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El presidente del tribunal y ponente de la sentencia de Ábalos será el de la condena al fiscal general
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Previsto para la próxima primavera

El presidente del tribunal y ponente de la sentencia de Ábalos será el de la condena al fiscal general

El presidente de la Sala Segunda asumirá así las mismas funciones que en el juicio contra Álvaro García Ortiz y, además de dirigir al tribunal, redactará la sentencia

Foto: El presidente de la Sala Segunda del TS, Andrés Martínez Arrieta (Reuters)
El presidente de la Sala Segunda del TS, Andrés Martínez Arrieta (Reuters)
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De juicio en juicio y tiro porque me toca. Las normas de composición y reparto sobre las vistas orales que celebra el Tribunal Supremo en sus causas especiales —es decir, aquellas que afectan a aforados— determinan que el presidente de la Sala Segunda, Andrés Martínez Arrieta acabe siendo el presidente y también el ponente en el primer juicio que se celebrará contra el exministro José Luis Ábalos y su ayudante Koldo García. Asumirá así las mismas funciones que en el juicio contra Álvaro García Ortiz y, además de dirigir al tribunal, redactará la sentencia.

Los tribunales de las causas especiales están formados por los mismos miembros que compusieron la sala de admisión. Para el asunto Ábalos, serán así los cinco magistrados que decidieron aceptar la exposición razonada. La distribución se regula en una norma aprobada por la Sala de Gobierno y publicada en el BOE. Está compuesta siempre por el presidente, mientras que el resto de miembros van cambiando conforme a una secuencia cada cierto tiempo.

En aplicación de ese reparto se sentarán junto a Martínez Arrieta los magistrados Manuel Marchena, Andrés Palomo, Ana Ferrer y Eduardo de Porres. A los cinco jueces se añaden dos magistrados que habitualmente son el más antiguo y el más joven de los que no hayan intervenido en ese asunto, ni en fase de instrucción, ni en la sala de apelación, ni en la sala de admisión. Se determinarán así más adelante.

La atribución de la ponencia a Arrieta responde, por su parte, a la secuencia que toca para este juicio. En el anterior, el de García Ortiz, esta correspondía a la magistrada Susana Polo que, sin embargo, quedó en minoría al defender durante la deliberación la absolución del fiscal general del delito de revelación de secretos. La discrepancia motivó que la elaboración de la sentencia pasara a depender del presidente de la Segunda.

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La atribución final de la ponencia del fiscal general no fue, así, por turno, sino que se estableció como consecuencia de la capacidad que la Ley Orgánica del Poder Judicial da al presidente para sustituir al ponente cuando queda en minoría. La resolución de García Ortiz se encuentra aún en elaboración y, en concreto, en la fase de redacción de los votos particulares de Polo y la magistrada Ana Ferrer. Lo más probable es que se notifique y haga pública tras el puente de diciembre.

Juicio en primavera

La decisión del instructor del caso Koldo, Leopoldo Puente, de acabar la instrucción en la primera de las piezas de la investigación sobre el exministro -la que afecta a la compra de mascarillas a la empresa Soluciones de Gestión, propiedad del empresario Víctor de Aldama- ha tenido graves consecuencias para el diputado Ábalos. Para empezar, ha determinado su ingreso provisional en prisión por riesgo de fuga ante la cercanía del juicio.

El calendario que baraja el Supremo apunta a que la vista se celebrará la próxima primavera. El exministro de Transportes y su mano derecha Koldo García permanecerán en la cárcel así, al menos hasta que haya sentencia. Las perspectivas de una absolución tras el juicio parecen escasas a la vista de la contundencia de las pruebas en su contra. Se arriesga así a no recuperar la libertad en años.

La Fiscalía Anticorrupción pide, en su contra, elevadas penas. Para Ábalos, 24 años de prisión y otros 19 y medio para quien fuera su asesor. Para el tercer implicado en la trama, Aldama, la petición se reduce a siete años de cárcel. Anticorrupción acusa a ambos Ábalos de cinco delitos: organización criminal, cohecho, uso de información privilegiada, tráfico de influencias y malversación. A Aldama solo le acusa de organización criminal, cohecho y aprovechamiento de información privilegiada.

A la vista del goteo de acusaciones que ha ido deslizando el exministro desde su ingreso en la cárcel, el juicio se adivina ya explosivo. En poco más de una semana, Ábalos ha disparado ya contra Pedro Sánchez por su supuesta reunión en un caserío con Arnaldo Otegi para cerrar el apoyo de Bildu tras la moción de censura, por revelarle la investigación en marcha contra Koldo y por la intervención de Begoña Gómez en el rescate de Air Europa, entre otras cuestiones.

De juicio en juicio y tiro porque me toca. Las normas de composición y reparto sobre las vistas orales que celebra el Tribunal Supremo en sus causas especiales —es decir, aquellas que afectan a aforados— determinan que el presidente de la Sala Segunda, Andrés Martínez Arrieta acabe siendo el presidente y también el ponente en el primer juicio que se celebrará contra el exministro José Luis Ábalos y su ayudante Koldo García. Asumirá así las mismas funciones que en el juicio contra Álvaro García Ortiz y, además de dirigir al tribunal, redactará la sentencia.

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