Es noticia
FCAS, que parezca un accidente: la incierta transición de la aviación militar española hacia la 6ª generación
  1. España
el futuro caza europeo, en duda

FCAS, que parezca un accidente: la incierta transición de la aviación militar española hacia la 6ª generación

El Ejército del Aire amplía flota y material, pero se enfrenta al posible "accidente controlado" del FCAS, el futuro caza común europeo de 6ª generación.

Foto: Imagen artística del FCAS en versión naval francesa. (Rama)
Imagen artística del FCAS en versión naval francesa. (Rama)
EC EXCLUSIVO

"No estamos en guerra, pero tampoco en paz". Esta lacónica frase del jefe del Estado Mayor del Aire en un encuentro con periodistas especializados en defensa resume bien el estado mental de nuestros militares. El general del Aire Francisco Braco detalló el contexto complejo en el que opera la institución que dirige, con varios programas de renovación de capacidades en marcha y varias incógnitas de cara al futuro. Y si vamos a hablar del futuro, no puede faltar el FCAS y otro viejo conocido: el Innombrable.

La supremacía aérea es un factor clave de las operaciones militares. Una idea incuestionable refrendada en el conflicto ucraniano donde, paradojas del combate, ambos contendientes se han metido en una guerra de desgaste por su incapacidad para conseguir esa superioridad aérea. Una tesis reforzada en otros teatros de operaciones recientes, como la llamada Guerra de los 12 Días entre Israel (y Estados Unidos) contra Irán o el breve enfrentamiento militar entre India y Pakistán.

Por todo lo anterior, la OTAN ha desarrollado un concepto clave que denomina Integrated Air and Missile Defense (IAMD) o defensa integrada contra amenazas aéreas y de misiles, que busca proteger el territorio, a su población y sus infraestructuras. Es de destacar —como insistió el general Braco— el hecho de que se trate de defensa integrada, donde se precisa la coordinación de todas las capacidades defensivas de los aliados y donde la interoperabilidad es el factor crítico. Una capacidad cuya urgencia ha ganado enteros ante las persistentes violaciones del espacio aéreo europeo.

Foto: eurofighter-gripen-rafale-cazas-ucrania-1hms

¿Quién va a pilotar todo esto?

El Ejército del Aire está trabajando para operar con capacidades reforzadas en este nuevo entorno de seguridad. Este año se ha completado la flota de los aviones de adiestramiento Pilatus PC-21. A finales de noviembre llegaron a San Javier los cuatro últimos ejemplares de un avión cuyo principal activo estriba en su Sistema Integrado de Adiestramiento. El programa del PC-21 está funcionando de forma ejemplar, desde la decisión del modelo a los plazos de entrega, completándose todo en tan solo cuatro años. A esto hay que añadirle las compensaciones industriales, materializadas en una nueva factoría de Pilatus en Alcalá de Guadaíra (Sevilla), la primera que la compañía pone fuera de Suiza.

Respecto a los aviones de combate, Halcón I (20 Eurofighter) ya se vislumbra y para el próximo año llegarán los tres primeros ejemplares, aunque no irán a Gando (Canarias). Halcón II (otros 20 ejemplares) también sigue su curso. Aunque general Braco no lo confirmó, fuentes apuntan a que no deberíamos descartar un nuevo paquete de Eurofighter bajo un Halcón III.

placeholder El H175M es de la gama Super Media, muy próximo (en peso) al NH90 pero con una gran versatilidad y polivalencia. Un modelo a tener en cuenta. (Juanjo Fernández)
El H175M es de la gama Super Media, muy próximo (en peso) al NH90 pero con una gran versatilidad y polivalencia. Un modelo a tener en cuenta. (Juanjo Fernández)

También se reforzará la flota de helicópteros NH90 y H135 con más ejemplares y vendrán los nuevos H175. Para el año próximo se incorporará el tercero de los aviones cisterna A330 MRTT y se contará con tres nuevos A400M de transporte militar. De estos dos últimos modelos tampoco hay que descartar futuras adquisiciones.

Más complicado parece el programa de reemplazo de los aviones de adiestramiento avanzado F-5 de Talavera. El primer problema, como explicamos en su día, viene del hecho de que su sostenimiento depende de una empresa israelí. La desconexión militar con Israel implica que sin una solución de continuidad para los veteranos F-5, cualquier demora en la llegada del nuevo modelo podría generar un hueco en el adiestramiento avanzado de nuestros pilotos.

El reemplazo va a ser el TAI Hürjet, con una implicación muy importante de Airbus, que será quien al final certifique los aviones. Este detalle nos hace pensar que, visto el dinero que se está poniendo encima de la mesa (casi 70 millones de euros por avión) igual no hubiera sido tan mala idea haber desarrollado aquella propuesta de Airbus de AFJT, con la que podríamos haber tenido un buen avión de entrenamiento avanzado propulsado por un motor de Eurofighter.

placeholder Primer vuelo del prototipo del TAI Hurjet. (TAI)
Primer vuelo del prototipo del TAI Hurjet. (TAI)

Además, queda el refuerzo en los cometidos que afectan al ámbito espacial, un entorno cada vez más militarizado y vital en la era multidominio. Y, por último, el punto más delicado de todos: el personal. Según el general Braco, el Ejército del Aire y del Espacio va a incrementar su plantilla en más de 1.500 nuevos efectivos durante los próximos cuatro años. Este tema es crucial, ya que si no se incrementa la plantilla, nada de lo anterior será creíble.

FCAS: que parezca un accidente

Quién no recuerda esas películas de gánsteres, cuando el jefe mafioso ordena eliminar a alguien, discretamente, con el clásico: "que parezca un accidente". Pues da la sensación que eso es lo que está ocurriendo con el FCAS (Future Combat Air System), el programa del que debería salir el futuro avión de combate europeo de sexta generación. No hay confirmación oficial, pero las desavenencias entre los socios (Francia, Alemania y España) han llegado al límite.

"Que parezca un accidente" aplicado al FCAS significa que nadie cree ya en el programa, pero nadie quiere aparecer retratado como el responsable del fracaso. Es más, ni siquiera tiene que sonar a fracaso. Ese es el motivo por el que ahora se hable más del NGWS (Next Generation Weapon System), que es la parte tecnológica y de sistemas del programa. Es decir, FCAS sería el programa conjunto que incluye la parte avión (la plataforma) y el NGWS, la parte de pilares tecnológicos de sistema de sistemas, como el enjambre de drones y la nube de combate.

Foto: fcas-supercaza-enjambre-drones-nube-combate
TE PUEDE INTERESAR
Entendiendo el FCAS: un supercaza, un enjambre de drones y una nube de combate
Juanjo Fernández Enrique Andrés Pretel Formato: María Mateo Formato: Luis Rodríguez Diseño: Emma Esser Diseño: Laura Martín

Desarrollar solo la parte NGWS, que podría aplicarse a otras plataformas —algo que estaba previsto desde el inicio— y dejar que el fabricante francés Dassault haga su plataforma (el avión), sería la salida más airosa de este lío. Por su parte, España y Alemania se entienden bien industrialmente, a pesar de alguna salida de tono, como cuando los germanos le dijeron a los franceses "nos vamos y os quedáis con los españoles" (algo que por aquí sentó muy mal). Superado el desplante, habrá que buscar una solución. Mientras, el Ejército del Aire y del Espacio ha creado una "hoja de ruta" propia para tener el peso que nos corresponde dentro del NGWS. Es lo que se denomina ASTRA.

Hay detalles reveladores. Uno que en Alemania se esté hablando abiertamente en foros y medios especializados del programa GCAP (Global Combat Air Programme), equivalente al FCAS, pero lanzado por Reino Unido, Italia y Japón. También se había especulado en su momento sobre la fusión de ambos programas, algo que tendría mucho sentido por el ingente esfuerzo económico. Pero no está claro que, a estas alturas y con lo complejo que sería el nuevo reparto de socios y responsabilidades, sea algo factible. No obstante, que se produzca una cierta colaboración en algunos aspectos tecnológicos concretos no debería descartarse.

¿Qué va a ocurrir entonces? Podemos hacer apuestas. Una posibilidad es que Francia haga su propio avión y, tal vez, colabore en los sistemas (NGWS). Alemania y España buscarían un nuevo socio y este podría estar más cerca de lo que parece, si miramos hacia el norte. No sería mala idea que el "nuevo FCAS" se quedase en Europa en una colaboración donde Suecia tomase el relevo de Francia. Lo bueno de todo esto es que no habrá que esperar mucho para ver por dónde van los acontecimientos. Antes de fin de año se deberá tomar una decisión al respecto.

El Innombrable: difícil de matar

Imaginemos una mesa de billar con muy pocas bolas. Si con los ojos cerrados golpeamos una, las posibilidades de hacer carambola no serían muy grandes, pero si ahora ponemos en la mesa muchas bolas y volvemos a golpear una, la carambola saldría casi seguro. Con la "mesa de billar" de la defensa pasa casi lo mismo. Ahora hay tantas cosas en juego, tantos programas lanzados y tantas necesidades, que las carambolas se producen. Y una de ellas podría alcanzar a nuestro viejo amigo el Innombrable.

placeholder F-35A en vuelo. (USAF)
F-35A en vuelo. (USAF)

Estados Unidos ha cancelado el programa de sus nuevas fragatas clase Constellation, aquellas basadas en el diseño francoitaliano FREMM. Esta cancelación se debe a los muchos problemas surgidos y al paulatino distanciamiento del futuro buque de su diseño original, entre otras muchas cosas. La cuestión es que la parte militar, en el momento de tomar la decisión sobre estos buques, prefería el diseño F-538 de Navantia basado en las fragatas F100. Los marinos norteamericanos conocían muy bien estos buques españoles, habían compartido adiestramientos y maniobras, sabían de sus capacidades y, sobre todo, tenían la seguridad de que la compatibilidad con sus sistemas era absoluta.

La única parte mala (para España) de la cancelación del programa norteamericano es que el sexto buque (la FFG-67) se iba a llamar USS Galvez, en honor a Bernardo de Gálvez, siendo el único buque de la US Navy que tendría nombre español. Esto se va a perder con la cancelación pues tan solo se van a completar las dos primeras unidades, pero puede traer ventajas. Una de ellas es que ahora necesitarán un nuevo diseño y la marina norteamericana volvería a ver con muy buenos ojos una propuesta basada en la F110, aunque con modificaciones.

Foto: sanchez-promesa-otan-musculo-militar-plan-defensa-1hms

Lo anterior podría traer aparejado como contrapartida el ofrecimiento de un paquete de aviones F-35 (unos 45), algo en lo que Lockheed Martin nunca ha dejado de creer y que encajaría a la perfección en los planes de cooperación que la norteamericana lleva desarrollando de manera muy satisfactoria con Navantia. Estos acuerdos podrían incluir suministro de sistemas AEGIS para terceros países a través de la española (como por ejemplo Arabia Saudí) en un programa similar al que se llevó a cabo con las fragatas noruegas Nansen.

El Ejército del Aire y del Espacio y no digamos la Armada, siguen teniendo un gran problema. El primero para reemplazar al resto de su flota de F-18 (donde quieren un modelo diferente del Eurofighter) y la segunda para dar una continuidad necesaria a los Harrier, ya en la cuenta atrás. La cerrazón política hacia Voldemort (como se llama al F-35 en los ambientes militares) ha hecho crecer la incertidumbre en la parte aérea y proponer un portaaviones convencional en la naval, con todo lo que eso significa.

Lockheed Martin, de llevarse a cabo esta operación, no podría aportar compensaciones industriales directas sobre el F-35, es el problema de llegar los últimos, pero sí podrían ofrecer ventajas sobre otros productos. Tienen planes al respecto, como un centro de mantenimiento y adiestramiento de MH-60R (y quizás otros modelos) para Europa o que España se convierta en punto de referencia para sistemas AEGIS de exportación a determinados mercados. En definitiva, al igual que el personaje de ficción, está claro que el F-35 no es tan fácil de matar y todavía puede haber partido.

"No estamos en guerra, pero tampoco en paz". Esta lacónica frase del jefe del Estado Mayor del Aire en un encuentro con periodistas especializados en defensa resume bien el estado mental de nuestros militares. El general del Aire Francisco Braco detalló el contexto complejo en el que opera la institución que dirige, con varios programas de renovación de capacidades en marcha y varias incógnitas de cara al futuro. Y si vamos a hablar del futuro, no puede faltar el FCAS y otro viejo conocido: el Innombrable.

Defensa Tecnología militar Aeronáutica Eurofighter OTAN
El redactor recomienda