El Gabinete de Sánchez entra en crisis y golpea al Gobierno
El Gabinete de presidencia es una enorme estructura administrativa y política al servicio de Sánchez que con la crisis de Salazar y Hernández y la vinculación con López, Hernando, Bolaños y Alegría golpea al Gobierno
Santos Cerdán y Paco Salazar, llegando a la sede de la candidatura de Sánchez a las primarias de 2017. (EFE)
Pedro Sánchez es el presidente del Gobierno con la estructura de apoyo en la Moncloa de más dimensión en comparación con la de sus predecesores. Los servicios de la presidencia fueron regulados en un Real Decreto de 18 de julio pasado, texto consolidado, inmediatamente después del cese de Francisco Salazar como responsable del estratégico departamento de Coordinación Institucional (última denominación de su cargo). Para comprobar la potencia de este órgano de "asistencia política y técnica" a Sánchez, basta la enumeración de sus funciones:
a) Proporcionar al Presidente del Gobierno la información política y técnica que resulte necesaria para el ejercicio de sus funciones.
b) Asesorar al Presidente del Gobierno en aquellos asuntos y materias que este disponga.
c) Conocer los programas, planes y actividades de los distintos departamentos ministeriales, con el fin de facilitar al Presidente del Gobierno la coordinación de la acción del Gobierno.
d) Realizar el estudio y seguimiento de todos los programas y acciones de la Unión Europea que tengan incidencia en las políticas públicas del Estado, proporcionando la información necesaria para la toma de decisiones europeas.
e) Conocer las políticas y programas públicos adoptados y desarrollados por los gobiernos de las comunidades autónomas, a fin de facilitar la cooperación y la cogobernanza en todas aquellas materias que demanden acción concurrente y concertada.
f) Facilitar la comunicación con la ciudadanía y atender y dar respuesta a todas aquellas sugerencias, quejas e informaciones que se dirijan al Presidente del Gobierno.
g) Asistir al Presidente del Gobierno en los asuntos relacionados con la política nacional, la política internacional y la política económica.
h) Asesorar al Presidente del Gobierno en materia de Seguridad Nacional.
Todas estas funciones están coordinadas por el jefe del Gabinete, que tiene categoría de Secretario de Estado. Desde 2018 hasta hoy, Sánchez ha nombrado tres responsables de su Gabinete: Iván Redondo (2018-2021), Óscar López (2021-2024), actual ministro de Transición Digital y Función Pública, y Diego Rubio (10 de septiembre de 2024), que desempeña el cargo en la actualidad. Felipe González tuvo tres jefes de Gabinete, pero en trece años; Aznar solo uno en ocho; Zapatero nombró al fallecido José Enrique Serrano, el último jefe de Gabinete de González y lo mantuvo siete años, hasta su cese, y Rajoy nombró dos en sus dos mandatos.
El departamento de Coordinación Política, dependiente de la Secretaría General de la Presidencia, estaba liderado por Francisco Salazar. Antonio Hernández Espinal, su segundo, es técnico especialista en publicidad; sin embargo, ha desempeñado, además de la responsabilidad de la que será cesado el martes, otras destacadas: Director General de Planificación Política (noviembre 2023 – septiembre 2024), Secretario General de Planificación Política (junio 2023 – noviembre 2023), Subdirector General de la Secretaría General de Planificación Política del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España, Jefe de Unidad de Estrategia de la Dirección Adjunta del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España, Director General de Asuntos Políticos del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España y, hasta el martes, Subdirector General del Departamento de Análisis y Estudios del Gabinete de la Presidencia del Gobierno de España y, como tal, estrechísimo colaborador en su momento de Francisco Salazar sin cuya tutela no dispondría de semejante trayectoria.
El historial de Francisco Salazar en la Moncloa ha sido el siguiente: director general de análisis y estudios (2018-2020); adjunto al jefe del Gabinete del presidente (2020-2022), Secretario de Planificación Política del Gabinete (2022-2023), Secretario General de Coordinación Institucional y Director del Departamento de Coordinación Política. La influencia, tanto de Salazar como la de Hernández, que habría encubierto los comportamientos de su jefe, no se correspondían ni con su rango administrativo ni con el peso real de sus análisis e informes. Sánchez confiaba en Salazar y, en consecuencia, también en Hernández.
Primero el cese de Francisco Salazar el 8 de julio pasado y mañana de Antonio Hernández, que dejará también su puesto en la ejecutiva del partido en Andalucía, constituyen una crisis aguda en la maquinaria más decisiva para el funcionamiento del Gobierno y en el asesoramiento político de Pedro Sánchez. Sin que se conozca aún cómo pueda afectar la situación en la Moncloa a los dos anteriores jefes de Gabinete del presidente: Iván Redondo, al margen de la política activa, pero con el que colaboró estrechamente Francisco Salazar, y Óscar López, actual ministro de Transición Digital y Función Pública, que al ser nombrado reclamó al que fuera su segundo en el Gabinete, Antonio Hernando, para ocupar la secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales. Precisamente, Antonio Hernando está siendo cuestionado por su presencia en una reunión con Leire Díez cuando desempeñaba el cargo de adjunto a López en Presidencia.
Por fin, la ministra de Educación y Portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, está concernida por esta crisis tras conocerse su almuerzo en un restaurante con Francisco Salazar y que ella calificó de ‘encuentro personal’. Alegría, como portavoz gubernamental, tiene un contacto muy directo con la Secretaría de Estado de Comunicación, que se incardina en la presidencia del Gobierno bajo la dependencia orgánica de Sánchez, pero funcional de la ministra.
Una de las quejas más recurrentes de los socios del Gobierno de coalición, los ministros de Sumar, consiste en que Sánchez ha replicado sus ministerios con los servicios de la presidencia del Gobierno, más aún con la atribución a Félix Bolaños de los ministerios de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, con sede en el complejo de la Moncloa. Fuentes técnicas consultadas subrayan que la trayectoria política de Bolaños se ha cuajado sin salir de la presidencia de la que fue secretario general entre 2018 y 2021 —coincidiendo con la gestión de Redondo, Salazar y Hernández— y, en la actualidad, en condición de responsable del ministerio de la Presidencia, afectado así por la actual crisis en los servicios bajo dependencia directa de Sánchez y del jefe de su gabinete Diego Rubio.
Pedro Sánchez es el presidente del Gobierno con la estructura de apoyo en la Moncloa de más dimensión en comparación con la de sus predecesores. Los servicios de la presidencia fueron regulados en un Real Decreto de 18 de julio pasado, texto consolidado, inmediatamente después del cese de Francisco Salazar como responsable del estratégico departamento de Coordinación Institucional (última denominación de su cargo). Para comprobar la potencia de este órgano de "asistencia política y técnica" a Sánchez, basta la enumeración de sus funciones: