España plantea una coalición de voluntarios en Europa como germen del Ejército de la UE
Albares ha tanteado ya la propuesta con algunos de sus homólogos europeos, como fórmula para avanzar hacia unas Fuerzas Armadas Europeas y una mayor coordinación de las industrias de defensa
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, este lunes en la Moncloa. (EFE/Mariscal)
La promesa de apoyo militar a Ucrania para garantizar su seguridad, cuando Vladímir Putin acceda a firmar un acuerdo de paz, revitaliza en Europa el proyecto de una fuerza militar de la UE. España ha mantenido contactos con otros países para impulsar su constitución y trabajar a la vez en una mayor integración de las industrias de defensa.
La propuesta española es crear una coalición de voluntarios como embrión de un nuevo ejército, a semejanza del grupo del mismo nombre configurado para apoyar a Ucrania, que se ha comprometido a desplegar una fuerza multinacional si se produce un alto el fuego definitivo.
Bajo el liderazgo de Francia y de Reino Unido, esta Coalición de Voluntarios ha reunido a 35 países en defensa de la causa ucraniana. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, plantea esta misma fórmula para avanzar en un Ejército de la UE. Un objetivo, enraizado en los orígenes de la comunidad europea, que volvió a coger vuelo en Bruselas con la salida de EEUU de Afganistán, que ha sobrevolado todas las veces que Donald Trump ha amenazado con liquidar la OTAN y que ahora parece casi inevitable ante las amenazas estadounidenses a Groenlandia.
En una intervención en el 'Desayuno del Ateneo', Albares defendió la creación ya de una coalición de voluntarios dentro de la Unión Europea, como paso previo a unas Fuerzas Armadas que, reconoció, "no se hacen de la noche a la mañana".
La idea presenta algunas ventajas: no obliga a un mando único y permanente, totalmente institucionalizado, que sí necesita un nuevo Ejército, y permite quedar al margen a los países que no quieran sumarse. Además, llega en un momento en que la UE ha abordado el aumento del gasto en defensa y reflexiona seriamente sobre las condiciones de su relación con Trump, tras la crisis de los aranceles, la sinceridad antieuropea de su Estrategia de Seguridad Nacional y la intervención militar en Venezuela.
Según el ministro, ha abordado el proyecto de un cuerpo voluntario de socios europeos con algunos de sus homólogos y "muchos de ellos piensan exactamente en los mismos términos" que España. En su opinión, facilitaría también una mayor colaboración de las empresas de defensa para una producción más coordinada.
Pero el planteamiento español es que este primer esbozo de agrupación armada y su futura consolidación deben ser un instrumento "exclusivamente para la disuasión". "Para decirle a todo el mundo que Europa va a seguir siendo un continente de paz y que nadie puede venir a este continente a traer guerra", señaló Albares, en plena ofensiva de Trump contra Groenlandia.
El responsable de la diplomacia española sostuvo que ya hay ejemplos de colaboración militar en la UE, que allanan el camino a la propuesta del Gobierno, como son los EU Battlegroups (Grupos de combate de la UE), dos batallones de emergencia de unos 1.500 soldados cada uno, listos para desplegarse bajo las directrices de la Política Europea de Seguridad y Defensa. Aunque están pensadas como una fuerza de acción rápida, con capacidad de actuar en gestión de crisis y misiones humanitarias y de paz. El propósito de caminar en ese sentido, subrayó Albares, "ha estado siempre ahí y en ocasiones ha tomado forma".
La promesa de apoyo militar a Ucrania para garantizar su seguridad, cuando Vladímir Putin acceda a firmar un acuerdo de paz, revitaliza en Europa el proyecto de una fuerza militar de la UE. España ha mantenido contactos con otros países para impulsar su constitución y trabajar a la vez en una mayor integración de las industrias de defensa.