Feijóo arroja a Sánchez el caso Salazar: "El feminismo se lo debieron explicar en los prostíbulos"
El líder del PP hurga en la hemorragia abierta en el PSOE por las denuncias de acoso sexual e incide en que "no es un caso aislado". El presidente del Gobierno se defiende justificando que es "un problema sistémico"
El último cara a cara del año entre Sánchez y Feijóo se ha producido con mucho ruido de fondo. Pero ni la entrada en prisión de José Luis Ábalos ni la sentencia contra el fiscal general del Estado ha marcado el discurso del líder de la oposición, que ha escogido el caso de acoso sexual que salpica al Partido Socialista por las denuncias en primera instancia desatendidas contra Paco Salazar para intentar arriconar al presidente del Gobierno. La polémica ha escalado en las últimas horas con el cese de Antonio Hernández, mano derecha del exdirigente en la Presidencia del Gobierno y las denuncias contra el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé.
"Ha pasado usted del 'hermana, yo sí te creo' al 'calladita estás más guapa'. Visto lo visto, las lecciones de feminismo se la debieron de explicar a usted en los prostíbulos", lanzó un durísimo Alberto Núñez Feijóo, que volvió a sacar en la última sesión de control en el Congreso la cuestión de las controvertidas saunas del suegro del presidente del Gobierno que ya exprimió el pasado mes de julio, cruzando de forma definitiva la línea roja de los ataques personales para confrontar con Sánchez.
El PP se ha volcado en la hemorragia abierta dentro del PSOE por los casos de acoso sexual con la vista puesta en el trasvase de voto femenino, un nicho que Génova cree poder capitalizar y que se estima clave en el ciclo electoral que está a punto de comenzar, con Extremadura como primera parada. Y no desaprovechó el enfrentamiento de la Cámara Baja para explotarlo, una última sesión de control de la que se han ausentado, entre otros ministros, la portavoz Pilar Alegría, de la que trascendió una comida con Salazar una vez conocidas las denuncias.
Feijóo le preguntó en primera instancia qué "atributos" había visto en Cerdán, Koldo o Salazar "para convertirles en sus hombres de confianza". "Los eligió a todos porque están hechos a su imagen y semejanza. Usted no es mejor que ellos", apuntó el jefe de la oposición que, al igual que hicieron el resto de portavoces parlamentarios del PP posteriormente, no dudó en hurgar en la herida de Paco Salazar. "También era un gran desconocido para usted", ironizó.
"Le ayudó en las primarias de Andalucía, ¿verdad? Lo tuvo durante años en el gabinete de Presidencia. Lo quería nombrar secretario de Organización. Lo pararon al conocerse las denuncias. Lo echó de Moncloa, pero después lo contrató con fondos públicos del Partido Socialista y ahora le han pillado dando carpetazo a las denuncias", enumeró Feijóo que zanjó que "no es un caso aislado", sino "un código de conducta". Y no se quedó ahí. "Ahora todo el mundo sabe que entre el acosador y la acosada, usted está con el acosador", lanzó.
El presidente, que ha tenido que asumir "en primera persona" los fallos en la gestión del caso Salazar, se escudó en que "el feminismo a todos nos da lecciones. "A mí el primero", señaló, pero, "la gran diferencia entre ustedes y nosotros es que nosotros asumimos los errores cuando se cometen y actuamos en consecuencia". "Ustedes lo que hacen es abrazarse al error histórico que se llama Vox".
Este asunto se le ha atragantado al PSOE, tras tardar casi seis meses en contactar con las mujeres que denunciaron a través del canal anónimo de Ferraz, a quien fue un peso pesado de Moncloa. Y ahora se enfrenta a un nuevo caso de acoso sexual en Lugo.
Sánchez ha tratado de defenderse con el argumento de que es un "problema sistémico". "Uno de cada tres mujeres manifiesta que ha sufrido acoso en su entorno de trabajo", apuntó. Y este Gobierno, prosiguió, ha aprobado una ley que obliga a aprobar protocolos anti-acoso. ¿Qué es lo que han hecho ustedes con un supuesto caso de acoso sexual del alcalde de Algeciras o el de Estepona?, le preguntó a Feijóo. "Lo mismo que hicieron en Ponferrada ante el caso Nevenka", se contentó.
El presidente se parapetó en que su Gobierno es "el que más apoya a las mujeres". Y lo hace, enumeró, cuando subimos el salario mínimo interprofesional y revalorizamos las pensiones conforme al IPC o con la ley de paridad y el pacto de Estado contra la violencia de género. Este Gobierno, insistió, respalda a las mujeres y, "si hay una amenaza, es la coalición negacionista que forma usted con el señor Abascal".
El último cara a cara del año entre Sánchez y Feijóo se ha producido con mucho ruido de fondo. Pero ni la entrada en prisión de José Luis Ábalos ni la sentencia contra el fiscal general del Estado ha marcado el discurso del líder de la oposición, que ha escogido el caso de acoso sexual que salpica al Partido Socialista por las denuncias en primera instancia desatendidas contra Paco Salazar para intentar arriconar al presidente del Gobierno. La polémica ha escalado en las últimas horas con el cese de Antonio Hernández, mano derecha del exdirigente en la Presidencia del Gobierno y las denuncias contra el presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé.