Feijóo pide al PP máxima movilización contra la "corrupción" del PSOE en una protesta sin Vox
El líder del PP solicitó el respaldo de las estructuras territoriales para la convocatoria. Feijóo presiona a Junts para que acceda a una moción de censura y Génova sitúa la imputación del PSOE por financiación irregular como "línea roja"
El líder del PP, Alberto Núñez Fejióo, durante una manifestación del PP en Madrid el 26 de mayo de 2024. (Europa Press/Alberto Ortega)
Sin que el presidente del Gobierno dimita y sin moción de censura —aún— a la vista, al PP le queda como única salida agitar la calle como vía de presión contra el Gobierno. Alberto Núñez Feijóo esperó a que el juez Leopoldo Puente dictase el ingreso en prisión de José Luis Ábalos y su mano derecha Koldo García para activar la séptima protesta contra Sánchez en lo que va de legislatura, esta vez a lomos de la "corrupción" incrustada en el corazón del Partido Socialista.
El líder del PP no quiso esperar a que bajase el suflé político y social del impacto de la imagen del exministro de Transportes entrando en Soto del Real, instantánea que se produjo también en junio con el exsecretario de Organización de Ferraz, Santos Cerdán. Convocó una manifestación "abierta" y "sin siglas" para el 30 de noviembre, con apenas tres días de antelación. El riesgo a un pinchazo por el escaso margen temporal es alto, pero Feijóo no quiso dejar nada a la suerte.
El mismo jueves, tras su comparecencia urgente en Génova, el gallego envió un mensaje a sus presidentes autonómicos compartido en diversos chats del partido en los que solicitaba máxima colaboración y movilización de las estructuras territoriales, que fletarán autobuses para llenar el Templo de Debod de Madrid. Pidió a los suyos hacer "un esfuerzo" para saldar con éxito la concentración en Madrid en un momento en que la tensión política y judicial es máxima para Pedro Sánchez y para el Partido Socialista.
Las frías temperaturas de los últimos días en la capital, la posible previsión de lluvia y la coincidencia con el Black Friday para adelantar las compras navideñas no se lo pondrá fácil al Partido Popular que, con todo, espera cumplir con las expectativas y exhibir de nuevo músculo social. La mayoría de presidentes autonómicos, con mando en plaza y sin él, consultados por El Confidencial han confirmado su asistencia.
Entre ellos estarán Alfonso Fernández Mañueco, Fernando López Miras, Jorge Azcón, Alfonso Rueda, Javier de Andrés o Alejandro Fernández. También está prevista incluso la presencia del recién investido Juanfran Pérez Llorca. Isabel Díaz Ayuso ejercerá de maestra de ceremonias. La presidenta de la Comunidad de Madrid tendrá turno de intervención tras el discurso del alcalde, José Luis Martínez-Almeida. Su papel cobra especial relevancia en la protesta tras la victoria política frente al Gobierno y el fiscal general del Estado, condenado por el Tribunal Supremo por revelación de secretos en la investigación sobre su pareja, Alberto González Amador.
El acto, en el que no habrá simbología del partido, lo cerrará Alberto Núñez Feijóo, arropado también en esta ocasión por los dos expresidentes del Gobierno, Mariano Rajoy y José María Aznar. Este último recomendó hace pocas semanas al actual líder del PP "no quedarse quieto" frente al Gobierno, sin caer en la "frustración" ni en la "precipitación" de impulsar una moción de censura para la que al menos hoy por hoy siguen sin dar los números.
Los consejos del adalid del "quien pueda hacer, que haga" no han caído en saco roto para la máxima autoridad del partido, aunque la idea de presentar una moción de censura crece con fuerza en las filas de los populares. El viernes, Feijóo dio un paso más y pidió a los empresarios catalanes ayuda para convencer a Junts y que preste sus votos.
Génova no cree que sea el momento, aunque podría llegar en caso de que se produzca la imputación del PSOE por financiación irregular. Algunos socios del Ejecutivo han puesto esa circunstancia encima de la mesa para recalibrar su respaldo al Ejecutivo. En palabras del secretario general del partido, Miguel Tellado, si ese paso se produce "el escenario cambiaría radicalmente". Sería "una línea roja".
Vox volverá a ausentarse
Pese a que Feijóo apeló de forma velada los votantes de Vox y también a sus dirigentes para que acudan a la manifestación, en el entorno de Abascal confirman que no habrá representante alguno de la formación. En primera instancia, el partido ultraconservador e incluso su propio presidente sí hacía acto de presencia en las convocatorias sociales del PP, capitalizadas al principio de la legislatura por la oposición a la amnistía y las cesiones al independentismo, al que hoy Feijóo hace guiños para intentar desalojar a Sánchez sin cruzar, eso sí, el marco del límite constitucional.
Vox no solo no asistirá a la manifestación, sino que ha abierto fuego a discreción contra la "descomunal estafa" de la que acusan al Partido Popular por "pactar" con el PSOE y salir a la calle contra él. El portavoz adjunto de Vox en el Congreso, José María Figaredo, criticó también abiertamente que los de Feijóo convoquen manifestaciones para "ir a tomar el aperitivo" y no haya activado aún la moción de censura "de una puñetera vez", tenga o no visos de salir adelante. El dirigente, junto a otros representantes de Vox, sí estuvieron en la última protesta del PP convocada en el Templo de Debod, el 3 de diciembre de 2023.
El domingo de manifestación contra el PSOE y el miércoles de tertulia con el PSOE.
La de este domingo es la séptima concentración del PP desde las últimas elecciones generales. La última se celebró el pasado 8 de junio en la Plaza de España con el lema Mafia o democracia, en el que ahora se ratifican: Efectivamente, ¿mafia o democracia?. Entonces, el PP cifró la asistencia en más de 100.000 personas, 50.000 según la Delegación del Gobierno. El espacio del Templo de Debod es algo más reducido que el de la céntrica plaza al lado de la Gran Vía. La última vez que se celebró una protesta en esta ubicación se llegó a los 15.000 asistentes, según los datos de Génova.
En aquel momento, como adelantó El Confidencial, acababan de estallar las cloacas socialistas con las maniobras para boicotear investigaciones judiciales en curso que salpicaban al Gobierno y al partido. El 30 de junio, Santos Cerdán, número tres del PSOE hasta hacía solo unos días, entró en prisiónpreventiva como cabecilla de una organización criminal en la presunta trama de cobro de comisiones ilegales.
Sin que el presidente del Gobierno dimita y sin moción de censura —aún— a la vista, al PP le queda como única salida agitar la calle como vía de presión contra el Gobierno. Alberto Núñez Feijóo esperó a que el juez Leopoldo Puente dictase el ingreso en prisión de José Luis Ábalos y su mano derecha Koldo García para activar la séptima protesta contra Sánchez en lo que va de legislatura, esta vez a lomos de la "corrupción" incrustada en el corazón del Partido Socialista.