Audio | El caso Fontanera salpica también a un alto cargo de Ábalos: "Quería dirigir la operación"
El guardia civil que declaró como testigo reveló al juez un plan de la presunta cloaca del PSOE para controlar los abogados del exministro y de su asesor Koldo García
"Quería dirigir esta operación de inteligencia". (EC)
Un nombre ha salido de forma recurrente en los interrogatorios del caso Fontanera. Es el de Rubén Eladio López Martínez, un inspector de la Policía Nacional al que fichó José Luis Ábalos para el Ministerio de Transportes. Según reveló al juez uno de los testigos del caso, Leire Díez contaba en sus reuniones que este mando policial quería dirigir las maniobras en las que estaba inmersa la presunta cloaca al servicio del PSOE. “Quería dirigir esta operación de inteligencia que supuestamente estaba llevando a cabo la señora Leire”, contó el testigo.
Esta es la causa que se investiga en el Juzgado número 9 de Madrid. Están imputados Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE, y el empresario Javier Pérez Dolset. Se les acusa de maniobrar para conseguir datos comprometedores de los investigadores e instituciones que dirigen las causas de corrupción que afectan al Gobierno y al entorno de Pedro Sánchez. Buscaron datos de la Guardia Civil, del teniente coronel de la UCO Antonio Balas y del fiscal jefe anticorrupción, Alejandro Luzón.
El primero que citó al policía alto cargo de Ábalos en el seno de estas pesquisas fue el comandante de la Guardia Civil Rubén Villalba. Este oficial está implicado en el caso Koldo, pero acudió como testigo en el caso Fontanera. Declaró el pasado 5 de noviembre porque mantuvo al menos dos reuniones con Leire Díez. Después las plasmó en sendas actas y las corroboró en el juzgado.
“La señora Leire decía que estaba haciendo un trabajo de investigación, operación de inteligencia, recabando información, juntándose con mucha gente, eso es lo que venía diciendo, y que este inspector, Rubén Eladio, quería dirigir esta operación de inteligencia que supuestamente estaba llevando a cabo la señora Leire”, desveló el testigo en el Juzgado. Rubén Eladio López Martínez fichó por el ministerio de Ábalos en 2020 y terminó desempeñando un alto cargo en el organigrama como director de la Unidad de Emergencias y Coordinación y Gestión de Crisis.
Cuando uno de los abogados de la causa le preguntó por esta persona, el propio juez Arturo Zamarriego paró el interrogatorio para cerciorarse de que había escuchado bien el nombre: “Perdone, ¿Rubén Eladio era un inspector jefe de la Policía Nacional, verdad?”. Este magistrado ya conoce a este mando policial porque hace años colaboró con ese magistrado en la investigación de las actividades de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, ‘el Pequeño Nicolás’. Rubén Eladio actuó en labores de comisión judicial junto al entonces comisario de Asuntos Internos, Marcelino Martín Blas, imputado en el ‘caso Kitchen’.
Tal y como desveló este periódico, en noviembre de 2024, el PSOE forzó la comparecencia en el Congreso de los Diputados de Martín Blas para poner en circulación informes fabricados por sus cloacas. Los documentos buscaban desacreditar a fiscales, policías, grupos de comunicación, dirigentes del Partido Popular y varios jueces, entre ellos, Juan Carlos Peinado, instructor del caso Begoña Gómez. Los metadatos de los archivos que entregó el antiguo comisario en la Cámara Baja, a los que ha tenido acceso El Confidencial, demuestran que fueron creados por el investigado Javier Pérez Dolset.
Por su parte, Rubén Eladio López Martínez fue denunciado por buscar en bases privadas datos personales de una rival de Ábalos para emprender acciones legales contra ella por comentarios vertidos en las redes contra el entonces ministro. La denunciante fue Cristina Seguí, quien ya había tenido enfrentamientos sonados en las redes con Ábalos. Seguí aportó correos del policía en los que se aprecia cómo Rubén Eladio Pérez asumió la dirección de la estrategia judicial para denunciar informaciones que afectasen al ministro, a su asesor Koldo García y a la mujer de este último.
El juez del caso Fontanera ha preguntado después por Rubén Eladio en al menos otro interrogatorio al que ha tenido acceso este periódico. El nombre salió de nuevo cuando Leire Díez tuvo que declarar como investigada –con posibilidad de mentir– negó el contenido de las actas de Rubén Villalba y dijo no conocer a este inspector de Policía Nacional.
En sus explicaciones ante el juez del caso Fontanera, el comandante de la Guardia Civil confesó que Leire Díez le pidió datos de sus jefes en la Guardia Civil con los que poder acusar al Instituto Armado de prácticas corruptas. A cambio, le ofrecía asumir el coste de sus abogados en el marco del caso Koldo.
“Ella me ofrecía la posibilidad de cambiar de abogado sin tener que pagarle. No sé quién iba a cubrir el pago de la nueva defensa, pero que eso no iba a ser preocupación para mí porque yo no lo iba a realizar y me ofrecía tres abogados. Me ofrecía Ismael Oliver, José Aníbal y Joseba (Jacobo) Teijelo”. Oliver fue el primer abogado de Koldo García, ahora representado por otra letrada llamada Leticia de la Hoz. José Aníbal fue el letrado de José Luis Ábalos hasta que se enfadaron y el exministro apostó por el exfiscal de la Audiencia Nacional Carlos Bautista.
Por su parte, Teijelo fue el abogado en cuyo despacho tuvo lugar la reunión de febrero de 2025 en la que Leire Díez y Pérez Dolset pidieron datos comprometedores del teniente coronel Antonio Balas. Se los pidieron por videoconferencia a un procesado por corrupción al que ofrecieron a cambio un trato de favor con la Fiscalía.
“Pero a su vez –continuó el testigo– Leire me descartaba a Teijelo porque me decía que estaba imbuido en las operaciones de hidrocarburos y que no quería mezclarlo con la operación Koldo. Pero aun así, me lo ofrecía. José Aníbal también me lo descartaba porque con José Luis Ábalos ya tenía muchísimo trabajo y no quería darle más. Para ella, la opción más fiable era la de Ismael Oliver. ¿Qué conseguía ella cambiándome yo de abogado? Era dirigir y llevar la estrategia tanto del señor Koldo, el señor José Luis Ábalos y la mía”.
Un nombre ha salido de forma recurrente en los interrogatorios del caso Fontanera. Es el de Rubén Eladio López Martínez, un inspector de la Policía Nacional al que fichó José Luis Ábalos para el Ministerio de Transportes. Según reveló al juez uno de los testigos del caso, Leire Díez contaba en sus reuniones que este mando policial quería dirigir las maniobras en las que estaba inmersa la presunta cloaca al servicio del PSOE. “Quería dirigir esta operación de inteligencia que supuestamente estaba llevando a cabo la señora Leire”, contó el testigo.