PP y Vox, al choque: Guardiola tacha de "machista" a Abascal por sugerir su relevo como candidata
El líder de Vox anticipa condiciones de máximos para apoyar una hipotética investidura ante la falta de sintonía con Guardiola, y Feijóo responde: "Somos un partido de Estado. Nuestros candidatos no son marionetas"
Aún quedan más de dos semanas para que las urnas se abran en Extremadura, pero la guerra abierta entre PP y Vox amenaza con capitalizar buena parte de la campaña. No es un secreto que la sintonía, en lo personal y en lo político, de Santiago Abascal con María Guardiola es nula. Pero la batalla ya ha comenzado a salir a la superficie. El detonante ha sido una entrevista para el diario regional Hoy en la que el líder de Vox ha sugerido el posible relevo de la candidata extremeña a la presidencia de la Junta de Extremadura por la falta de entendimiento con la dirigente.
"Si la señora Guardiola no es capaz de alcanzar un acuerdo con Vox que suponga un cambio de rumbo para Extremadura, pues el PP tendrá que decidir si pone a otro candidato", apuntó Abascal, que acusó a la presidenta de Extremadura de no tener "cintura suficiente" como para entender que "si no tiene mayoría absoluta tiene que negociar con otra fuerza política". "Si Guardiola se empecina, hay tres opciones: o se pone de acuerdo con los socialistas, o se pone de acuerdo con nosotros... o quizá el PP tenga que tomar la decisión de cambiar de candidato", reiteró.
El líder de Vox apuntó que, a diferencia de lo que sucede en otras comunidades —el ejemplo más reciente está en la Comunidad Valenciana, con la investidura de Juanfran Pérez Llorca—, María Guardiola "no tiene principios similares a Vox". Hay que recordar que la baronesa del PP en Extremadura fue la más reticente de los líderes territoriales conservadores en firmar un pacto de coalición con los de Abascal, al que sólo accedió, a regañadientes, tras la mediación de la dirección de Génova. Y las relaciones están lejos de reconducirse.
Todos los sondeos apuntan por el momento a una victoria clara del PP en Extremadura ante el previsible batacazo del PSOE. Pero ninguno sitúa a Guardiola en la mayoría absoluta y, además, Vox avanza en la carrera electoral con una fuerza demoscópica importante que le podría llevar incluso a duplicar resultados. El entendimiento postelectoral, por tanto, se estima hoy por hoy necesario para que la dirigente extremeña pueda ser investida presidenta. Guardiola convocó elecciones anticipadas ante el bloqueo presupuestario de PSOE y Vox durante dos años consecutivos, y desde Bambú ya avanzan condiciones de máximos.
La presidenta popular no tardó en responder a las sugerencias de Santiago Abascal, que se ha multiplicado en las últimas semanas con actos por toda la región. "Ese tufo machista del señor Abascal se lo podía quedar un poquito en su casa", estalló Guardiola durante un acto en Hervás (Cáceres), desde donde se ha sacudido de las presiones de los ultraconservadores. "Yo, desde luego, solo me rindo al interés de Extremadura y de los extremeños", zanjó.
En la guerra abierta ya entre las dos formaciones políticas no hay que olvidar que, como publica El Confidencial, el objetivo del PP para las próximas elecciones extremeñas no pasa por arrebatar voto a Abascal, que asumen que crecerá, sino que miran a su izquierda y especialmente a la base de votantes femeninas descontentas con la deriva del Partido Socialista en escándalos como el de Paco Salazar.
Feijóo tampoco calló ante las declaraciones de Abascal. En un acto en el Casar de Cáceres, el líder del PP apuntó que el suyo es "un partido de Estado" donde "nuestros candidatos no son marionetas que movemos con hilos". Y lanzó un dardo a Vox por poner a "candidatos prefabricados" desde Madrid sin pensar en su presencia en el terreno. "No sé ni cómo se llama el candidato de Vox, lo ignoro", anotó. Como sucede en todas las elecciones autonómicas, el 'cabeza de cartel' de Vox es el propio Santiago Abascal, aunque su candidato a la Presidencia es el portavoz en la Asamblea, Óscar Fernández.
El presidente del PP hizo un llamamiento al voto útil para evitar un nuevo bloqueo en Extremadura propiciado precisamente por la "pinza" entre PSOE y Vox. Pidió "consolidar el cambio" para una "autonomía sin tutelas", con la que María Guardiola, que lidera todos los sondeos, "no tenga que depender de nada ni de nadie". "Extremadura marca su propia agenda, no la recibe hecha de ningún lugar", remató.
El choque no se quedó ahí. Pocos minutos después, desde Montijo (Badajoz), Santiago Abascal respondió a María Guardiola. "Nuestras afirmaciones no tienen nada que ver con la condición sexual de la señora Guardiola. Tienen que ver únicamente con que ha condenado a los extremeños a unas elecciones que eran innecesarias, porque había unos pactos que nosotros habíamos ofrecido en toda España".
Aún quedan más de dos semanas para que las urnas se abran en Extremadura, pero la guerra abierta entre PP y Vox amenaza con capitalizar buena parte de la campaña. No es un secreto que la sintonía, en lo personal y en lo político, de Santiago Abascal con María Guardiola es nula. Pero la batalla ya ha comenzado a salir a la superficie. El detonante ha sido una entrevista para el diario regional Hoy en la que el líder de Vox ha sugerido el posible relevo de la candidata extremeña a la presidencia de la Junta de Extremadura por la falta de entendimiento con la dirigente.