Sánchez busca atar el respaldo del PP para confirmar las tropas de paz a Zelenski
La Moncloa retrasa unos días la ronda de contactos con los grupos y prevé realizarla a finales de semana. El presidente necesita conocer si el Congreso autorizará la Fuerza Multinacional, tras comprometerse con Ucrania
En un momento de profunda convulsión mundial, en el que todo cambia en función de los intereses de Vladímir Putin o de Donald Trump, ha sido necesaria la intervención militar de EEUU en Venezuela y el empeño europeo de no abandonar a Ucrania en un hipotético proceso de paz, para que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se sienten a hablar.
El presidente del Gobierno y el líder de la oposición se reunirán en los próximos días, en el estreno de la ronda de contactos con los grupos parlamentarios, auspiciada por el jefe del Ejecutivo para comprobar si obtendría la autorización del Congreso sobre el envío a Kiev de una misión de paz. En las conversaciones será inevitable hablar de Venezuela. Feijóo lo incluye entre los asuntos a tratar y Moncloa también confirma que estará sobre la mesa. Sánchez ya lo abordó el jueves en su entrevista con Oriol Junqueras.
La intención de la Moncloa era ver a los portavoces a partir del lunes pero se han visto "arrollados" por otros temas y no se han cerrado los encuentros. La previsión es que puedan realizarse al final de la semana.
Hace diez meses que Sánchez y Feijóo no hablan. La última vez que se entrevistaron la carpeta de temas fue similar: Ucrania y el aumento del gasto militar en Europa. En un año tan agitado en el ámbito internacional, el presidente no ha considerado necesario intercambiar impresiones con el dirigente popular. Y aunque la iniciativa debería corresponder al Gobierno, en Génova tampoco han visto pertinente levantar el teléfono. Ni el fin de semana en que EEUU capturó a Nicolás Maduro hubo contactos.
Ahora, para el Ejecutivo es urgente confirmar si tendría el aval de la Cámara para mandar tropas de paz a Ucrania, un trámite ineludible porque se trata de una misión nueva. El pasado 6 de enero, la llamada Coalición de Voluntarios, que agrupa a 35 países comprometidos con Ucrania, acordó dar "garantías de seguridad" a Volodímir Zelenski tras un alto el fuego definitivo. Entre los mecanismos previstos, figura la constitución de la Fuerza Multinacional para Ucrania, liderada fundamentalmente por Francia y Reino Unido. Sánchez ha mostrado su disposición a que España participe.
El proyecto cuenta también con el apoyo de EEUU y supone un paso más en la reclamación ucraniana de no quedar expuestos a una nueva agresión rusa. Zelenski interpreta la declaración de la Coalición de Voluntarios como un "avance concreto", con "resultados significativos", y eso obliga al presidente del Gobierno a certificar que podrá mandar soldados al país, en caso de que se acuerde el fin de las hostilidades
En los últimos meses, el Ejecutivo se había mostrado reacio a corroborar su participación en este despliegue por la falta de compromiso de Putin con una paz a corto y medio plazo. Las dudas se mantienen intactas pero las negociaciones entre Zelenski y EEUU, para obtener el manto protector americano, avanzan. Según la ministra de Defensa, Margarita Robles, Rusia está haciendo todo lo posible para que la paz "no llegue". Y la prueba es que el viernes atacó por segunda vez a Ucrania con su misil hipersónico Oréshnik, con capacidad para portar cabezas nucleares.
Pero hay una promesa firme a Zelenski y Sánchez necesita tener la confianza de que puede mantener su palabra, al margen de cuando Moscú acepte poner fin a la invasión y se constituya la Fuerza Multinacional, que requiere el sí del Congreso. Pueden pasar meses y ni siquiera existen certezas de que suceda este año.
Si finalmente se acaba la guerra y hay presencia militar española, el papel del PP se vuelve fundamental porque los grupos que conforman la mayoría parlamentaria del Gobierno han mostrado sus dudas. Sumar lo condiciona a que se realice bajo el paraguas de la ONU pero IU, que forma parte de esta coalición de partidos, se opone. Y también lo rechaza Podemos y el BNG. Los populares quieren tener toda la información posible para pronunciarse aunque nadie en España ve posible que se nieguen y el Gobierno se muestra seguro de que, llegado el momento, lo respaldarán.
Este domingo, Feijóo insistió desde A Coruña que reclamará al presidente datos y explicaciones detalladas sobre esa operación. "Al detalle" y "euro a euro, sin eufemismos, sin ambigüedades" y "sin trampas semánticas", recalcó. El dirigente popular ironizó con que "si dice que siguen gobernando, pues que demuestren la mayoría progresista". En Moncloa se agarran a que el PP como "partido de Estado" no pondrá reparos a ayudar a Ucrania.
En un momento de profunda convulsión mundial, en el que todo cambia en función de los intereses de Vladímir Putin o de Donald Trump, ha sido necesaria la intervención militar de EEUU en Venezuela y el empeño europeo de no abandonar a Ucrania en un hipotético proceso de paz, para que Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo se sienten a hablar.