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PP y Vox: los tres escenarios posibles para las derechas
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PP y Vox: los tres escenarios posibles para las derechas

El marco de relación entre Bambú y Génova queda reflejado geográficamente. Hay tres territorios en los que se está definiendo su futuro. Y las tres posibilidades están ocurriendo a la vez

Foto: Abascal y Feijóo. (Borja Sánchez-Trillo/EFE)
Abascal y Feijóo. (Borja Sánchez-Trillo/EFE)
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El momento de la relación entre PP y Vox se define en tres escenarios. En Valencia, Pérez Llorca es el nuevo presidente de la Generalitat gracias a los votos de los de Abascal. El entendimiento en la Comunidad Valenciana continuará esa alianza mediterránea entre populares y Vox, la que completan Murcia y Baleares. Es un camino que puede anticipar las líneas de colaboración en un futuro gobierno de España si las cifras de las encuestas quedan ratificadas en las elecciones. Pérez Llorca cargó contra el pacto verde y la política migratoria, como exigían desde Bambú. Las líneas rojas de Vox son firmes.

El segundo tipo de relación entre Génova y Bambú queda definido por Extremadura, Castilla y León y Andalucía. Son las comunidades en las que se inicia el nuevo ciclo electoral, pero también donde la oposición entre ambos partidos está mucho más viva que la colaboración.

La primera parada de esa competición será Extremadura, que mostrará una pista sobre el poder de resistencia de los populares frente a una fuerza en auge. Es una comunidad electoralmente interesante. En las últimas autonómicas, el PSOE fue líder en voto, pero obtuvo los mismos escaños que el PP. Los otros dos partidos, Vox y Unidos por Extremadura, también estuvieron cerca en números, pero los de Abascal lograron un escaño más, gracias al cual fue investida Guardiola. La distancia entre los bloques fue de unos 1.500 votos a favor de las derechas. El precedente arroja un empate técnico. Sin embargo, estos comicios son especiales, por la convocatoria excepcional, pero también por la fecha de celebración. Los efectos de llamar a las urnas el 21 de diciembre no son del todo predecibles.

Al mismo tiempo, las elecciones llegan en un buen momento para los de Abascal, con encuestas nacionales que les atribuyen el 20%. Vox debe ratificar esa efervescencia en las urnas, y el ciclo de elecciones autonómicas es una prueba de fuego: es el instante en que deben comenzar a concretarse las expectativas creadas. A menudo, las elecciones regionales se convierten en losas para los partidos que aspiran a llegar lejos. Susana Díaz frenó en seco las esperanzas de Podemos en 2015, e igual ocurrió en Andalucía con Moreno Bonilla en 2022, cuando logró la mayoría absoluta frente al Vox de Macarena Olona.

Foto: cis-tezanos-victoria-pp-extremadura-puntos-psoe

Los de Abascal concurren a las elecciones de diciembre con la necesidad de crecer. Sin embargo, Extremadura es una región complicada para ellos. Lograron un 8% de voto en 2023, una cifra baja. Es un territorio con poca población, con niveles de envejecimiento significativos y con simpatizantes bastante fieles a los partidos mayoritarios. Además, no es un lugar en el que pueda hacer valer una de las principales banderas de Vox, ya que cuenta con un nivel de inmigración bajo, y apenas hay poblaciones donde se perciba conflictiva. La encuesta del CIS da la victoria al PP con siete puntos de ventaja sobre el PSOE, pero con Vox doblando sus escaños.

Las líneas de ruptura

Vox ya se ha puesto manos a la obra. Abascal, Figaredo, Garriga, Pepa Millán o Samuel Vázquez, el portavoz nacional de inmigración del partido, han visitado distintas ciudades para acompañar al candidato, Óscar Fernández Calle. Hay un marco de confrontación bien dibujado: "da igual que gobierne el PP o el PSOE, en Extremadura manda una socialista con contrato temporal en el Partido Popular." Los mensajes sobre el abandono que ha causado "el abandono del bipartidismo" a la región se compaginan con las causas del mismo, "el fanatismo climático, la ideología de género y la invasión migratoria".

A la hora de concretar el marco, Vox busca trasladar el mensaje a localidades concretas, allí donde mejor se puede entender. Abascal estuvo en Coria y Navalmoral de la Mata en un encuentro en el que se resaltó, además de la necesidad de que Sánchez sea obligado a sentarse en el banquillo, "el abandono que sufren los de siempre". Fernández Calle lo detalló: "Navalmoral está partida en dos por una vía del tren que no quisieron soterrar, pero a los separatistas les regalaron todo lo que pidieron para mantenerse en el poder".

"Lo de Tierra de Barros no fue un error administrativo; fue una traición política"

A Mérida acudió Samuel Vázquez para alertar de las políticas de puertas abiertas hacia la inmigración. Desde 2023, Mérida ha recibido inmigrantes que entraban en España por Canarias. "No vamos a esperar a llegar al escenario de otras regiones donde la dejación política ha destruido barrios enteros" fue el mensaje de Vázquez, completado con una advertencia: "Desde 2017, las agresiones sexuales a mujeres han aumentado un 460% en Extremadura. No es aceptable".

En Tierra de Barros está poniendo el acento en un proyecto de regadío previsto y que no ha terminado de concretarse. Según el diputado de Vox Ricardo Chamorro, el PSOE extremeño "engañó a los agricultores guardando el proyecto en un cajón" y el PP de Guardiola "lo paralizó durante dos años y medio sin mover un solo papel". El motivo último, aseguró, es que "tanto el PSOE como el PP conocían desde 2021 que la Comisión Europea, con la coalición de PP y PSOE, había declarado el proyecto inviable por motivos meramente ideológicos vinculados al Pacto Verde y a la Agenda 2030. No fue un error administrativo; fue una traición política".

En esta campaña se dibujan las líneas de confrontación entre PP y Vox, muy semejantes a las que aparecerán en Andalucía y CyL

La central nuclear de Almaraz es otro de los asuntos en los que Vox pondrá un énfasis especial, así como en las deficientes infraestructuras: hay que completar la conexión ferroviaria Madrid–Extremadura–Lisboa, moderniza carreteras clave y garantizar la operatividad del Aeropuerto de Badajoz. Bajo esas reivindicaciones, late el mensaje de que Extremadura es la gran olvidada.

En esta campaña, por tanto, se dibujarán las líneas de confrontación entre PP y Vox, que serán muy semejantes a las que aparezcan en Andalucía y Castilla y León: el pacto verde, la inmigración, las políticas regulatorias, el énfasis en el campo y en las pequeñas empresas, bajo el paraguas de la identificación de los populares con los socialistas. Extremadura es un lugar complicado para los de Abascal, y habrá que ver hasta qué punto logran atraer nuevos electores, y en especial a los descontentos, pero también servirá para valorar la capacidad de resistencia del PP. Unos buenos resultados en este ciclo electoral les liberarían en buena medida de la influencia de Vox.

El tercer escenario

Vox logró que se aprobase esta semana en el Europarlamento el ‘Informe sobre el acceso a la financiación para las pymes y las empresas en expansión’, cuyo ponente era Jorge Martín Frías, director de la Fundación Disenso. El informe identificaba que el mayor problema de las pymes europeas no estaba en la fase de creación, sino en la de crecimiento (scale-up). Y proponía una serie de medidas para convertir a Europa "en el lugar más fácil del mundo para escalar las empresas: reducir la burocracia de forma que realmente libere capacidad para innovar; atraer capital privado (minorista e institucional) mediante canales sencillos y de confianza; cerrar la brecha de equity en fases tardías para que nuestras mejores empresas se queden y coticen aquí; y construir un ecosistema competitivo que respete la subsidiariedad al tiempo que reduce las fricciones transfronterizas". En el informe se mencionaban expresamente las obligaciones excesivas y duplicadas que se imponían a las pymes, y se atribuían muchas de ellas al pacto verde europeo. Además, el texto afirmaba que una competencia sana entre Estados miembros, especialmente en enfoques regulatorios y económicos, era un motor de dinamismo. Los Estados fuertes hacen a la Unión más fuerte, se aseguraba, por lo que era razonable que los países tuvieran mayor margen a la hora de fijar incentivos para atraer capital. Más poder para los Estados, menos para la UE.

"Hasta que el PPE no rompa su alianza perversa con socialistas y verdes, seguirá en el lado equivocado, el del socialismo"

Frías y su grupo en el parlamento, Patriotas, lograron el apoyo del Partido Popular Europeo para la aprobación del informe. Lo celebraron con un tuit en el que aseguraban que Vox había logrado que Europa abogase por reducir las cargas que frenan la competitividad europea y que reconociese que "la transición verde asfixia a nuestras pymes". El PPE se sintió molesto con el triunfalismo de Vox y respondió subrayando que no había párrafo del informe que no hubiera sido enmendado por los populares: lo aprobado era un texto muy diferente del original. A su vez, Vox replicó por boca de Hermann Tersch, quien afirmó que el informe era de Vox y que si el PP había votado con Patriotas era porque sabía que, si votaba siempre contra ellos, estaría muerto. Añadía que, hasta que el PPE rompa su alianza perversa con socialistas y verdes, seguiría en el lado equivocado, el del socialismo.

Aquí aparece el tercer escenario de la relación entre populares y Vox, una iniciativa de nivel europeo liderada por los de Abascal, que es corregida y después apoyada por el PPE: un lugar de encuentro. Más allá de la discusión posterior, había puntos de vista coincidentes. Esta es la llamativa situación entre los dos partidos de la derecha española: en unos territorios se enfrentan, en otros acuerdan con el liderazgo del PP, en otros llegan a un acuerdo en una iniciativa que parte de Vox. Son tres formas oscilantes de relación. De momento, las tres conviven, a la espera de establecer un marco definitivo, que será determinado por la relación de fuerzas que las urnas fijen.

El momento de la relación entre PP y Vox se define en tres escenarios. En Valencia, Pérez Llorca es el nuevo presidente de la Generalitat gracias a los votos de los de Abascal. El entendimiento en la Comunidad Valenciana continuará esa alianza mediterránea entre populares y Vox, la que completan Murcia y Baleares. Es un camino que puede anticipar las líneas de colaboración en un futuro gobierno de España si las cifras de las encuestas quedan ratificadas en las elecciones. Pérez Llorca cargó contra el pacto verde y la política migratoria, como exigían desde Bambú. Las líneas rojas de Vox son firmes.

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