Ayuso exige ante Feijóo no ser "tibios" frente a la "desgracia" de Sánchez: "Hay que quemarse"
El líder del PP arropa a la presidenta madrileña en el tradicional evento en pleno reguero de escándalos del Gobierno: "Va a implosionar en cualquier momento". Ayuso augura una "mayoría absoluta" para Guardiola
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, junto a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. (Europa Press/Alejandro Martínez Vélez)
No hubo ni "chorizo" ni "chistorra" en el menú de la cena de Navidad del PP de Madrid. Pero la "corrupción" del PSOE retumbó con fuerza en el tradicional evento que este año acogió la ciudad de Alcorcón. Feijóo y Ayuso se conjuraron contra el Gobierno de Sánchez, al que la presidenta de la Comunidad de Madrid tildó de "desgracia". La lista de golpes y de escándalos casi interminables llevó a la baronesa popular a subir el tono y pedir a toda la organización "estar a la altura de las circunstancias". "No puede ser que uno se ponga tibio en este momento. Es el momento de quemarse, de lanzarse a la piscina", lanzó ante Feijóo.
El marco no puede ser más favorable para un PP que, aunque en tono distendido, denunció los "atropellos", "corruptelas" y "machismo" del PSOE. La presidenta de la Comunidad de Madrid tiene a sus espaldas la victoria política frente a Moncloa con la histórica sentencia contra el fiscal general del Estado. Dos exsecretarios de Organización han pisado la cárcel y la investigación por posible financiación irregular en el seno del PSOE. El hermano de Sánchez y su candidato en Extremadura están a la espera del banquillo. Las pesquisas sobre Begoña Gómez avanzan. Y la UCO puso esta última semana la guinda a un año negro' en Moncloa.
La detención de Leire Díez, de Antxon Alonso —socio de Santos Cerdán—y del expresidente de la SEPI, vinculado a María Jesús Montero, fue otro jarro de agua fría para el Gobierno. Otro más. A ello se sumó el registro de decenas de compañías y de las dependencias del Ministerio de Hacienda y Transición Ecológica. Al margen de la escalada judicial, las denuncias por acoso sexual, el Me Too del PSOE, han llevado al Gobierno a una situación límite.
Ese es el contexto con el que Feijóo y Ayuso intervinieron ante un millar de afiliados, sin presencia física de la prensa —que debía permanecer en una sala anexa—, y que degustaron un menú de 50 euros compuesto por varios primeros —pimientos rellenos, samosas y croquetas— y presa ibérica de plato principal. Antes de coger los cubiertos, la presidenta de la Comunidad de Madrid lanzó una especie de 'deseo' de Año Nuevo, el anhelo de que "este desgobierno caiga". Avisó, además, de que el Ejecutivo "va a implosionar en cualquier momento". Eso sí, con un 'pero'. Porque la corrupción, lamentó, "no les expulsa". "Les ata".
Ayuso pidió además la "mayoría absoluta" para María Guardiola, que se enfrenta a las urnas el próximo 21 de diciembre e inaugura un carrusel electoral que culminará, como máximo, en 2027, con las próximas elecciones generales. La presidenta de la Comunidad de Madrid hizo un llamamiento a los extremeños a elegir la papeleta del PP para evitar "gobiernos de coalición", en alusión a Vox. "Estamos preparados para todas las batallas", zanjó.
Feijóo promete una "auditoría" de lo "saqueado"
El presidente del Gobierno se parapetó este mismo lunes en que se había actuado con "contundencia" y que su intención de agotar la legislatura permanece intacta. Pero para el PP, Sánchez ha llegado a un "punto de no retorno", que empeorará, esperan, con la "secuencia de derrotas" del carrusel de elecciones autonómicas. Por eso, y tras deshacerse en elogios a Isabel Díaz Ayuso, a la que "el Gobierno no es capaz de doblegar" ni con "todo el aparato del Estado detrás", Feijóo se fijó como propósito impulsar desde dentro del Gobierno una "auditoría completa de lo saqueado" y una "limpieza profunda" cuando logre llegar a la Moncloa.
La legislatura está en el aire. Sánchez no se mueve, y el jefe de la oposición tampoco ve hoy por hoy mimbres para impulsar una moción de censura. Pero comenzó a abonar el terreno para el fin de ciclo, para vaciar de "sanchismo" los organismos públicos. Confrontó en este punto su modelo con el de aquellos que "usan a los ciudadanos como cajeros automáticos". A su juicio, en el PSOE "sólo se te permiten dos opciones: o robas, o callas y aplaudes". "Es imposible seguir el minuto y resultado de este carrusel de corrupción", espetó el líder del PP.
Feijóo no pasó por alto tampoco la última trama que se ha sumado a la lista de escándalos que salpican a Sánchez, en este caso por el papel de José Luis Rodríguez Zapatero en la investigación sobre Plus Ultra tras la detención por desvío de fondos de un empresario vinculado al expresidente del Gobierno, Julio Martínez Martínez que, como publicó El Confidencial, eliminó contenido de sus teléfonos móviles y borró correos electrónicos días antes de su arresto. Y exigió "explicaciones" por la posibilidad de que un exjefe del Ejecutivo "haya dado un chivatazo" a "una persona que iba a ser detenida para borrar pruebas".
El líder del PP no quiso poner fecha al momento en que se volverán a celebrar elecciones generales. Sólo aseguró que a Sánchez "se le está haciendo muy largo". "¿Os imagináis tomar la copa de Navidad en Ferraz? ¿Os imagináis tener a Tellado en la cárcel?", cuestionó, sin dejar de subrayar el escándalo de acoso sexual, cuestión con la que el presidente popular se puso especialmente duro. El PSOE, dijo, "ha defendido más a sus babosos que a sus mujeres". Pero, como Ayuso, también proyectó un deseo para 2026... o quizá 2027. "Esta depravación se acabará".
No hubo ni "chorizo" ni "chistorra" en el menú de la cena de Navidad del PP de Madrid. Pero la "corrupción" del PSOE retumbó con fuerza en el tradicional evento que este año acogió la ciudad de Alcorcón. Feijóo y Ayuso se conjuraron contra el Gobierno de Sánchez, al que la presidenta de la Comunidad de Madrid tildó de "desgracia". La lista de golpes y de escándalos casi interminables llevó a la baronesa popular a subir el tono y pedir a toda la organización "estar a la altura de las circunstancias". "No puede ser que uno se ponga tibio en este momento. Es el momento de quemarse, de lanzarse a la piscina", lanzó ante Feijóo.