Sánchez se ve forzado a sustituir ya a Pilar Alegría pero se resiste a más cambios
Las elecciones del 8 de febrero obligan a la portavoz del Gobierno a dejar el Ejecutivo antes de Reyes. Preocupación en Sumar por los nuevos escándalos. Piden gestos para no abrir el debate sobre la salida del Gobierno
La portavoz del Gobierno y ministra de Educación, Pilar Alegría. (EFE / Toni Galán)
Una salida del Gobierno, un cambio. Esta legislatura, Pedro Sánchez está para pocos experimentos. Nadia Calviño consiguió la presidencia del Banco Europeo de Inversiones y el presidente promocionó a Carlos Cuerpo. Teresa Ribera fue elegida vicepresidenta de la Comisión Europea y se ascendió a Sara Aagesen.
La convocatoria de elecciones en Aragón el próximo 8 de febrero fuerza ahora a Sánchez a prescindir de la portavoz del Gobierno y ministra de Educación, Pilar Alegría, tras cuatro años y medio en el cargo. La previsión es que Jorge Azcón firme el decreto de disolución de las Cortes este mismo lunes. A partir de su publicación el martes, las formaciones políticas disponen de 22 días para registrar las candidaturas. Este calendario obliga a Alegría a dejar el Gobierno antes de Reyes para ser cabeza de cartel del PSOE.
La fecha definitiva para su salida en el Consejo de Ministros dependerá de una reunión prevista con el presidente, pero se da por seguro que su marcha será muy rápida. La ley electoral de Aragón le impide ir en las listas si forma parte del Ejecutivo. Si Sánchez mantiene la misma doctrina, es muy factible que promueva como recambio en Educación a una o a un secretario de Estado. Pero el recurso al segundo escalón igual no le sirve a Sánchez para cubrir la vacante en la portavocía del Gobierno. Un hueco para el que, probablemente, tendrá que echar mano de algún veterano.
En los actos del día de la Constitución, en una conversación informal en el Congreso, el presidente anticipó que su intención era limitarse al relevo de Alegría. Pero, en apenas una semana, las circunstancias han cambiado. Los escándalos de corrupción, circunscritos hasta ahora al Ministerio de Transportes, afectan a otros organismos como la Sociedad Española de Participaciones Industriales (SEPI). Tras la detención de su expresidente, Vicente Fernández, agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, se personaron este viernes en el Ministerio de Hacienda, el de Transición Ecológica y en Correos, para requerir documentación.
Esta nueva investigación judicial, ha disparado la preocupación de Sumar y este viernes la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, reclamó a Sánchez una remodelación "en profundidad" del Gobierno. "Hay un punto y aparte y toca actuar", subrayó.
Por ahora, esta petición no tiene visos de ser atendida. En línea con las propias palabras del presidente, la Moncloa se apresuró ayer a descartar una crisis. El Ejecutivo confía en que las vacaciones de Navidad desvíen el foco a otros asuntos y la opinión pública se olvide poco a poco. Ya optaron por la misma táctica en verano, tras el fuerte golpe del informe sobre los manejos de Santos Cerdán, y abrieron después el curso político más vigorizados.
Lo que sucede es que el paso del tiempo no suele eliminar los problemas de fondo. Siguen ahí, vivos. Sumar ha mantenido estos meses una postura muy comprensiva con el PSOE. Pero empieza a cundir el miedo a que los temas de corrupción de los socialistas los liquiden también a ellos.
En estos momentos, la posición es dar unos días de margen al presidente para que analice la situación. El socio minoritario de la coalición necesita que Sánchez responda y ofrezca "señales" a los ciudadanos. Que repiense el Gobierno y diseñe una nueva hoja de ruta.
La próxima semana habrá una cumbre de los partidos que conforman Sumar y el peligro para el PSOE es que se abra el debate sobre abandonar el Ejecutivo de coalición. "Si Sánchez no reacciona, esta discusión será inevitable", aseguran fuentes de este espacio. En la Moncloa ya no se dan por aludidos por nada. Ni sienten ni padecen. Y, como si fuera una letanía, repiten que llegan hasta 2027.
Una salida del Gobierno, un cambio. Esta legislatura, Pedro Sánchez está para pocos experimentos. Nadia Calviño consiguió la presidencia del Banco Europeo de Inversiones y el presidente promocionó a Carlos Cuerpo. Teresa Ribera fue elegida vicepresidenta de la Comisión Europea y se ascendió a Sara Aagesen.