El PP respalda una iniciativa del PSOE para investigar las cuentas de la fundación de Vox
El órgano auditará los ingresos y gastos de Disenso tras aprobarlo la Comisión Mixta para las Relaciones con el Tribunal de Cuentas. Los de Abascal estallan contra Feijóo por la "pinza" con el Gobierno de Sánchez para atacar a su formación
Tras el 'oasis' del pacto valenciano que permitió la sucesión de Carlos Mazón y la investidura de Juanfran Pérez Llorca, PP y Vox han vuelto al choque frontal. El detonante ha sido la convocatoria electoral en Extremadura, en las que previsiblemente María Guardiola dependerá de un Santiago Abascal que ya ha planteado incluso relevarla como candidata. Pero por si la tensión no era ya suficiente, este martes el Partido Popular ha dado un paso clave en el Congreso que ha despertado la ira de Vox y que enturbia más, si cabe, la relación entre los dos grandes partidos en la antesala de un frenético ciclo electoral.
El Tribunal de Cuentas tendrá que realizar a instancia de las Cortes Generales un informe especial para fiscalizar las cuentas de Disenso, la fundación de Vox. Todos los partidos reunidos en la Comisión Mixta para las Relaciones con el mencionado órgano, que incluye a representantes de Congreso y Senado, han votado a favor de una solicitud registrada por el PSOE. El PP se ha unido también a ese voto favorable, según los conservadores porque "estamos a favor de que se investiguen a las fundaciones de todos los partidos políticos".
La mencionada auditoría tendrá que investigar los ingresos y gastos de Disenso desde 2020 hasta la actualidad. La decisión del PP ha reabierto la caja de los truenos con Vox, que acusa a los de Feijóo de formar parte de una "cacería" y de una "pinza" con el PSOE para deslegitimar a su formación. La portavoz parlamentaria, Pepa Millán, denunció en rueda de prensa la "incoherencia" de Génova por "manifestarse los domingos" contra el Gobierno para después unirse a él "para fiscalizar algo que ya está fiscalizado por el Tribunal de Cuentas".
Hay que recordar que en 2024, una investigación de este mismo órgano alimentó posibles irregularidades en las donaciones recibidas por la formación susceptibles de sanción administrativa, y que coincidió con las acusaciones de Alvise Pérez contra Abascal por la contabilidad de su formación política por el supuesto reparto de sobresueldos y el desvío de fondos a la mencionada fundación, que recibe cada año aportaciones millonarias.
Sin ir más lejos, según las cuentas anuales de la formación, Vox transfirió el pasado ejercicio dos millones de euros a la Fundación presidida también por Santiago Abascal, y que actúa como una suerte de think tank del partido ultraconservador que sirve para vertebrar sus relaciones internacionales.
El Tribunal de Cuentas ya ha sancionado a Vox en varias ocasiones con cuantiosas multas relacionadas con su financiación y por presuntas donaciones irregulares, si bien el Supremo dio la razón el pasado mes de octubre a los de Abascal anulando una resolución del mencionado órgano que sancionaba a Vox con 238.000 euros por presuntas infracciones en la recolección de donaciones finalistas para sufragar la querella que interpuso contra el expresidente de la Generalitat, Quim Torra.
Ante el paso adelante de PP, PSOE y otros grupos de la Cámara, Vox responde al fuego con fuego. El pasado 5 de diciembre, los de Abascal registraron su propia solicitud en las Cortes para extender esa investigación al Tribunal de Cuentas a todas las fundaciones ligadas con los partidos políticos o dependientes de ellos desde su fundación, como Reformismo21 por parte del PP o la Fundación Pablo Iglesias en el caso del PSOE. Desde la dirección popular avanzan que también apoyarán esta iniciativa cuando llegue a la Comisión.
Tras el 'oasis' del pacto valenciano que permitió la sucesión de Carlos Mazón y la investidura de Juanfran Pérez Llorca, PP y Vox han vuelto al choque frontal. El detonante ha sido la convocatoria electoral en Extremadura, en las que previsiblemente María Guardiola dependerá de un Santiago Abascal que ya ha planteado incluso relevarla como candidata. Pero por si la tensión no era ya suficiente, este martes el Partido Popular ha dado un paso clave en el Congreso que ha despertado la ira de Vox y que enturbia más, si cabe, la relación entre los dos grandes partidos en la antesala de un frenético ciclo electoral.