La dirección del PSOE continúa sin tomar en serio el caso Salazar mientras escala el enfado interno
La espera de casi seis meses para contactar con las mujeres que le denunciaron por presunto acuso sexual y el rechazo a acudir a la Fiscalía provoca un gran malestar en el partido que Ferraz no logra atajar
José Luis Ábalos (d), secretario de Organización del PSOE, con el responsable de Acción Electoral de la dirección federal, Paco Salazar, este 24 de abril de 2018 tras la reunión del plenario de la ejecutiva, en Ferraz. (Inma Mesa | PSOE)
La indiferencia con la que el PSOE ha gestionado durante meses el caso Salazar ha acabado por generar una enorme indignación, que atraviesa la organización y que no ha podido contenerse con la reunión extraordinaria celebrada anoche con las responsables de Igualdad y las portavoces parlamentarias. El encuentro telemático se cerró sin que la secretaria del área, Pilar Bernabé, lograra calmar los ánimos y con la única promesa de una cita presencial.
Casi medio año después de que se conocieran las acusaciones contra Francisco Salazar, un peso pesado del PSOE y de la Moncloa, de presunto acoso sexual, Ferraz no ha dado muestras de tomarse en serio las denuncias. Entonces, la información de elDiario.es con el testimonio de mujeres que trabajaron con él en el partido y en el Gobierno provocó la renuncia a sus cargos. Pero hasta este miércoles, la dirección socialista no se ha puesto en contacto con dos de las mujeres acosadas, según ha podido confirmar este periódico.
La gestión de este asunto, en manos de la secretaria de Organización, Rebeca Torró, motivó la reunión de Igualdad, que se saldó sin apenas avances. Fuentes conocedoras aseguran que resultó "decepcionante" y que Bernabé no dio pie al debate. A pesar de que había varias peticiones de palabra, el foro se cerró, explican, sin que todas los participantes pudieran pronunciarse.
Querían que acabara "rápido", señalan fuentes del partido, con el argumento de que ya se verían más adelante. Pero lo que se planteó en el encuentro, con diferentes grados de aspereza, es que el partido no ha actuado de manera contundente. Para algunas de las intervinientes, es necesario denunciar a Salazar ante la Fiscalía porque lo que ha sucedido es "violencia de género". Aunque la cúpula socialista se comprometió a que haría público el desarrollo de la reunión, finalmente esquivó enviar un comunicado.
En los últimos días se ha instalado la sensación interna de que Ferraz protege a Salazar, que todavía mantiene una gran ascendencia sobre la dirección y en la Moncloa, particularmente sobre Torró y sobre Antonio Hernández, que como él formaba parte del gabinete de Pedro Sánchez. Hasta ayer, después de que trascendiera el denigrante trato que este dirigente dio a otras mujeres que tuvo a su cargo en Presidencia, el PSOE no había establecido comunicación con ellas, a pesar de que cursaron denuncias anónimas con el relato de lo que habían padecido.
Los contactos sólo se han producido tras conocerse por la prensa que sus escritos habían desaparecido del sistema y de que la dirección socialista admitiera que ya no había nada que investigar porque, casualmente, se había cursado la baja de militancia del político. La incompresión interna de estos hechos obligó a la dirección a rectificar y a defender que la instrucción sobre los presuntos casos de acoso sexual permanecía abierta.
En su comunicación con las denunciantes, el partido les ofrece ahora aportar más información sobre los comportamientos inadecuados del exasesor de Moncloa, a pesar de que los relatos desvelados en los últimos días son profusos al respecto sobre la actitud de Salazar con sus subalternas. No hay más información sobre los plazos o los próximos pasos que dará el Comité Antiacoso creado por el PSOE a raíz de este escándalo y que está conformado por tres mujeres cuya identidad se desconoce.
La indiferencia con la que el PSOE ha gestionado durante meses el caso Salazar ha acabado por generar una enorme indignación, que atraviesa la organización y que no ha podido contenerse con la reunión extraordinaria celebrada anoche con las responsables de Igualdad y las portavoces parlamentarias. El encuentro telemático se cerró sin que la secretaria del área, Pilar Bernabé, lograra calmar los ánimos y con la única promesa de una cita presencial.