. De hecho, Begoña Gómez y sus colaboradores más cercanos mantienen que no pueden entregar la aplicación a la Universidad Complutense, como exige la dirección del centro, porque nunca llegó a concluirse. Aunque las diligencias revelan que la primera fase se completó, las fechas y los detalles aportados por Making Science revelan nuevos detalles sobre la paralización.
El 20 de febrero de 2024, apenas 13 días después de la última reunión de Begoña Gómez con los programadores de su aplicación, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvo a Koldo García Izaguirre y Víctor de Aldama, entre otras personas, en la primera fase de la llamada operación Delorme por el presunto amaño de contratos públicos de mascarillas.
Pero el verdadero salto en la agenda de Begoña Gómez se produjo el 29 de febrero siguiente, cuando El Confidencial publicó la primera noticia sobre sus actividades secretas con el titular “El comisionista del ministerio y Javier Hidalgo se reunieron con la mujer de Sánchez para presentarle negocios”. Después llegaron nuevas noticias que, el 29 de mayo de 2024, acabaron destapando también la existencia del software. Para entonces, el proyecto ya había entrado en vía muerta.
En un primer momento, Indra aseguró haber aportado al proyecto de Begoña Gómez un total de 70.000 euros, mientras que Google e Indra dijeron que había puesto cada una otros 40.000 euros. Sin embargo, la investigación de la UCO y el juez Peinado cifra ya en más de 300.000 euros el dinero desembolsado por estas tres compañías para responder a las peticiones de ayuda del secretario general del PSOE.
El titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid investiga también si Begoña Gómez utilizó a una asesora de protocolo del Ministerio de Presidencia retribuida con un salario público para supervisar y coordinar sus actividades de naturaleza privada en la Universidad Complutense. Por esos hechos, la pareja del jefe del Ejecutivo se enfrenta a una posible condena por malversación de caudales públicos.
La información enviada a Plaza de Castilla por Making Science confirma ahora, como ya habían hecho otras empresas previamente, que la asesora de Begoña Gómez, Cristina Álvarez Rodríguez, participó en al menos tres reuniones sobre el software que no guardaban relación con las tareas que tenía oficialmente encomendadas por su condición de empleada pública del complejo de La Moncloa. Esta nueva prueba apuntala los indicios de delito contra la mujer de Sánchez y su secretaria.
Una de las empresas que trabajó en el software de Begoña Gómez, Making Science SL, ha revelado que la mujer de Pedro Sánchez frenó en seco el desarrollo de la aplicación informática coincidiendo con la publicación de las primeras informaciones sobre sus negocios privados. Documentos aportados por Making Science también demuestran que la asesora personal de Begoña Gómez asistió a al menos tres reuniones relacionadas con el software.