La financiación, un regalo a Illa y Junqueras que Sánchez piensa que no se aprobará
El Gobierno es consciente de que Junts lo vetará, pero la Generalitat desbloqueará los presupuestos autonómicos y ERC mantendrá sus cargos intermedios en la región, el ayuntamiento y las diputaciones
Salvador Illa y Oriol Junqueras. (EFE/Quique García)
El debate abierto tras el anuncio de un acuerdo entre el Gobierno y ERC para impulsar un nuevo modelo de financiación se está centrando en si saldrá adelante, dado que en este momento no cuenta con los apoyos parlamentarios suficientes y nada hace pensar que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, los vaya a conseguir. No obstante, la jugada política impulsada por la Moncloa ya tiene varios beneficios políticos concretos para Pedro Sánchez y Oriol Junqueras. "Ya veremos lo que sucede con la financiación, pero de momento es un win win", admiten fuentes de Esquerra. No es sólo cuestión de políticas, también importa el relato.
Las fuentes consultadas en ambos partidos dibujan un escenario en el que, pase lo que pase con la financiación, ya se ha desbloqueado la negociación de los presupuestos catalanes. Este asunto tenía a Salvador Illa en una situación de inestabilidad, dado que desde su investidura en agosto de 2024 no había logrado aprobar las cuentas públicas en ningún ejercicio. La única opción verosímil para un gobierno en minoría como el de Illa era conseguir el apoyo de sus socios de investidura, ERC y los Comunes. Sin embargo, Esquerra fue muy claro desde el principio: no habría negociaciones de presupuestos, ni autonómicos, ni generales del Estado, sin un acuerdo previo para la financiación.
Dicho y hecho. Si Junqueras fue al palacio de la Moncloa el jueves a reunirse con Sánchez, al día siguiente acudió al Palau de la Generalitat para encontrarse con Illa, que después recibió a los Comunes. Al salir, la portavoz de estos, Jessica Albiach, dijo que no han empezado las negociaciones porque les falta información "sobre cómo se están cumpliendo los acuerdos" en educación y sanidad suscritos en 2025. Es decir: empiezan las negociaciones.
El contexto también es importante para Sánchez, porque las comunidades autónomas del PP que se veían obligadas a prorrogar presupuestos por segunda vez, Extremadura y Aragón, decidieron adelantar las elecciones. Si a la incapacidad de los socialistas para aprobar los presupuestos se sumase la de su principal Gobierno autonómico, los populares ganarían un argumento contundente para seguir desgastando a Sánchez, en este caso por la vía PSC.
Además, la aprobación de las cuentas en Cataluña tiene un beneficio colateral importante para ERC, según admiten fuentes internas: el mantenimiento de cargos del partido independentista en segundos niveles de la Generalitat, de las diputaciones catalanas y del Ayuntamiento de Barcelona, algo que formó parte de las negociaciones de investidura.
Esquerra pide "paciencia" para convencer a Junts
Aunque no pierden la esperanza de sacar adelante la financiación, tanto en la Moncloa como en Esquerra son "conscientes" de que es "muy difícil". No obstante, los beneficios merecen la pena en cuanto a posicionamiento político. Para ERC, tal y como explican desde el partido, en su lucha particular con Junts les permite sacar pecho con la idea de que ellos son los que consiguen beneficios para los catalanes, mientras que Carles Puigdemont hace planteamientos de máximos que no conducen a ningún sitio.
Así lo explica el propio Junqueras a El Confidencial. "Gana todo el mundo. Nadie pierde. Mejora la disponibilidad presupuestaria de todos los hospitales y todas las escuelas de todo el país", subraya. Y ante la oposición de Junts, el presidente de ERC es claro: "Máximo respeto a su decisión. Pero es mejor 4.700 millones para empresas, trabajadores y familias, que cero".
Los críticos de Junts advierten de que el rechazo a la financiación puede ser "la gota que colme el caso del hartazgo con Puigdemont"
Enfrente, el argumentario de Junts es claro. El PSOE y Esquerra prometen una lluvia de millones, como en 2009 con Zapatero y en 2017 con Rajoy, pero se olvidan del concierto y de la singularidad. Es decir, según han explicitado públicamente, ERC se entrega al "autonomismo" mientras que Junts se mantiene en el independentismo. Es la posición fijada desde Waterloo por Puigdemont, según confiesan en Junts, el líder prófugo "no va a permitir que Junqueras se apunte un tanto". Sin embargo, y seguros de que ya se lo han apuntado al menos en el relato, en Esquerra ciden "paciencia.
El argumentario de Junts es claro, pero ni mucho menos unánime. Entre los críticos están los partidarios de volver a posiciones más pragmáticas. "Son capaces de dar orden de votar en contra porque están en esa dialéctica de confrontación mientras pactan puestos en la Comisión Nacional del Mercado de la Competencia o en AENA", lamentan.
No obstante, también advierten de que esta decisión puede ser "la gota que colme el vaso". Mientras en el Gobierno han conseguido el objetivo de encontrar una fórmula que no reviente la estrategia del Partido Socialista en Andalucía, pues la ministra de Hacienda será en principio la candidata. Como contó este periódico en su momento, las negociaciones sobre la financiación pivotaban sobre la idea de que Cataluña mejorara su situación, pero siempre por detrás de la comunidad de la ministra.
De nuevo, dicho y hecho: en términos absolutos, Andalucía es la que más recibe, con 4.846 millones adicionales, seguida por Cataluña y la Comunidad Valenciana. Se apruebe o no el nuevo modelo, la candidata Montero siempre podrá decir que el candidato del PP, Juanma Moreno, se opone a mejorar la vida de los andaluces. Es la batalla del relato.
El debate abierto tras el anuncio de un acuerdo entre el Gobierno y ERC para impulsar un nuevo modelo de financiación se está centrando en si saldrá adelante, dado que en este momento no cuenta con los apoyos parlamentarios suficientes y nada hace pensar que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, los vaya a conseguir. No obstante, la jugada política impulsada por la Moncloa ya tiene varios beneficios políticos concretos para Pedro Sánchez y Oriol Junqueras. "Ya veremos lo que sucede con la financiación, pero de momento es un win win", admiten fuentes de Esquerra. No es sólo cuestión de políticas, también importa el relato.