La Justicia española podrá investigar a Julio Iglesias aunque República Dominicana abra caso
Según especifica la ley, aunque se abra una investigación propia en el lugar de los hechos, la competencia permanecería en España en aplicación del principio de personalidad, aseguran fuentes fiscales consultadas
El cantante Julio Iglesias. (Reuters/Archivo/Brian Snyder)
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha comenzado a dar los primeros pasos en una investigación que tiene todos los visos de acabar judicializada. La denuncia presentada por dos mujeres contra el cantante Julio Iglesias ha desembocado en unas primeras diligencias del Ministerio Público, que trabaja ahora de forma reservada para contrastar las acusaciones de agresión sexual y trata de seres humanos vertidas en su contra. Tanto estas pesquisas preliminares como la propia denuncia se han presentado en España al tratarse de hechos cometidos presuntamente por un español en el extranjero. Según especifica la ley, aunque la Justicia de República Dominicana abra una investigación propia, la competencia permanecería en España en aplicación del principio de personalidad, aseguran fuentes fiscales consultadas.
La Ley Orgánica del Poder Judicial establece los requisitos necesarios para que la jurisdicción española conozca de delitos que hayan sido cometidos fuera del territorio nacional. Si los responsables son españoles, es indispensable que el delito que se les atribuye también sea punible en el lugar donde se cometió el delito y que, como todo apunta, las víctimas o el Ministerio Público interpongan querella ante los tribunales españoles. De momento no hay querella, solo denuncia. Para judicializar el asunto sería preciso que la Fiscalía o las agraviadas acabaran formalizándola.
Los hechos solo dejarían de ser perseguibles en España cuando se haya iniciado un procedimiento para su investigación y enjuiciamiento en el Estado del lugar en que se hubieran cometido los hechos en casos muy específicos como el genocidio o la lesa humanidad. Las denuncias de las dos empleadas de Iglesias, conocidas tras la investigación llevada a cabo por ElDiario.es en colaboración con Univisión, se refieren a actos sucedidos en las mansiones del cantante tanto en República Dominicana como en Bahamas. Algunos hechos puntuales pudieron, además, producirse también en su casa de Málaga, concretan fuentes consultadas que aseguran que esto refuerza la competencia.
Las acusaciones se centran en el año 2021 y, según las presuntas víctimas, concuerdan con la comisión de delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales tales como acoso sexual y agresión sexual. También podrían encajar con la trata de seres humanos, lesiones y varios delitos contra los derechos de los trabajadores por la imposición de condiciones laborales abusivas. La denuncia, que ha detallado El Diario, señala a Iglesias como autor principal de los hechos, pero incluye como colaboradoras a dos encargadas de las casas del cantante en República Dominicana y Bahamas.
"Medidas urgentes de protección"
Las dos mujeres, antiguas empleadas del cantante, están asesoradas y representadas por la organización internacional Women’s Link Worldwide. Sus identidades permanecen en secreto y su defensa ha pedido que siga siendo así, ya que en su caso se combina una situación de especial vulnerabilidad socioeconómica con una indudable capacidad de influencia y poder de Iglesias. El escrito asegura que temen por su integridad física y su seguridad y requiere “medidas urgentes de protección”.
Lo que describen es una situación de sometimiento que llegaba a rozar "la esclavitud", siempre según la investigación de El Diario y Univisión. Aseguran haber sufrido agresiones sexuales expresas, incluyendo en un caso penetraciones de un dedo de Iglesias. Todos los actos se acompañaban de insultos y humillaciones durante su jornada laboral y de un ambiente de control continuo. Se les exigía, por ejemplo, que mostraran el contenido de sus teléfonos e incluso se les prohibía abandonar la residencia.
La defensa también precisa en la denuncia que fueron sometidas a actos de naturaleza sexual no consentidos, percibidos como especialmente violentos, "que habrían provocado lesiones físicas visibles, como moretones y mordeduras". En un caso, Iglesias sujetó a una de ellas por el cabello y la zarandeó en presencia de otras trabajadoras. El control de las chicas se dejaba a cargo de las encargadas de la confianza del artista, que presenciaban, en muchos casos, lo sucedido.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha comenzado a dar los primeros pasos en una investigación que tiene todos los visos de acabar judicializada. La denuncia presentada por dos mujeres contra el cantante Julio Iglesias ha desembocado en unas primeras diligencias del Ministerio Público, que trabaja ahora de forma reservada para contrastar las acusaciones de agresión sexual y trata de seres humanos vertidas en su contra. Tanto estas pesquisas preliminares como la propia denuncia se han presentado en España al tratarse de hechos cometidos presuntamente por un español en el extranjero. Según especifica la ley, aunque la Justicia de República Dominicana abra una investigación propia, la competencia permanecería en España en aplicación del principio de personalidad, aseguran fuentes fiscales consultadas.