El manifiesto de Jordi Sevilla agita la ola antisanchista en todas las federaciones socialistas
Se hará público el lunes 12 con la vocación de influir ya en los pactos del PSOE y en sus políticas para atraerlo hacia posiciones socialdemócratas. "¿Por qué esperar a perderlo todo para cambiar?", se preguntan los críticos
El exministro de Administraciones Públicas Jordi Sevilla. (EP/Alberto Ortega)
El anuncio de la publicación de un manifiesto crítico con Pedro Sánchez liderado por el exministro Jordi Sevilla —adelantado por El Confidencial— ha desatado una cadena de movimientos que alcanzan a militantes y dirigentes de todas las federaciones socialistas, según ha podido testar este periódico. A pesar de que se trata de un movimiento aún iniciático y de que es pronto para conocer su alcance, el exministro de Administraciones Públicas con José Luis Rodríguez Zapatero ha conseguido generar una reacción pública y un debate interno inédito desde que el actual secretario general del PSOE ganara las primarias contra Susana Díaz en el año 2017.
Desde la Moncloa se resta trascendencia a este debate con el argumento de que el PSOE mantiene el mismo apoyo en las encuestas que hace siete años, lo cual es cierto. Sin embargo, los críticos atribuyen ese aguante a un desplazamiento del partido hacia su izquierda, como demuestra que esos mismos sondeos otorgan una pérdida significativa del conjunto de Sumar y Podemos, lo que supone un descenso en el bloque de la izquierda que hace inviable una suma suficiente para volver a formar gobierno en caso de celebrarse hoy elecciones generales.
En las últimas dos semanas, el promotor del manifiesto ha mantenido encuentros en persona y telefónicos y está intercambiando mensajes con numerosos socialistas desencantados con la deriva del PSOE, y fuentes de su entorno aseguran con satisfacción que "existe un grupo considerable de personas que apoya la necesidad de un cambio de rumbo en las políticas del partido".
El manifiesto se hará público el próximo lunes 12 de enero, irá acompañado de vídeos explicativos y será el paso inicial a un goteo de adhesiones de personas con nombre propio en el Partido Socialista Obrero Español. El nexo de unión es la convicción de que en este momento es importante ganar influencia sobre las políticas que se llevan a cabo desde el Gobierno, sobre todo teniendo en cuenta las citas electorales autonómicas de este año 2026 y las municipales del 27, así como las generales el día que Sánchez decida convocarlas, a lo más tardar en el verano del año que viene.
"El objetivo principal no es proponer candidatos para suceder a Sánchez hoy, sino influir y cambiar las políticas del partido, especialmente la política de alianzas, que es claramente perjudicial", explican a El Confidencial desde el entorno de Sevilla. "No es el momento para hablar de personas para suceder a Pedro, sino de discutir de políticas. Incluso quienes no creen que sea el momento, comparten diagnóstico y recetas. Sánchez es cada vez más su club de fans bunkerizados", añaden.
En este sentido, y más allá de abrir un debate sobre el liderazgo del partido para el futuro, algo que solo se producirá cuando Pedro Sánchez abandone la Moncloa, la idea es tener desde ya un impacto ideológico en las propuestas del PSOE de cara a las generales. "Tenemos la ambición de que este debate pueda llegar a tiempo para influir en el programa y la estrategia para las elecciones generales", subrayan.
Juan Fernández-MirandaDatos: Unidad de DatosGráficos: EC Diseño
Desde que el pasado 23 de diciembre El Confidencial destapó la intención del exministro las reacciones han sido diversas, desde el respaldo a que se abra un proceso de debate hasta el rechazo absoluto, así como posiciones intermedias que ven interesante el debate, aunque no comparten el momento.
El encargado de mostrar el posicionamiento del Gobierno ante las intenciones de Sevilla fue el ministro de Transportes, Óscar Puente, que no se limitó a minimizar las posibilidades de éxito del manifiesto, sino que le atacó en lo personal. "Yo le invitaría a que vaya por las sedes, que no pisa desde la primera comunión, a recoger firmas de adhesión al manifiesto. Va a tener un éxito arrollador", escribió irónico el ministro en la red social 'X'. Los críticos del PSOE entienden que esa reacción tan visceral, y tan incompatible con el respeto a la crítica interna en una organización política, revela la debilidad del Gobierno.
También se ha pronunciado públicamente la exvicesecretaria general del PSOE Elena Valenciano, quien dijo en Espejo Público (Antena 3) que el partido atraviesa una etapa de “un sectarismo enorme” que está alejando votantes y debilitando a la organización. Aunque, en su opinión, “no es el momento" de organizar este movimiento por la coincidencia con las elecciones en Aragón, Castilla y León y Andalucía, Valenciano cree que “sí es el momento de debatir lo que le está sucediendo al Partido Socialista, en términos electorales y orgánicos; es el momento de un debate sobre las ideas, pero no de plantear una alternativa”.
Sobre quienes entienden que no es un problema de fondo, sino de oportunidad, fuentes próximas a Jordi Sevilla explican que "nos estamos encontrando mucha gente que ve claro que hay que cambiar el rumbo, pero también hay mucho miedo, de manera que hay quien por ese miedo se escuda en que no es el momento". En este sentido, insisten en que desde el principio su intención no es "empezar a pensar en el candidato" que sucederá a Sánchez, intención que se les intenta atribuir desde el oficialismo socialista.
"Ese momento llegará, pero ahora es el de cambiar la política y para eso todavía tenemos varias elecciones por delante. A lo mejor aún estamos a tiempo de, en las generales, poder cambiar la política de alianzas, que es lo que más ha deteriorado al PSOE", explican antes de enviar un mensaje a los partidarios de un cambio cuando Sánchez ya no esté: "Los que están de acuerdo con que hay que cambiar, no se entiende por qué creen que hay que esperar a perderlo todo para cambiar", concluyen.
El próximo día 12 se empezará a conocer el alcance real del manifiesto redactado por Jordi Sevilla.
El anuncio de la publicación de un manifiesto crítico con Pedro Sánchez liderado por el exministro Jordi Sevilla —adelantado por El Confidencial— ha desatado una cadena de movimientos que alcanzan a militantes y dirigentes de todas las federaciones socialistas, según ha podido testar este periódico. A pesar de que se trata de un movimiento aún iniciático y de que es pronto para conocer su alcance, el exministro de Administraciones Públicas con José Luis Rodríguez Zapatero ha conseguido generar una reacción pública y un debate interno inédito desde que el actual secretario general del PSOE ganara las primarias contra Susana Díaz en el año 2017.