Sánchez cesa a Antonio Hernández, mano derecha de Salazar en Moncloa
Hernández era director del departamento de Coordinación Política del gabinete de la Presidencia del Gobierno y ha trabajado siempre codo con codo junto a Salazar, a quien seguía teniendo una gran fidelidad
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (Europa Press/Eduardo Parra)
Los presuntos casos de acoso sexual en la Moncloa se cobran otra baja. Antonio Hernández, el brazo armado de Paco Salazar en la Presidencia del Gobierno, sobre el que mantenía todavía una gran ascendencia, también será fulminado. El Consejo de Ministros rubricará su cese la próxima semana por decisión de Pedro Sánchez, según ha avanzado elDiario.es y ha confirmado este periódico.
Hernández era director del departamento de Coordinación Política del gabinete del presidente y ha trabajado siempre codo con codo con Salazar. Tanto, que según el relato de algunas de las víctimas remitido de manera anónima a Ferraz, menospreció las quejas de las trabajadoras y pasó por normal el comportamiento inadecuado de su amigo.
Cuando en julio pasado Salazar fue defenestrado por estos hechos, obligado a dejar su cargo en la Moncloa y su inminente nombramiento como adjunto a la Organización del PSOE, la gran pregunta en los círculos del poder monclovita era cómonadie le afeó antes su trato a las mujeres, ni en su etapa como número dos de Iván Redondo ni después. La respuesta que ofrecían fuentes socialistas es que tenía alrededor a mucha gente que "lo tapaba".
Salazar ha sido un hombre con un gran poder en el PSOE y en el Gobierno y muy cercano, además, al presidente. Esa enorme influencia, que conservaba gracias a su propia figura pero también por personas interpuestas como Antonio Hernández, es una de las razones por las que algunos en el PSOE creen que se ha dejado correr la investigación contra él, tras las denuncias anónimas de dos mujeres al PSOE.
Ferraz oficialmente lo niega y el propio Sánchez en una conversación informal con periodistas este sábado en el Congreso, atribuyó el retraso para abordar este delicado asunto a la falta de rodaje del Comité Antiacoso del partido, que en cinco meses no tuvo a bien contactar con las víctimas.
Pero Salazar era una persona aún con mucha autoridad en el PSOE, como prueba la comida que mantuvo con la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, tras dejar su puesto como Secretario General de Coordinación Institucional de Presidencia del Gobierno por presunto acoso sexual.
A Salazar, con la ayuda de colaboradores como Hernández, se le atribuye limitar, incluso esconder, a Pedro Sánchez algunos datos electorales y análisis políticos. Obligaba a personas del gabinete del presidente a retocar documentos demasiado críticos para no hacerle enfadar, según relataron a El Confidencial fuentes directamente implicadas en estas actuaciones. Hasta ese punto llegaba su poder.
De los dos, de Salazar y de Hernández, fue la decisión de que el analista electoral Jaime Miquel saliera de Moncloa, para que ese blindaje sobre el presidente fuera más férreo y nadie le llevara la contraria. Miquel falleció poco tiempo después de dejar la Moncloa.
Los presuntos casos de acoso sexual en la Moncloa se cobran otra baja. Antonio Hernández, el brazo armado de Paco Salazar en la Presidencia del Gobierno, sobre el que mantenía todavía una gran ascendencia, también será fulminado. El Consejo de Ministros rubricará su cese la próxima semana por decisión de Pedro Sánchez, según ha avanzado elDiario.es y ha confirmado este periódico.