Las FARC, sobre el militar chavista que liberó Zapatero: "Ordenó reunirse con un socio de Pablo Escobar"
El Confidencial accede a correos incautados al narcoterrorista 'Raúl Reyes', donde aluden a entrevistas con el general al que ahora ubican en gestiones para la 'vía Delcy' junto al expresidente español
Uno de los correos incautado a Raúl Reyes donde aluden a Miguel Rodríguez Torres. (EC)
Los correos incautados al que fuera dirigente de las FARC ‘Raúl Reyes’ contienen numerosas evidencias de los vínculos entre la narcoguerrilla colombiana y el chavismo. El Confidencial ha tenido acceso a las comunicaciones en las que hacen alusión al que fuera jefe de la policía política de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres. Es el general al que ayudó a salir de la cárcel José Luis Rodríguez Zapatero después de que se enfrentase a Nicolás Maduro tras la muerte de Hugo Chávez. Ahora vive en Madrid yse le ubica junto al expresidente español en las gestiones para apuntalar el régimen en torno a la figura de Delcy Rodríguez.
A Rodríguez Torres se le atribuye la reestructuración a principios de siglo de la antigua Dirección General de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP) que dio paso al temido Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (SEBIN). Él era un hombre de la máxima confianza de Chávez. El SEBIN está acusado de todo tipo de actos de represión contra la oposición, incluida la vulneración de derechos humanos. Se enfrentó a Maduro y acabó preso en 2018. Salió libre casi cinco años después y sus primeras palabras fueron de agradecimiento a Zapatero. Luego se instaló en España. Una opositora le denunció hace unos meses por torturas ante la Audiencia Nacional, de momento sin éxito.
El primero de los correos de las FARC donde se le alude es del 31 de agosto de 2004. Se lo mandó a ‘Raúl Reyes’ otro destacado miembro narcoguerrillero llamado Rodrigo Granda. Informaba de que había entrado en contacto con un agente de la inteligencia venezolana. Según le dijo este agente, su jefe Miguel Rodríguez Torres había dado orden de establecer contactos con un exsocio de Pablo Escobar, el histórico narcotraficante colombiano. Gracias a eso, la inteligencia chavista acabó estableciendo una vía de comunicación con “los paramilitares colombianos”, enemigos de las FARC.
“Con Cheo, un hombre que trabaja en la DISIP y que conoce Iván tuve una reunión y cuenta lo siguiente: por orden de Miguel Rodríguez Torres (director nacional de la DISIP), se entrevistó hace unos dos meses con Mikie Ramírez, antiguo socio de Pablo Escobar en el Cartel de Medellín y este lo ha conectado con los jefes paramilitares colombianos”, dice la comunicación incautada a ‘Raúl Reyes’. Ramírez está considerado como la persona que traicionó y delató a Pablo Escobar tras ser uno de sus más estrechos colaboradores. El autor del correo, Rodrigo Granda, acabaría detenido por Colombia en Venezuela, lo que provocó un conflicto diplomático entre ambos países.
‘Raúl Reyes’ era el alias de Luis Edgar Devia Silva. Murió en 2008 en la llamada ‘operación Fénix’, llevada a cabo por el ejército colombiano en territorio ecuatoriano, donde las FARC tenían uno de sus escondites. Tras su muerte, encontraron su ordenador con más de 37.000 correos como este. Las autoridades colombianas se lo entregaron a la Interpol, que acreditó que no había signos de manipulación en los mails. No obstante, la justicia nunca los aceptó al entender que el ejército violó el convenio de colaboración bilateral judicial con Ecuador en su operación.
"Pide seamos recatados frente a él"
El segundo correo que alude a este general vinculado a Zapatero es del 18 de octubre de 2004. En este caso se lo mandó una mujer identificada como Alba Sepúlveda a ‘Raúl Reyes’ y en él se aprecia que tenían vía directa con Rodríguez Torres, del que no terminaban de fiarse: “Dice que Miguel Rodríguez Torres, Director de la Disip no es confiable. Pide seamos recatados frente a él”.
Quien les había puesto en aviso de la personalidad de este general era el entonces ministro de Vivienda de Venezuela, Julio Montes, fallecido en 2017. Del correo se desprende un plan para lucrarse con la construcción de casas. Este mail se escribió en el contexto de lo que describe como “los sucesos de Apure”. Según la prensa local, las FARC habían matado un mes antes en Apure, fronterizo con Colombia, a cinco militares y una ingeniera de la empresa pública de petróleo PDVSA. “Tiene conocimiento que estamos involucrados”, dijo la autora del correo sobre este miembro del Gobierno de Chávez.
La informante de 'Raúl Reyes' también cita al “general” Carvajal. Se trata del Hugo ‘el Pollo’ Carvajal, quien también dirigió bajo el mandato de Chávez la inteligencia militar. Actualmente, se encuentra pendiente de sentencia por narcotráfico en Estados Unidos tras varios años fugado en España. Anunció tener información sobre los vínculos entre Podemos y el chavismo, pero más allá de retrasar su extradición, su presunta colaboración no se sustanció en nada. Carvajal integra junto a Rodríguez Torres la lista de enemigos de Maduro, no por sus convicciones antichavistas, sino por salir derrotados en las luchas internas de poder del régimen.
Conversaciones sobre ETA
El tercer correo al que ha tenido acceso este periódico lleva fecha del 5 de enero de 2005. El remitente era Amílcar Figueroa Salazar, alias 'Tino', un político venezolano del partido de Chávez al que las autoridades colombianas acusaron años después de colaborar con las FARC. Este individuo le reconoció a 'Raúl Reyes' que calificar como “terroristas” a ETA o a “la insurgencia colombiana” era asumir “criterios parecidos a los de los imperialistas”.
Sobre la relación del chavismo con ETA, el autor del correo explicaba al líder de las FARC “un antecedente de la cooperación de los cuerpos policiales venezolanos, en época de la Revolución Bolivariana, con cuerpos policiales de regímenes reaccionarios, cual es el caso de la captura en Venezuela de ciudadanos vascos, presuntamente vinculados a ETA, en las cuales la policía española (tiempos de Aznar) se instaló por largo tiempo en el Hotel Coliseo de Caracas”: Según le contó, se “emprendió un trabajo de seguimiento y posteriormente la DISIP capturó y extraditó a los referidos ciudadanos”.
En la narración detallaba que se intentó convencer a Rodríguez Torres para que no extraditase a los presuntos etarras, sin éxito. “Infructuosas fueron las gestiones que ante el propio Rodríguez Torres hiciesen algunos revolucionarios venezolanos para que no deportasen a los vascos. En realidad, ni siquiera consiguieron que la DISIP permitiese que sus familiares los vieran antes de ser deportados”.
En Venezuela vivía una importante colonia de etarras desde la década de los ochenta. Fue el refugio de sanguinarios terroristas buscados por la Justicia como José Ignacio de Juana Chaos. Si bien hubo detenciones en ese país, lo que narra ese correo dirigido a la cúpula de las FARC no se corresponde con la versión del entonces responsable del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), Jorge Dezcallar. El que fuera jefe de los espías españoles con el presidente José María Aznar publicó un libro sobre sus vivencias que incluye un chivatazo a seis etarras en Venezuela para evitar su detención.
Dezcallar se reunió en 2002 con el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, para presentarle una lista de etarras que los servicios secretos españoles habían localizado y querían detener al día siguiente. No obstante, cuando a la mañana siguiente se presentaron en sus casas, todos habían desaparecido. Dezcallar cree que alguien avisó a los terroristas desde el mismo Palacio de Miraflores para que eludieran su arresto. Un etarra buscado por la justicia española llamado Arturo Cubillas llegó a tener un cargo en la administración pública venezolana.
Protección a la familia de Granda
El contexto en el que se escribió ese correo es principios de enero de 2005. En esas fechas había estallado el caso Granda. Las autoridades colombianas habían entrado en territorio venezolano para detener a un miembro de las FARC llamado Rodrigo Granda, el autor del primer correo sobre Rodríguez Torres. Esto provocó un conflicto diplomático entre ambos países. Colombia, entonces bajo el Gobierno de Álvaro Uribe, acusó a Caracas de dar refugio a la narcoguerrilla, mientras que Chávez denunció una violación de su soberanía.
Según el mail incautado a ‘Raúl Reyes’, Chávez había nombrado “una comisión extra cuerpos policiales, con gente de su confianza, encabezada por Rodríguez Torres (actual director de la DISIP) para investigar todo lo que gira en torno al ‘caso Granda’”.
El cuarto y último correo lo remitieron semanas después dos mujeres llamadas Yamile Restrepo Londoño, esposa de Rodrigo Granda, y Mónica Granda Restrepo, hija de ambos. Informaban a ‘Raúl Reyes’ de que ‘Tino’, el autor del correo anterior, se había entrevistado con el militar vinculado a Zapatero. Según la versión que les trasladó a ellas el propio 'Tino' la cita fue más bien “un interrogatorio”.
Miguel Rodríguez Torres supo entonces que gozaban de protección por parte del político venezolano: “Según le dijo Torres que convenía que nos estuviéramos tranquilas y que no hiciéramos ninguna locura. Que él quisiera darnos protección si la necesitáramos”. En el texto del correo indican que Torres se abrió a consultar la posibilidad de ofrecerles asilo en Venezuela: “Respondió que iba a consultar”.
Rodrigo Granda fue liberado en Colombia en 2007. Fue a petición del entonces presidente francés, Nicolas Sarkozy en su plan para la liberación de la franco-colombiana secuestrada por las FARC, Ingrid Betancour. Granda participó después en las conversaciones entre la narcoguerrilla y el gobierno colombiano celebradas en La Habana y que derivaron en los acuerdos de paz de 2016. Cuatro años después, la Justicia paraguaya le acusó de estar implicado en el asesinato de la hija del expresidente local. Raúl Cubas.
Todos los correos se enmarcan en la época en la que José Luis Rodríguez Zapatero --este periódico le ha contactado para recabar su versión sin obtener respuesta-- era presidente de España. Son de sobra conocidos los viajes del dirigente socialista a Venezuela después de dejar el cargo y su influencia ante el chavismo. Cuando Rodríguez Torres salió de la cárcel en 2023, le dedicó estas palabras: “Quiero hacer una mención especial al presidente Zapatero, que durante casi tres años batalló incansablemente para conseguir este éxito. Le estaré eternamente agradecido con su gesto, su solidaridad y con su afecto”.
Los correos incautados al que fuera dirigente de las FARC ‘Raúl Reyes’ contienen numerosas evidencias de los vínculos entre la narcoguerrilla colombiana y el chavismo. El Confidencial ha tenido acceso a las comunicaciones en las que hacen alusión al que fuera jefe de la policía política de Venezuela, Miguel Rodríguez Torres. Es el general al que ayudó a salir de la cárcel José Luis Rodríguez Zapatero después de que se enfrentase a Nicolás Maduro tras la muerte de Hugo Chávez. Ahora vive en Madrid yse le ubica junto al expresidente español en las gestiones para apuntalar el régimen en torno a la figura de Delcy Rodríguez.