Es noticia
Leire, Salazar, Cerdán... La cadena de escándalos extiende la sensación de "fin de ciclo" en el PSOE
  1. España
Legislatura en vilo

Leire, Salazar, Cerdán... La cadena de escándalos extiende la sensación de "fin de ciclo" en el PSOE

La organización resiste al límite los casos de acoso sexual y la detención de Leire Díez, abatidos ya por la corrupción de Ábalos y Santos Cerdán. Se ven abocados a una muerte política lenta y dolorosa

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno. (Europa Press/Ananda Manjón)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante una sesión de control al Gobierno. (Europa Press/Ananda Manjón)
EC EXCLUSIVO

En su discurso de noviembre de 1992, Isabel II acuñó como "annus horribilis" la concatenación de escándalos que hundieron el crédito de la monarquía británica, devastada también por el incendio del castillo de Windsor. Si estos días se les pregunta a los diputados del PSOE en el Congreso qué esperan de 2026 son tremendamente sinceros: "Que sea mejor que 2025".

El año ha sido trágico para el Gobierno y el partido. Dos exsecretarios de Organización, Santos Cerdán y José Luis Ábalos, han pisado la prisión por presunta corrupción y esperan el banquillo. La legislatura está hecha trizas por el bloqueo de Junts. Y el goteo de malas noticias no acaba.

Como la reina entonces, los socialistas no recordarán estos meses "con absoluto placer". En apenas dos semanas se han visto obligados a encarar el cierre en falso del caso Salazar, una nueva destitución en la Moncloa, la dimisión del presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé, que lejos de ser pacífica se queda el acta, y la detención de Leire Díez, la fiel colaboradora de Cerdán, y del expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, y ex hombre fuerte de María Jesús Montero, por el presunto amaño de contratos públicos.

Las tragaderas del PSOE están al límite, hasta el punto de que comienza a extenderse la sensación de "fin de ciclo", de que el mandato de Pedro Sánchez no da más de sí, que "se ha quedado sin equipo" y el modelo de partido está agotado. Si todavía parece que resisten, razonan en la organización, es por el altísimo grado de polarización y por lo "flojo" que es Alberto Núñez Feijóo.

Foto: leire-diez-psoe-fontanera-detenida

Este análisis se comparte por fuentes de distinto nivel en el PSOE, que corroboran ese "clima de fin de ciclo" propiciado por la cadena de escándalos que abrasa al partido. "Es una vergüenza lo que está pasando", señalan. "Esto va a explotar".

Esa impresión de declive, de que, según la cita un cargo público, van "a morir a pellizcos", se ha generalizado. La crítica a la respuesta que la dirección ha dado a las denuncias sobre acoso sexual contra Paco Salazar es unánime: "Ha sido lamentable". Y, aunque se ha actuado más rápido en el caso de la Diputación de Lugo, la decisión de Tomé de no entregar el acta supone otro foco de tensión.

Foto: abalos-entra-en-prision-y-agrava-la-agonia-de-sanchez-con-la-legislatura-bloqueada-por-junts

Hasta los más ufanos admiten que "la gente tiene motivos para el desánimo" y ven "lógico el desgaste de Pedro". "La militancia está desolada", asegura un dirigente territorial. "Han sido días muy duros". "Es todo muy desagradable y estamos muy cabreados con estas actitudes impresentables", reconoce otro cargo más próximo al Gobierno. Pero, "se está actuando y se va a actuar con contundencia". "No nos podemos permitir que la gente dude de que hacemos lo que decimos, y el que no sea digno de esta organización, mejor fuera que dentro"

El ¿último? golpe moral

La detención de Leire Díez y del expresidente de la SEPI ha sido el último golpe moral. En el partido se agarran a que no están vinculadas a las llamadas cloacas del PSOE, los movimientos de Díez para obtener información comprometida de la Unidad Operativa Central (UCO) de la Guardia Civil o intentar chantajear a algunos fiscales, sino a la presunta participación de ambos en adjudicaciones "bajo sospecha".

No es que sea ni mucho menos un alivio, Vicente Fernández trabajó después para Servinabar, la empresa de Cerdán, pero al menos no implica directamente a Ferraz ni salpica a Sánchez. Aunque en algunas federaciones no han entendido por qué la dirección "no se ha querellado" contra Díez, por proponer acciones fraudulentas en nombre del partido.

El vaso ahora se ve claramente medio vacío. Ha habido momentos, también este año, en que parecía un poco lleno. Al comienzo de curso, por la firme posición mantenida por el presidente en la guerra en Gaza, o con la indignación que causó en la organización la condena del fiscal.

Ahora, la acumulación de asuntos sucios han sumido al PSOE en una tristeza intensa. Según algunos observadores, el ánimo es algo diferente "dentro de la M-30 y fuera". "Dentro, muy mal, muy mal". Fuera, explican, "está todo tan polarizado que al final funciona lo de frente a la agresión, cohesión". "Dos o cuatro sinvergüenzas no van a poder contra todo un partido". De eso, avisan, "también hay mucho".

En su discurso de noviembre de 1992, Isabel II acuñó como "annus horribilis" la concatenación de escándalos que hundieron el crédito de la monarquía británica, devastada también por el incendio del castillo de Windsor. Si estos días se les pregunta a los diputados del PSOE en el Congreso qué esperan de 2026 son tremendamente sinceros: "Que sea mejor que 2025".

PSOE Pedro Sánchez Paco Salazar José Luis Ábalos María Jesús Montero UCO Caso Leire Díez
El redactor recomienda