Barones del PP piden a Guardiola aguantar ante Vox aunque haya que repetir elecciones
Tanto los presidentes autonómicos como Feijóo cierran filas con la líder extremeña ante el órdago de Abascal, que amenaza con exigir su relevo como candidata. Aragón se prepara para abrir las urnas en febrero
El líder del PP, Alberto Núñez Fejióo, acompañado de varios presidentes autonómicos del partido en la celebración del 47 aniversario de la Constitución. (Europa Press/Alberto Ortega)
La campaña electoral en Extremadura apenas llevaba unas horas en marcha cuando la guerra entre PP y Vox comenzó a copar las portadas. Hace días que Santiago Abascal advierte que María Guardiola deberá "pasar por el aro" de sus exigencias si sus votos son necesarios para que revalide la presidencia de la Junta. En Bambú repiten que las condiciones son las mismas "en todas partes", pero el líder de Vox sí anticipó que sus planteamientos podrían ser "más contundentes" si mejoraban su representación. Y jugó, ya en noviembre, con el órdago de "repetir elecciones" en caso de no haber acuerdo.
Hasta ahora, ni Génova ni Guardiola querían entrar en futuribles. El objetivo marcado a fuego es lograr una "mayoría suficiente"para blindar su "autonomía" frente a Vox, independientemente de que tengan que entenderse en determinadas cuestiones. Pero Abascal rompió la baraja el pasado viernes, cuando planteó incluso la sustitución de María Guardiola como candidata. A diferencia de lo que sucede con otros líderes autonómicos, no hay feeling alguno, ni en lo político ni en lo personal, entre la dirigente cacereña y el líder ultraconservador. Guardiola no tardó en recriminarle su "tufo machista".
La amenaza de Abascal ha puesto en pie de guerra a la plana mayor del PP. Y algunos piden subir la apuesta, no ceder en ningún caso ante Vox si se instalan en condiciones de máximos y "aguantar hasta el final", incluso aunque pese el riesgo de ir a una repetición electoral en Extremadura. La tesis compartida por algunos barones del PP y otros dirigentes de la formación es que, pase lo que pase, la cacereña no puede permitirse bajar los brazos ante un Abascal al que muchos ven "crecido" y "exagerado".
Lo mucho o lo poco que el PP ceda en Extremadura —la mayoría absoluta la ven imposible— repercutirá de forma directa en otros territorios. Si hay manga ancha en el primer banco de pruebas del ciclo electoral, a los siguientes barones les tocará jugar con la misma baraja cuando les llegue el momento. Algunos, como es el caso de Juanma Moreno en Andalucía, ya han dicho públicamente que contemplarían un escenario de repetición electoral en sus comunidades antes de un pacto de máximos con los ultraconservadores en caso de no llegar a la absoluta. Por eso todos miran con atención y cierto nerviosismo al 21 de diciembre.
Por ahora, Vox se abstiene de volver a pedir sillones, pero guarda bajo llave sus condiciones a la espera del resultado electoral. Hasta ahora se han centrado en exigir compromisos contrarios a la Agenda Verde o a la inmigración irregular, asumibles por los populares. Pero sugerir el relevo de una candidata, comparten distintos presidentes autonómicos, son palabras mayores y una línea roja infranqueable. "No somos nosotros los que vamos a quitar o poner candidatos de otros partidos (...) salvo que las cosas se pongan muy feas", apuntó Abascal en el diario regional Hoy. "Si Guardiola se empecina [en no aceptar sus exigencias], quizá el PP tenga que tomar la decisión de cambiar de candidato", sostuvo.
El líder del PP descartó por completo tal posibilidad este sábado, durante una conversación informal con periodistas en la recepción del Congreso por el 47 aniversario de la Constitución, en la que no estuvo presente la propia Guardiola. "Por supuesto que lo descarto (...). Yo no tengo empleados, en las comunidades autónomas hay líderes", zanjó el dirigente gallego, que planteó la dicotomía sobre la que el PP sostendrá su campaña electoral: "O se gana y se gobierna o bloquean los que ya la han bloqueado", apuntó.
En el PP hay interés por situar a Vox como sinónimo de inestabilidad y bloqueo para que opere el voto útil y acercarse todo lo posible a la absoluta. Los sondeos que manejan en el partido son optimistas para los intereses de María Guardiola, que busca alimentarse del previsible batacazo de los socialistas, liderados por el imputado Miguel Ángel Gallardo. La abstención y los indecisos —el 44% de los votantes decide el voto durante la campaña electoral— serán claves para inclinar la balanza.
El gran objetivo del PP es sumar más que toda la izquierda junta para que, a diferencia de lo que sucedió en 2023, el PP necesite sólo la abstención del partido de Santiago Abascal en la investidura y limitar el alcance de sus exigencias. Todos en el PP asumen que Vox subirá, pero algunos barones pronostican que están "demasiado inflados" en los sondeos. "El problema de Vox es que juega a intentar sustituir al PP, y eso es un error", apunta un barón conservador. El último CIS preelectoral pronosticaba que los de Abascal podían pasar de 5 a entre 10 y 12 escaños.
Aragón se prepara para ir a elecciones en febrero
Si el calendario electoral no estaba ya lo suficientemente apretado —Extremadura en diciembre y Castilla y León y Andalucía en el primer semestre de 2026—, todo apunta a que Aragón se sumará también al carrusel. Jorge Azcón se encuentra en la misma situación que María Guardiola. Lleva sin presupuestos dos años por la "pinza" de la que ambos culpan a PSOE y Vox. Y desde Génova se dio una orden clara: "sin presupuestos, elecciones".
El presidente de Aragón se ha dado siete días de plazo para activar el contador electoral. La próxima semana se reunirá con los grupos parlamentarios para tantear posibles apoyos para las cuentas regionales. Hace semanas que Vox rompió todos los puentes con el PP en Aragón, pero su líder regional, Alejandro Nolasco, abre la puerta a sentarse a escuchar las propuestas del presidente. En el entorno de Azcón recelan de una hipotética carambola de los ultraconservadores que pasaría por acceder a negociar sus presupuestos para dejar en evidencia a María Guardiola y presionar para su relevo. Pero hoy por hoy la relación está congelada.
El escenario que tiene más fuerza en este momento es el del bloqueo y las fuentes consultadas afirman a que no es la intención del presidente de Aragón "perder el tiempo". Lo que tiene claro es que, de haber elecciones, las celebraría en solitario, sin hacerlas coincidir con las de Castilla y León o Andalucía. Si se confirma el portazo de Vox, Azcón podría disolver las Cortes incluso la próxima semana, y en el PP apuntan ya a febrero para abrir las urnas.
La campaña electoral en Extremadura apenas llevaba unas horas en marcha cuando la guerra entre PP y Vox comenzó a copar las portadas. Hace días que Santiago Abascal advierte que María Guardiola deberá "pasar por el aro" de sus exigencias si sus votos son necesarios para que revalide la presidencia de la Junta. En Bambú repiten que las condiciones son las mismas "en todas partes", pero el líder de Vox sí anticipó que sus planteamientos podrían ser "más contundentes" si mejoraban su representación. Y jugó, ya en noviembre, con el órdago de "repetir elecciones" en caso de no haber acuerdo.