Castilla-La Mancha multiplica por cinco la inversión extranjera en una década
La región concentra más de la mitad del vino de España y se prepara para liderar proyectos de hidrógeno verde, poniendo en valor cómo la diversificación y la innovación atraen inversión y talento
Carlos Sánchez (El Confidencial), Patricia Franco (JCCM), Ángel Nicolás (CECAM) y Pedro Antonio Morejón (ICEX).
No es ningún secreto que Castilla-La Mancha es mucho más que el escenario de las aventuras y desventuras del hidalgo caballero Don Quijote de La Mancha. La región es tierra de oportunidades para sectores estratégicos como el agroalimentario, la energía o la logística; un auténtico trampolín para empresas que buscan ampliar sus posibilidades más allá del suelo patrio y un territorio por explorar para inversores dispuestos a conocer los atractivos de una región que apuesta por la “honestidad”.
Así se puso de manifiesto en la tercera edición del foro Castilla-La Mancha, destino inversor. Bajo el título La economía de Castilla-La Mancha: una mirada desde la internacionalización, la cita hizo este lunes una radiografía minuciosa del potencial de la comunidad. “Hace tiempo que CLM dejó de ser un lugar de paso para convertirse en un lugar estratégico donde los inversores tienen el punto de mira puesto”, anunciaba Nacho Cardero, director de El Confidencial al comienzo del acto. Toda una declaración de intenciones para un encuentro que reunió en el parador de Toledo a administraciones, empresas y agentes sociales y que contó con el patrocinio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, Moeve y CaixaBank.
Pese a estar viviendo “uno de los momentos más degradados de la vida política española en lo que llevamos de democracia”, según reflexionaba Emiliano García-Page, presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, al inicio de su intervención, la comunidad ha sabido convertir “debilidades en fortalezas”. El máximo responsable de la comunidad recordó que una de las claves para que Castilla-La Mancha esté atrayendo más inversión extranjera que el conjunto del país tiene que ver, no solo con el hecho de aprovechar una ubicación estratégica, sino con ofrecer a las empresas: “facilidades burocráticas, cariño, cercanía, complicidad en la inversión. No va a encontrar complejos ideológicos”.
El 75% de las empresas extranjeras que se han instalado en Castilla-La Mancha en muchos casos han reinvertido
Castilla-La Mancha es hoy uno de los destinos más atractivos para invertir y lo demuestran las cifras. La inversión extranjera ha crecido un 400% (superando los 2.100 millones de euros) en la última década, una progresión que para García-Page tiene mucho que ver con el hecho de ser una región “libre de frentismos y populismo”. En el territorio castellanomanchego “quien quiera venir a invertir sabe que respetamos la ley que tiene que ser igual para todos. Aquí no se piden comisiones, no se piden mordidas, aquí no hay atajos”.
Territorio de inversión e internacionalización
Desde la antigua Grecia es un hecho que el movimiento se demuestra andando y, más allá de la contundencia mostrada por Page, lo cierto es que las cifras avalan la inquietud internacionalizadora del tejido empresarial castellanomanchego. En el año de su 25º aniversario, El IPEX y su papel dinamizador en la internacionalización de la economía fue el tema elegido para el primer bloque de debate de la jornada. Con más de 5.300 empresas exportadoras en la región -de las que el 92% son exportadoras regulares- y un crecimiento del 32%, que duplica la media nacional, Patricia Franco, consejera de Economía, Empresas y Empleo de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, explicó que, en apenas una década: “La apertura internacional de la economía castellano-manchego ha subido 19 puntos, que no es nada despreciable”.
Patricia Franco (JCCM) y Ángel Nicolás (CECAM).
Franco remarcó además la mayor madurez y resiliencia del tejido empresarial, capaz de mantener su actividad internacional pese a crisis y tensiones comerciales en el contexto actual, y puso en valor la capacidad de la región para atraer inversión extranjera productiva, con un peso del 14,8% del PIB y un claro predominio de proyectos greenfield. Para la consejera, Castilla-La Mancha se posiciona como “epicentro verde industrial del país” y apuntó al reto estratégico de atraer y retener talento joven.
El presidente de CECAM (Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha), Ángel Nicolás, avaló con su intervención el clima de entendimiento entre empresarios y administración, resaltando la importancia de la colaboración público-privada como base del éxito exportador de Castilla-La Mancha, e insistiendo en que la internacionalización es un proceso complejo que las empresas no pueden afrontar en solitario. “El 99% de las empresas en Castilla-La Mancha son pymes y micropymes, es decir, nos superan la mayoría cinco trabajadores”, recordaba Nicolás que, sin embargo, reconocía que pese a lo reducido de su tamaño, estas empresas “están exportando sus productos gracias a la línea de colaboración que hemos establecido entre los empresarios y las administraciones públicas”. El representante de la patronal subrayó también la capacidad de las empresas regionales para diversificar mercados ante barreras como los aranceles estadounidenses, así como la relevancia de un clima laboral estable y de un modelo de ayudas públicas ligado a proyectos reales y sostenibles para atraer inversión y generar confianza.
"Aquí hay vivienda más barata, mayor calidad de vida, y tenemos grandes oportunidades en empresas para el talento joven", Franco (JCCM)
Precisamente a la madurez internacional alcanzada por las empresas de Castilla-La Mancha y en su capacidad de adaptación a un entorno global cada vez más complejo se refirió a lo largo del debate Pedro Antonio Morejón, director territorial de ICEX en Castilla-La Mancha. Para el experto, si bien es cierto que Estados Unidos sigue siendo el principal mercado exterior de la región, incluso tras el impacto de los aranceles, la diversificación ha permitido compensar estas dificultades con un fuerte crecimiento en Asia, especialmente en India. “Castilla La Mancha ha roto muchos tópicos” defendió Morejón, que señaló además la internacionalización como un proceso que va más allá de vender fuera, ya que impulsa la profesionalización, la digitalización y la mejora organizativa de las empresas.
Para el director territorial de CaixaBank en Castilla-La Mancha, Juan Luis Vidal, que tomó el relevo del debate con una ponencia titulada Desafíos y claves de la inversión enCastilla-La Mancha, la posición geoestratégica de la comunidad explica, en parte, el éxito de la región como polo de atracción de las inversiones. “Está en el centro de la economía española y muy bien dotada de infraestructuras”, reflexionaba, para añadir además que la región cuenta con unas condiciones medioambientales, un sector agroalimentarios pujante y “un marco inmejorable de colaboración público-privada”.
Juan Luis Vidal (CaixaBank).
Vidal vaticinó que la tendencia de crecimiento de internacionalización e inversiones, no solo se mantendrá el próximo año, sino que podría intensificarse en los próximos años, impulsada por el crecimiento demográfico, la estabilidad de los tipos de interés, el aumento del ahorro de las familias, la inversión residencial y el despliegue pendiente de los fondos europeos Next Generation. Desde el compromiso financiero de CaixaBank, avanzó que en 2025 se superarán los 1.000 millones de euros de inversión empresarial en más de 5.000 operaciones, destacando que este apoyo se realizará “con un compromiso social claro para que progresemos todos, ayudando también a la economía más local y más desfavorecida”.
Ejemplos y palancas de proyección internacional
Castilla-La Mancha concentra más de la mitad de la producción de vino de España y el sector agroalimentario supone uno de cada tres euros que exporta la región o, lo que es lo mismo, genera el 7,5 % del Valor Añadido Bruto regional, cinco puntos por encima de la media nacional. Pero tan importantes como los datos resultan las experiencias en primera persona y la que encarnó en la sesión Rafael Torres, presidente de la cooperativa Virgen de las Viñas Bodega y Almazara, no pudo ser más reveladora para abordar qué supone la internacionalización de un negocio.
Lejos de ser territorio "de paso", la región se proyecta como referente inversor e internacional
“Del vino que nosotros elaboramos, entre un 75 y un 80% lo exportamos”, explicaba. ¿Pero cómo han pasado de ser una cooperativa local a vender sus vinos y aceites en más de 50 países y abrir mercados en Asia, desde Japón y Corea hasta Vietnam o Tailandia? La clave ha sido “cambiar el chip” y pasar de hacer vino para la destilación a hacerlo para embotellarlo, sin renunciar a la calidad y ofreciendo un precio competitivo. En el centro de su estrategia, una de las cuestiones fundamentales es apostar por sumar nuevos miembros o hacer más fusiones, “porque cuanto mayores seamos, más competitivos seremos”. Pero hay más. Para Torres ganar prestigio o, lo que es lo mismo, “hacer marca” es fundamental, un reto que cuesta pero para el que no escatiman esfuerzos porque, según explicó: “Aquí estamos haciendo unos vinos extraordinarios que pueden competir con los de cualquier parte del mundo”.
Carlos Sánchez (El Confidencial) y Rafael Torres (Cooperativa Virgen de las Viñas).
También de abandonar complejos y aprovechar el momento se habló en el último de los bloques de la jornada. La mesa debate Industria y logística, palancas de proyección internacional, reunió a Mar Perrote, directora de Seguridad, Medioambiente y Calidad de Moeve, Zenaida Benjumea, directora de Recursos Humanos, Comunicación y Marketing de FM Logistic Ibérica y Óscar Fernández, director general de Engineered Fire Piping. Los expertos situaron en el centro de la discusión cómo Castilla-La Mancha tiene una oportunidad estratégica para convertirse en un hub energético y logístico a nivel europeo.
“Castilla-La Mancha tiene un mix de potencia instalada de renovables ya del 85%, 20 puntos superior al resto de España” lo que, según explicó Perrote, hace de la región una potencia en materia de renovables y la convierte en un enclave fundamental para el desarrollo de proyectos innovadores como los vinculados al hidrógeno verde. Para la experta, “la transición energética es ya una realidad” y la región cuenta con condiciones geográficas, climáticas y agrícolas idóneas para alcanzar una mayor autonomía energética.
Carlos Sánchez (El Confidencial), Mar Perrote (Moeve), Zenaida Benjumea (FM Logistic) y Óscar Fernández (Engineered Fire Piping).
Desde el ámbito logístico, Zenaida Benjumea destacó la experiencia de FM Logistic en la región como ejemplo de crecimiento sostenido gracias al apoyo institucional y al entorno favorable. “La comunidad nos permitió esa escalabilidad”, afirmó la directiva, que recalcó además el respaldo de la administración, aclarando que no se trata de atajos sino de facilidades: “No son atajos, pero son facilidades”, especialmente en materia de empleo, suelo e interlocución con las instituciones. Benjumea abordó además los retos que supondrán cuestiones como la inteligencia artificial o la automatización para un sector que rompe con la imagen tradicional: “Lo que ocurre dentro de los almacenes es pura innovación, pura digitalización y pura trazabilidad” y, en este contexto, las nuevas tecnologías no sustituyen a las personas sino que tienen “un efecto apalancamiento”, aumentando la productividad y la competitividad de las empresas.
Por su parte, Óscar Fernández puso el foco en la importancia del apoyo financiero y del ecosistema regional para la modernización industrial recordando que, tras la crisis de 2011, la empresa encontró en Castilla-La Mancha los recursos necesarios para reinventarse: “Hemos encontrado talento, extensión de terreno, energía y apoyo institucional. Nos han dado todo”.
No obstante, todos los ponentes coincidieron en que el desarrollo del talento y la formación son esenciales para consolidar el crecimiento. Se destaca la necesidad de una mayor conexión entre empresas y sistemas formativos, así como de ofrecer empleo de calidad que permita fijar población. Ambición -entendida como la capacidad de alcanzar la mejor versión de la región-, escucha activa y no solo captar nuevas empresas sino ayudar a las que están ya implantadas a seguir creciendo, fueron los deseos que, a futuro, enviaron Perrote, Benjumea y Fernández para despedir una jornada que puso en valor el potencial de una región llamada a ser un referente de la economía y la internacionalización.
No es ningún secreto que Castilla-La Mancha es mucho más que el escenario de las aventuras y desventuras del hidalgo caballero Don Quijote de La Mancha. La región es tierra de oportunidades para sectores estratégicos como el agroalimentario, la energía o la logística; un auténtico trampolín para empresas que buscan ampliar sus posibilidades más allá del suelo patrio y un territorio por explorar para inversores dispuestos a conocer los atractivos de una región que apuesta por la “honestidad”.