El PSOE elude llevar a Paco Salazar a la Fiscalía y se limita a vetarlo como militante
El partido abre un expediente informativo a Antonio Hernández y también a Javier Izquierdo y ofrece apoyo jurídico a las denunciantes si quieren ir a los tribunales contra el exasesor de Sánchez
La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró. (EFE/Javier Lizón)
El PSOE no tiene intención de acudir a la Fiscalía para que investigue los comportamientos machistas de Paco Salazar tras finalizar la investigación sobre el exasesor de Pedro Sánchez. Es lo que se deduce de la comparecencia que ha ofrecido este viernes la secretaria de Organización, Rebeca Torró, a pesar de que el protocolo antiacoso habilita al partido para hacerlo. Sobre todo cuando el partido da verosimilitud a las denuncias presentadas en julio por parte de las mujeres que trabajaron con el político sevillano, motivo por el cual lo veta en caso de que quiera volver a afiliarse al PSOE.
Torró ha explicado que los comportamientos de Salazar concuerdan con una "falta muy grave" prevista en los estatutos del PSOE y también son contrarios al código ético y de conducta de la formación. El exalto cargo de Moncloa se dio de baja del partido a finales de noviembre, por lo que no puede ser expulsado del partido. La solución que ha hallado el PSOE para evitar su vuelta al partido es anotar en el registro del censo su comportamiento para que "no pueda darse de alta".
La dirigente valenciana no ha detallado el contenido del informe, ya que es confidencial. Sobre las responsabilidades judiciales que puedan derivarse, el PSOE deja el balón sobre el tejado de las denunciantes, a quienes ofrece "todo el respaldo jurídico" y asistencia psicológica. "Respetamos a quien no desee acudir a la vía jurisdiccional", ha añadido, antes de separar esta resistencia a ir a la Fiscalía del caso del alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce. Resulta llamativo que los socialistas eviten ir al Ministerio Público en relación con su excompañero solo unos días después de haber presentado una denuncia en la Fiscalía del Supremo por los comportamientos del regidor popular de la ciudad gaditana.
La secretaria de Organización ha informado también de que abrirá un expediente informativo contra Antonio Hernández Espinal, mano derecha de Salazar en Moncloa, como "posible conocedor" de las acciones de su jefe que, presuntamente, no denunció esta situación. Además, Torró ha explicado que el PSOE ha abierto un expediente de oficio contra Javier Izquierdo, miembro de la Ejecutiva que dimitió a última hora del jueves. El ya exdirigente y senador por Valladolid aludió a "motivos personales y familiares", pero ha sido señalado como responsable también de un caso de acoso, algo de lo que los socialistas tampoco tienen constancia. Por eso, ha animado a cualquier militante a comunicarlo si tienen alguna pista.
Las medidas anunciadas por Torró se completan con un compromiso de "reforzar" el órgano contra el acoso creado por el PSOE apenas un mes antes del estallido del caso Salazar. Esas mejoras consisten en contar con "más apoyo jurídico especializado" en esta herramienta independiente, aunque está conectada con el Comité de Ética y Garantías y con la propia Secretaría de Organización, a la que reporta sus informes. Además, la Ejecutiva socialista realizará "campañas informativas y de sensibilización" a los militantes, cargos públicos y orgánicos de la formación.
La comparecencia de Torró se produce no solo después de la escalada del caso Salazar, sino también tras la denuncia en la Fiscalía contra el líder del PSOE en Torremolinos, Antonio Navarro, y la dimisión del ya expresidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. Los dos casos se producen por señalamientos por acoso y también han ido precedidos de críticas por la tardanza en investigar las denuncias. El caso del político gallego se agrava porque aunque ha dejado el organismo supramunicipal no ha hecho lo propio con el acta de concejal en Monforte de Lemos, donde ejerce como alcalde.
"Ni yo ni nadie de esta organización ha tratado de encubrir ningún caso", se ha defendido Torró sobre las acusaciones que la señalan como responsable de la enorme dilación que ha sufrido esta investigación. "Para nada me siento cuestionada", ha añadido la número tres del PSOE, que fue precisamente nombrada en el Comité Federal del 5 de julio en que saltó el caso Salazar. El exdirigente sevillano estaba llamado a ser adjunto a Torró, pero las denuncias que desveló eldiario.es provocaron que Pedro Sánchez diera marcha atrás con su nombramiento.
La dirigente valenciana ha vuelto a pedir disculpas en su nombre y en nombre del PSOE por "no estar a la altura" de lo que necesitaban las denunciantes, lo que les generó "dudas legítimas" sobre el procedimiento. Torró también les ha dado gracias por su "valentía" y ha admitido que su valor "merece una respuesta en consecuencia" y el trabajo por parte del partido para que no vuelvan a repetirse estas dilaciones. "Esto marca un antes y un después", ha abundado Torró, que ha dejado claro que "ser machista es incompatible con ser socialista".
Torró ha aprovechado para lanzar un dardo al resto de partidos al asegurar que el PSOE "aprende y actúa" en contraste con otras fuerzas. El mensaje después lo ha lanzado al PP directamente en relación con el alcalde de Algeciras. También se ha referido a Landaluce María Jesús Montero en Sevilla, donde ha señalado que el PSOE "no puede compararse con la derecha".
El PSOE no tiene intención de acudir a la Fiscalía para que investigue los comportamientos machistas de Paco Salazar tras finalizar la investigación sobre el exasesor de Pedro Sánchez. Es lo que se deduce de la comparecencia que ha ofrecido este viernes la secretaria de Organización, Rebeca Torró, a pesar de que el protocolo antiacoso habilita al partido para hacerlo. Sobre todo cuando el partido da verosimilitud a las denuncias presentadas en julio por parte de las mujeres que trabajaron con el político sevillano, motivo por el cual lo veta en caso de que quiera volver a afiliarse al PSOE.