Hará menos frío, pero en Navidad nevará: la Aemet adelanta cómo será el invierno en España (y si lloverá mucho o no)
El arranque del invierno llegará con contrastes en España, combinando jornadas templadas con un giro brusco del tiempo a las puertas de las fiestas, cuando el frío y la nieve volverán a asomar en varias zonas del país
El invierno se acerca con un mensaje claro por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Las temperaturas serán, en general, más suaves de lo habitual, aunque el frío hará acto de presencia justo antes de Navidad, con un episodio que podría dejar nieve en varios puntos del país. Así lo ha avanzado el portavoz del organismo, Rubén del Campo, al presentar el balance climático del otoño y las previsiones para las próximas semanas.
Según los modelos actuales, el domingo previo a Navidad, el 21 de diciembre, se perfila como una jornada marcada por un descenso térmico notable. La llegada de aire más frío, unida a la entrada de bajas presiones, abre la puerta a nevadas en zonas de montaña y también, aunque con menor probabilidad, en áreas más bajas del interior peninsular. La Meseta Norte, especialmente su sector oriental, y el norte de Castilla figuran entre los puntos donde no se descarta ver caer los primeros copos.
(Fuente: EFE)
Este cambio de tiempo vendrá acompañado de un ambiente más invernal, tras semanas dominadas por temperaturas suaves para la época. Además del frío, podrían registrarse lluvias asociadas a estas borrascas, aunque su distribución exacta todavía presenta incertidumbre. A partir del día 22, los escenarios apuntan a que el tiempo frío se mantendrá durante los primeros compases de las fiestas navideñas, con heladas nocturnas en el interior y máximas contenidas.
Donde los pronósticos son menos precisos es en el reparto de las precipitaciones durante Navidad. Aemet señala que el área mediterránea y Baleares podrían recibir lluvias en algunos momentos, mientras que en el oeste de la Península tendería a predominar un tiempo más estable y seco. Como suele ocurrir a varios días vista, la evolución de las borrascas será clave para afinar esta previsión.
Más allá de estas fechas concretas, la mirada se amplía al conjunto del invierno meteorológico, que abarca los meses de diciembre, enero y febrero. En este periodo, las probabilidades juegan claramente a favor de un invierno más cálido de lo normal. En la Península, la opción más probable ronda el 60%, mientras que en los archipiélagos este porcentaje se eleva hasta el 70%. En cambio, la posibilidad de un invierno frío se reduce a apenas un 10%.
Este patrón no es nuevo. De hecho, desde la Aemet recuerdan que España encadena varios años sin inviernos especialmente fríos, una tendencia que también se ha repetido en estaciones como el otoño. Eso no implica que no vaya a hacer frío: habrá episodios invernales, con bajadas puntuales de temperatura, heladas e incluso nevadas, pero el balance global se inclina hacia valores térmicos más altos de lo habitual.
En cuanto a las lluvias invernales, el escenario es más difuso. En el suroeste peninsular existe una ligera mayor probabilidad de que el invierno sea más seco de lo normal, aunque el margen es estrecho. En el resto del país no se aprecia una señal clara, con opciones similares de que la estación resulte más lluviosa o más seca. Canarias es la única región donde se detecta una leve inclinación hacia un invierno algo más seco.
Si se atiende al invierno astronómico —que se extiende entre enero y marzo—, la previsión mantiene la misma línea: temperaturas por encima de la media en la mayor parte del territorio, con especial incidencia en el noroeste peninsular y en los archipiélagos. De nuevo, se trata de una tendencia estacional, no de una previsión diaria, por lo que convivirá con altibajos propios de la época.
Un otoño cálido
El balance climático del otoño de 2025 confirma una estación marcada por temperaturas inusualmente altas, con una media de 15,4 grados en la España peninsular, un grado por encima de lo normal, lo que lo sitúa entre los otoños más cálidos de las últimas décadas y refuerza una tendencia cada vez más evidente.
El ambiente fue especialmente suave en la costa cantábrica, el sur peninsular, Baleares y Canarias, con valores extremos en puntos de Andalucía, Ceuta y Melilla, mientras que en otras áreas predominó un carácter cálido con escasas excepciones. A lo largo de la estación se repitieron varios episodios de calor persistente, algunos muy intensos o prolongados, sobre todo en septiembre, octubre y noviembre, aunque sin llegar a registrarse ninguna ola de calor oficial.
El invierno se acerca con un mensaje claro por parte de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Las temperaturas serán, en general, más suaves de lo habitual, aunque el frío hará acto de presencia justo antes de Navidad, con un episodio que podría dejar nieve en varios puntos del país. Así lo ha avanzado el portavoz del organismo, Rubén del Campo, al presentar el balance climático del otoño y las previsiones para las próximas semanas.