El reto migratorio de España es ahora Argelia: casi 10.000 argelinos llegaron en 2025
El empeño de Argel por recuperar a 7 menores que navegaron solos hasta Ibiza y a cuya devolución se opone la fiscalía, complica la cooperación migratoria con ese país magrebí del que zarpa la mayoría de los inmigrantes
El reto migratorio de España es ahora Argelia. Hasta mediados de diciembre han puesto pie en Baleares 7.406 inmigrantes (+27,3% con relación a 2024), un auténtico récord, todos procedentes de ese país aunque entre ellos había numerosos subsaharianos. Por primera vez en la historia migratoria, el archipiélago balear ha recibido en 2025 tantos inmigrantes como toda la Península.
En Canarias la inmigración ha disminuido (17.555 personas, -60%) así como en la España continental (7.332, -11,8%), según el Ministerio del Interior. La excepción es Almería dónde la inmigración por mar también ha estado en máximos a lo largo de 2025 por la misma razón que en Baleares. Han desembarcado unos 4.900 “sin papeles” que en su mayoría zarparon de la costa argelina.
Hasta mediados de diciembre habían llegado a España por mar unos 9.550 argelinos, según fuentes no oficiales de Interior. Es, con diferencia, la nacionalidad más numerosa. Triplican con creces a los marroquíes (2.675). Las fuerzas de seguridad calculan además que a lo largo de 2025 salieron por mar de Argelia a España cerca de 14.000 personas, entre ellas unos 1.700 somalíes, casi el triple de los que partieron de Marruecos (4.955).
Hay un factor que agrava aún más la inmigración argelina. Al Ministerio del Interior de España le resulta prácticamente imposible repatriar a argelinos. A lo largo de 2025 solo pudo expulsar a una veintena (0,2% del total), un dato que no divulga incluso cuando se lo preguntan desde las Cortes. La mayoría de los argelinos que entran irregularmente en España suelen, sin embargo, intentar cruzar los Pirineos para afincarse en Francia. Marruecos es ahora el país más receptivo con las devoluciones, unas 780 (28% del total).
La ruta migratoria que parte de Argelia es, junto con las que llevan a Ceuta y Melilla, la que evoluciona peor de las que desembocan en España. Todas las demás están en declive especialmente las que tienen su origen en Marruecos, el Sáhara Occidental y Mauritania. Rabat empezó paulatinamente a frenarlas desde que el presidente Pedro Sánchez respaldó, en marzo de 2022, la propuesta marroquí de otorgar una autonomía limitada al Sáhara Occidental sorteando así el derecho a la autodeterminación.
Ese esfuerzo marroquí no abarca a Melilla, donde llegaron 327 inmigrantes hasta mediados de diciembre (+255%), un número que sigue siendo casi insignificante. En las playas de Ceuta pusieron, en cambio, pie más de 3.400 nadadores procedentes de Marruecos, un récord desde que en mayo de 2021 unos 10.000 inmigrantes irregulares entraron en la ciudad en 48 horas. Por primera vez Ceuta ha acogido, en determinados momentos del año, más de 600 menores de edad.
La estadística que comunica el Ministerio del Interior sobre Ceuta arroja algunas dudas. Se empeña, por ejemplo, en describir como entradas por tierra las que se efectúan por mar. Omite además los saltos, muy escasos, con parapente a través de la valla que la Guardia Civil sí ha registrado, según el diputado Javier Celaya del Partido Popular.
Interior, a diferencia de alguna agencia de Naciones Unidas, no hace estimaciones sobre el número de personas que han fallecido en las travesías. Ni siquiera indica cuántos cadáveres de nadadores ahogados fueron recuperados en las playas de Ceuta -unos 40- en 2025. La ONG española Caminando Fronteras sí aseguró el lunes que 1.037 inmigrantes habían muerto, generalmente ahogados, en la travesía hacia Baleares.
Como ya hizo en su día con Marruecos, cuando la emigración marroquí estaba en máximos históricos, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, agradeció en dos ocasiones en 2025 la cooperación argelina en la lucha contra el tráfico de seres humanos. Lo hizo el 20 de octubre con motivo de su primera visita a Argel desde la larga crisis bilateral (marzo de 2022-diciembre de 2023). Ya en febrero había subrayado desde Madrid el “esfuerzo esencial” de Argelia para combatir a las mafias de la inmigración.
El éxito de Meloni
El auge de la emigración procedente de Argelia obedece a varios motivos además de su gran cercanía geográfica. El éxito del Gobierno de Giorgia Meloni en 2024 -en 2025 el resultado ya no fue tan bueno- en contener la emigración que zarpaba de Túnez y Libia a Italia ha incitado a muchos “sin papeles” a intentar la travesía del Mediterráneo más al oeste, desde Argelia.
Las fuerzas de seguridad de este país y la Marina Nacional han sido negligentes en su vigilancia. A diferencia de Marruecos, no han solicitado ayuda económica alguna de la UE para reprimir la emigración. Quizás Argel haya querido además probar la eficacia de la presión migratoria sobre un vecino español que tan buenos resultados dio a Marruecos. “Argelia no utiliza la carta de la migración irregular como chantaje político, a diferencia de otros”, afirmó el ministro argelino de Interior, Said Sayoud, al recibir a Marlaska en octubre.
Hay una última hipótesis que se baraja a veces en París. Francia y Argelia viven en una crisis permanente desde que en julio de 2024 el presidente Emmanuel Macron reconoció la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental. Las represalias argelinas contra la antigua potencia colonial se ejercerían, en parte, a través de España haciendo la vista gorda sobre unos emigrantes que, a medio plazo, acabarán cruzando a Francia.
Sayoud formuló en octubre a su homólogo español una petición que una delegación argelina, encabezada por Rachid Meddah, director general de Asuntos Consulares, ya había expuesto un mes antes con motivo de una visita a Madrid: que España devuelva a los siete menores argelinos que el 3 de septiembre robaron un barco Tamentfoust, al este de Argel, y en tan solo nueve horas se plantaron en la playa d’En Bossa (Ibiza).
Esta inaudita aventura migratoria tuvo un enorme impacto entre la juventud magrebí. Los adolescentes argelinos, de entre 14 y 17 años, grabaron vídeos narrando su aventura, cantando y bailando en la cubierta del barco, que después subieron a las redes sociales. El estribillo de la música que escuchaban repetía: “¡No regresaré!!. “Están arrasando en redes sociales”, comentó el escritor argelino Kamel Daoud.
Esta vez sí, a diferencia de otros muchos casos, las autoridades argelinas manifestaron su empeño en recuperar a estos chavales cuanto antes. Su fuga conmocionó al país porque vivían en armonía con sus familias, estaban escolarizados y, pese a todo, emigraron. Hasta El Djeich, la revista del Ejército, le dedicó un artículo resaltando que se trataba de un “caso aislado”.
“Las autoridades judiciales españolas han recibido todos los informes solicitados”, explicó Said Sayoud en la rueda de prensa que dio en octubre con Marlaska. Los servicios de protección de menores del consejo insular de Ibiza entrevistaron a los padres por videoconferencia y estos “han pedido formalmente su regreso”, insistió el ministro. “Nada, en principio, debía haberles incitado a cometer ese acto”, comentó Sayoud días después.
Argelia parece ahora dispuesta a recibir a argelinos expulsados de España algo que, prácticamente, dejó de hacer en abril de 2022
El ministro Sayoud se mostró confiado en octubre en que “habrá en breve una respuesta a la petición argelina” por parte de España. Su homólogo español confirmó que la fiscalía de menores examinaría con celeridad “toda la documentación que le ha sido enviada por las autoridades argelinas”. Más de dos meses después, la institución que debería autorizar el regreso de los adolescentes, titubea. La Cruz Roja ha sido encargada de elaborar un nuevo informe.
Para animar al Gobierno español a enviarle de vuelta a esos menores, Sayoud anunció la “reactivación del protocolo de cooperación relativo a la movilidad y repatriación de los migrantes en situación irregular”. Es decir, Argelia parece ahora dispuesta a recibir a argelinos expulsados de España algo que, prácticamente, dejó de hacer en abril de 2022.
La dilación en la respuesta española a la solicitud argelina explica, en buena medida, que la inmigración haya continuado con fuerza a lo largo de los últimos meses de 2025, especialmente en Baleares donde desembarcaron desde septiembre más de 3.400 “sin papeles”. “En Argel les cuesta comprender que un asunto aparentemente tan menor no se resuelva en un santiamén”, comenta un funcionario español con experiencia en ese país magrebí. “Están enfadados”, concluye.
El reto migratorio de España es ahora Argelia. Hasta mediados de diciembre han puesto pie en Baleares 7.406 inmigrantes (+27,3% con relación a 2024), un auténtico récord, todos procedentes de ese país aunque entre ellos había numerosos subsaharianos. Por primera vez en la historia migratoria, el archipiélago balear ha recibido en 2025 tantos inmigrantes como toda la Península.